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La
presencia de la cultura científica en la prensa regional de
Castilla y León
Marcelo
Sabbatini†, Helena Germer‡, Martha
Rosa Paz Burgos‡ y Ana Claudia Rozo‡
†
Coordinador del subproyecto DIFUCYT - Proyecto Novatores,
Junta de Castilla y León e Instituto Universitario de Estudios
de la Ciencia y la Tecnología. – Universidad de Salamanca.
Paseo de San Vicente, 81, 37007 Salamanca, España.
E-mail: sabbatini@usal.es
‡
Master en Ciencia, Tecnología y Sociedad de la Universidad de
Salamanca y becarias del Proyecto Novatores.
Resumen
El
objetivo del presente estudio es determinar la presencia de la
ciencia y la tecnología en cuatro periódicos de la prensa
regional de Castilla y León durante el año 2002, buscando
establecer una línea de comparación previa a la creación de
una agencia regional de comunicación científica. A través de
la metodología de análisis de contenido buscamos cuantificar y
cualificar, según el tono y el encuadre mediático, todas
noticias relacionadas con el concepto de cultura científica, lo
cual amplia el marco teórico de los estudios de medios, al
identificar no solamente los hallazgos científicos sino también
la discusión de las implicaciones del cambio científico-tecnológico
para el desarrollo regional.
Palabras
clave: cultura científica,
prensa, comunicación regional
1.
Objetivos y contexto
El
objetivo del estudio ha sido determinar la situación de la
ciencia y la tecnología en la prensa regional de Castilla y León
con el propósito de establecer una línea de comparación
previa al establecimiento de una agencia regional de comunicación
científica. Esta agencia, formalmente denominada DICYT -
Agencia de Comunicación sobre Ciencia y Tecnología de Castilla
y León tiene como principales objetivos generar información
sobre ciencia y tecnología para su difusión en los medios de
comunicación (prensa, radio, televisión e Internet) y
contribuir de esta manera a la creación de una cultura científica
en los medios de comunicación de Castilla y León. Empezó sus
actividades en el octubre de 2003, dentro del ámbito del
Proyecto Novatores,
financiado por la Junta de Castilla y León y ejecutado por la
Universidad de Salamanca
(Sabbatini, Maciel & Coll,
2004)
. Como paso previo a su puesta
en marcha, se ha identificado la necesidad de un estudio previo
que caracterizara la situación de la cultura científica en los
medios de comunicación castillo-leoneses, aportando datos que
ayudaran en la implementación de dicho servicio y de sus
estrategias de operación, con vistas a alcanzar un nivel óptimo
de eficiencia.
De esta forma, el estudio se realiza en el contexto de la
evaluación de los programas de promoción de comprensión pública
de la ciencia y la tecnología, que para su éxito dependen del
establecimiento de un marco eficaz de de negociación en las
cuestiones entre la ciencia y la sociedad y por lo cual se hace
necesario evaluar la eficacia de dicho marco
(Edwards, 2002)
. La evaluación debe realizarse
al inicio de la iniciativa, con la fijación de objetivos
simples, mensurables y realistas. Otra consideración importante
es la necesidad de considerar los datos de base; en otras
palabras, para que se detecte un cambio, es necesario conocer el
estado anterior, pues los cambios se miden frente un valor
previamente establecido.
(Gascoigne & Metcalfe, 2001)
.
Auque
desconozcamos estudios similares realizados específicamente
para Castilla y León o para otras autonomías o regiones españolas,
se han identificado algunos estudios de análisis de contenido
en ciencia y tecnología que sirven como puntos de comparación
y que también han servido de base para la elaboración de la
metodología, especialmente el instrumento de investigación
(Melo, 1991; Einsiedel, 1992;
Pellechia, 1997; Godin & Gingras, 2000; Humanes, Igartua,
Rodríguez Fidalgo, & Fidalgo Rodríguez, 2001; Dimopoulos
& Koulaidis, 2003)
.
Además,
otros estudios que sirven de referencia se encuentran vinculados
al concepto de “cultura científica”, en los cuales la
presencia en los medios de comunicación figura como un
indicador importante. El estudio realizado en octubre de 2002
por la Fundación Nacional de Ciencia y Tecnología – FECYT
(2003)
ha buscado identificar la
percepción que tiene la sociedad española de la ciencia y la
tecnología. Del estudio se obtienen datos comparativos entre la
presencia de la cultura científica en Castilla y León en
relación con el resto de España. Así, en la valoración
general de la ciencia en Castilla y León, en una escala de 1 a
5, se asigna un valor de 3,36 a la idea que los beneficios de la
ciencia son mayores que los potenciales efectos dañinos, por
debajo de la media nacional de 3,53. En una escala de 1 a 10, en
Castilla y León el interés de los ciudadanos hacia los temas
científicos también es negativo (4,7) y destacadamente la única
comunidad autónoma situada por debajo de la media nacional de
5,7. Hecho que también se produce en relación con el interés
por la tecnología o por los inventos, con una valoración de
4,55 frente a una media nacional dde 5,33. En todo el país se
ha valorado que la información sobre temas científicos y
tecnológicos es insuficiente y que éstos no quedan cubiertos
por la oferta de los medios de comunicación, valoración
especialmente negativa en Castilla y León (3,9 frente a 4,4).
Por otro lado, la mayor asociación entre ciencia y
“riqueza” aparece justamente en Castilla y León (3,96),
frente a la media nacional (3,55),
El grupo
de
Quintanilla (2003)
, en un estudio de percepción
realizado entre estudiantes y titulados universitarios de
Salamanca y Valladolid en febrero de 2003, concluye que se
refleja una imagen positiva de la ciencia y la tecnología en la
región y que sus beneficios son mayores que sus perjuicios. Sin
embargo, el bajo consumo de información científica detectado
contrasta con el número de aciertos en las preguntas de
alfabetización científica.
Particularmente
para nuestro estudio es importante el bloque destinado a las
fuentes de información científica, en relación con su
identificación frecuencia, uso, confianza inspirada y valoración.
En cuanto a los padrones de uso, el 52% del total de
entrevistados afirma haber leído libros sobre temas científicos
o de divulgación científica, un 20,67% afirma leer
habitualmente revistas de divulgación científica, un 34%
afirma leer información científica todos los días o muy a
menudo en los periódicos, mientras un 58% afirma leerla muy de
vez en cuando y el 8,67% afirma ver regularmente programas de
televisión destinados a informar sobre ciencia y tecnología.
Internet aparece como principal fuente de información científica
frente a museos y a la universidad (65,33%).
En cuanto
a la valoración, el 47,33% de los entrevistados considera
comprensible la información científica proporcionada por los
periódicos y el 47,33% considera sensacionalista el tratamiento
proporcionado por los noticieros televisivos. Un 52,67% de los
entrevistados considera que un científico escribe mejor una
noticia científica, mientras el 36% considera que tanto un
científico como un periodista lo pueden hacer. Por último, un
42,67% considera un científico universitario como fuente más
veraz para la información sobre biotecnología, mientras un
36,67% considera a las organizaciones ambientales en los temas
de energía nuclear la fuente más fiable de información.
2.
Metodología
El objeto
de investigación se ha constituido de todas noticias que se
puedan relacionar con el concepto de cultura científica durante
el año de 2002 de los periódicos El Norte de Castilla, La
Opinión de Zamora, La Gaceta de Salamanca y El
Diario de Ávila. Las fuentes primarias de información han
sido los periódicos impresos, ubicados en archivos de
hemerotecas y bibliotecas.
En relación
con la muestra del universo de investigación, se ha realizado
un muestreo de 12 semanas (23%) sobre el período de tiempo
comprendido entre de enero a diciembre de 2002, con la adopción
de una semana construida para cada mes con el objetivo de
minimizar la influencia de eventos casuales.
Para la
codificación de las noticias se ha construido un instrumento de
investigación cuyos objetivos básicos son 1) identificar cada
noticia, 2) cuantificar la presencia de la cultura científica
dentro del universo de investigación y 3) cualificar la
información transmitida por estos medios. El estudio ha
utilizado la metodología de análisis de contenido para
analizar científicamente, es decir, de manera sistemática,
objetiva y cuantitativa de los textos presentes
(Bardin, 1986
;
Krippendorff, 1990)
. En relación con el objetivo
de cualificar la información, para realizarlo completamente sería
necesario realizar un verdadero análisis del discurso, centrado
en los términos y de carácter más bien cualitativo
(Evans & Priest, 1995)
; entretanto dados los objetivos
del estudio y las limitaciones prácticas se ha optado por
realizar un análisis más breve en este quesito, utilizando
principalmente el concepto de carácter y de encuadre del evento
noticioso.
En el carácter
de la noticia se valora la naturaleza positiva, negativa o
neutral del acontecimiento más que el tratamiento informativo.
Los criterios adoptados son “positivo”, si el hecho hace
referencia a éxitos o a mejoras de acontecimientos negativos;
“negativo” si aparecen actos violentos, enfermedades o
muertes, crisis económicas, conflictos sociales o políticos,
controversias entre individuos o grupos, accidentes y catástrofes
y “neutral” para acontecimientos que no se puedan clasificar
según las dos maneras anteriores
(Kepplinger & Weissbecke,
1990)
.
Los
encuadres mediáticos proporcionan modos de análisis y de
comprensión de la realidad, aportando una idea organizadora, a
partir de una información bruta, para la interpretación de
determinados fenómenos y dirigiendo el pensamiento y la acción.
Tratase de la organización de eventos individuales en entidades
comprensibles con sus causas y consecuencias (McComb & Shaw,
1972). Väliverronen
(1998) identifica cinco encuadres mediáticos distintos en el
tratamiento de las controversias científica-tecnológicas por
los medios de comunicación. El primero es la “divulgación”,
con la presentación de resultados de estudios e
investigaciones, y en el cual el científico es retratado desde
un punto de vista neutral, presentando los resultados sin una
posición específica de cómo los resultados se podrán
utilizar. En el encuadre de “impacto social”, la producción
de información trata de orientar a las personas en relación
con el problema y con la interpretación de los hechos. El
encuadre de “política científica” sitúa la cuestión
dentro de un contexto más amplio, discutiendo causas y posibles
soluciones. A su vez el encuadre de “legitimación de la
ciencia” reafirma el estatus de la ciencia, con la demanda de
más fondos para la financiación de la investigación y la
prestación de cuentas públicas, en un proceso en el cual los
medios toman el lugar tradicional de las agencias de financiación.
Por último, menos frecuente pero no menos importante, el
encuadre de “crítica de la ciencia” asume o la perspectiva
de refutar o de reinterpretar los resultados y criticar la
validez de los métodos utilizados, sobre todo en el caso de la
existencia de datos contradictorios por parte de un científico,
o por parte de un periodista. Este encuadre también hace
referencia a los intereses y trasfondos de los investigadores,
en el sentido de que ambos van en contra de la noción de
ciencia ideal en la cual los resultados científicos no se
discuten fuera de la comunidad. En estos encuadres los científicos
adoptan los papeles de divulgador, intérprete, consejero,
promotor y crítico, respectivamente.
El paso
siguiente a la determinación de las publicaciones ha sido la
definición del concepto de noticia relacionada con la cultura
científica. Hasta recientemente el debate en el campo de la
percepción pública de la ciencia ha girado alrededor del
concepto de alfabetización científica, entendido como una
medida del grado de comprensión de conceptos científicos y
tecnológicos por la población. En la actualidad, surgen otras
propuestas, y más que alfabetización científica, se propone
hablar de nivel de cientificidad de la cultura de una sociedad,
es decir, en qué medida las instituciones científicas, sus
contenidos, prácticas, procesos y discursos se encuentran
reflejados en la sociedad. La concepción de la “cultura científica”
como un atributo individual se revela insuficiente para
comprender la circulación y uso social del conocimiento, así
como la participación ciudadana. Una vez asumido que la ciencia
y la tecnología son parte de la sociedad, es necesario un mayor
nivel de integración de estos conceptos para convertir la
denominada cultura científica en contenidos manifiestos en las
prácticas generales y presentes en el sentido común. Los
criterios para el desarrollo de este nivel de cientificidad son
por lo tanto el nivel de aplicación de prácticas científicas
en actividades relevantes, el grado de información circulante a
nivel público, el grado de desarrollo de la cultura
ciencia-tecnología-sociedad y el grado de participación
ciudadana en controversias
(Polino & Vacarezza, 2003)
. Así,
La
expresión cultura científica tiene la ventaja de
englobar todo eso [alfabetización científica, divulgación
científica, comprensión pública…], y contener aún, en su
campo de significados, la idea de que el proceso que envuelve el
desarrollo científico es un proceso cultural, tanto en el caso
de que se lo considere desde el punto de vista de su producción,
de su difusión entre pares o en la dinámica social de la enseñanza
y de la educación, o aún más desde el punto de vista de su
divulgación en la sociedad, como un todo, para el
establecimiento de las relaciones críticas necesarias entre el
ciudadano y los valores culturales, de su tiempo y de su
historia
(Vogt, 2003)
.
De esta
forma, el estudio ha buscado identificar no solo los hallazgos
científicos pero también la discusión de las implicaciones
del desarrollo científico-tecnológico sobre la sociedad, la
evaluación de tecnologías, la participación pública en
ciencia y tecnología y el desarrollo de políticas científico-tecnológicas,
siguiendo así la actual línea teórica en los estudios
relacionados con la percepción pública de la ciencia y de la
tecnología.
Las
noticias relacionadas con la cultura científica se dividen,
entonces en dos grades categorías. En primer lugar, para las
noticias de ciencia y tecnología se ha ampliado la definición
de noticia científica proporcionada por
Cole (1975)
: todas aquellas noticias
conteniendo material relacionado con los resultados y las
interpretaciones de la investigación empírica o con en el
desarrollo tecnológico en las ciencias básicas, en las
ciencias aplicadas, en la ingeniería, o en los campos de la
medicina y salud y del medioambiente. La ampliación en cuestión
se refiere justamente a la inclusión de áreas como el
medioambiente y de la tecnología, a través del concepto de
desarrollo tecnológico.
Particularmente
en este último punto, el concepto de tecnología ha suscitado
distintas interpretaciones entre los codificadores, por lo cual
se ha acotado el concepto a identificar en las noticias, según
Quintanilla (1989)
, “por tecnología se entiende
un conjunto de conocimientos de base científica que permiten
describir, explicar, diseñar y aplicar soluciones técnicas a
problemas prácticos de forma sistemática y racional”, de
forma que las noticias identificadas han buscado reflejar el carácter
de un proceso activo, más que simplemente la mención a
elementos o productos generalmente vistos como “tecnológicos”.
El
segundo apartado de la cultura tecnológica estaría constituido
por aquellas noticias relacionadas con la discusión de políticas
científicas, de la ética científica y del impacto del
desarrollo científico-técnico sobre la sociedad. También cabe
resaltar que el estudio no se ha limitado al género periodístico
de la noticia, sino ha abarcado los géneros interpretativos, el
reportaje, las notas cortas, etc., como forma de buscar la
cultura científica
3.
Resultados
En total,
se han analizado 1765 piezas de información, en los cuatro periódicos
mencionados, distribuidos según indica la tabla 1. La
nota de destaque es la mayor atención dedicada a la ciencia y
a la tecnología en el periódico El Norte de Castilla,
hecho que se explica por su cobertura informativa de todas
provincias de la comunidad autónoma y por la existencia en sus
páginas de una sección específica de ciencia y tecnología.
|
|
Frecuencia
|
Porcentaje
|
|
La
Gaceta de Salamanca
|
376
|
21,3%
|
|
La
Opinión de Zamora
|
401
|
22,7%
|
|
Diario
de Ávila
|
434
|
24,6%
|
|
El
Norte de Castilla
|
554
|
31,4%
|
|
Total
|
1765
|
100,0%
|
Tabla
1 – Medio de publicación
En cuanto
al día de la semana, se observa una ligera concentración de
las noticias los jueves (18,20%), miércoles (16,76%) y sábados
(16,36%). Por otro lado, el día en que se observa la menor
presencia de la ciencia y la tecnología es el lunes (10,31%),
posiblemente debido a la cobertura de los eventos deportivos o
culturales durante el fin de semana.
Las
noticias se utilizan en su mayoría como relleno para secciones
varias del periódico, especialmente Sociedad (31,73%), un
“cajón de sastre” en el periodismo español: todo el
material que no entra en otras secciones, cabe allí. Además de
esta sección, también se observa una fuerte presencia de la
ciencia y la tecnología en las secciones de Ciencia y Tecnología
(18,64%), existente apenas en El Norte de Castilla. Por
otro lado, en las demás secciones se observa una presencia
pequeña, un hecho sorprendente sobre todo para las secciones
Medio Ambiente (1,42%), Salud (0,74%) y Campo (1,47%), en las
cuales se debería esperar una presencia mayor, pero que se
explica por la ya mencionada predominancia de la sección
Sociedad.
La mayor
parte de las noticias ocupa menos de ¼ de página (42,10%), por
lo cual se trata generalmente de notas breves. Una proporción
similar ocupa más de ¼ de página (12,52%) y media página
(14,67%).
La
absoluta mayoría de los eventos de carácter científico y
tecnológico no constituye una información digna de portada en
los periódicos de Castilla y León, con la presencia de apenas
el 12,18% en este espacio destacado. En relación con el ámbito
de la noticia, por otro lado, se observa que las noticias de ámbito
regional y local son más frecuentes en las portadas, si
comparadas con las noticias de ciencia y tecnología de ámbito
nacional e internacional.
Los
recursos gráficos de apoyo más utilizados son la fotografía
(36,54%), seguidos de la fotografía acompañada de infográfico
(14,05%), mientras que apenas un pequeño número de noticias ha
utilizado solo el infográfico (2,10%) o la ilustración (1,70%)
como apoyo informativo. Cabe destacar que la gran mayoría de
las piezas informativas analizadas (45,61%) no ha utilizado ningún
tipo de recurso de apoyo visual de la información. En cuanto a
su distribución según el ámbito de la noticia, se observa una
utilización más amplia de la fotografía en las noticias de
carácter local y regional, mientras que la distribución ha
sido más o menos igual para los otros ítems. De la misma
forma, la no utilización de recursos gráficos es más
frecuente en las noticias de ámbito nacional y regional, debido
a que estas noticias proveen en la mayoría de las veces de
agencias de noticias.
En cuanto
al ámbito de la información, se observa una predominancia de
las noticias de carácter nacional (30,99%) e internacional
(31,44%), que sumados dejan solamente un 37,57 a la información
de carácter regional o local.
En relación
con el género, predominan las noticias (43,80%) y las notas
curtas (27,20%). Los tratamientos informativos de más
profundidad, como la entrevista y el reportaje son infrecuentes,
sumando apenas el 3,23%. Por otro lado, los editoriales y los
artículos de opinión suman el 18,07% de las piezas
informativas, lo que indica una fuerte preocupación por los
temas relacionados con la ciencia y la tecnología, generalmente
asociada con cuestiones de impacto social o de uso ético de los
productos de la ciencia, y la tecnología, sobre todo
relacionados con el medioambiente y la salud de la población.
La autoría
de las piezas informativas se ha realizado en su mayoría por
periodistas (49,52%), pero con fuerte presencia de las agencias
de noticias (29,18%). La participación de la comunidad científica
en los procesos de comunicación pública de la ciencia y la
tecnología, por otro lado, es mínima, sumando en el máximo un
1,25%.
En la
distribución de la autoría según el ámbito se observa quizás
el dato más significativo de este estudio: la escasa
presencia de informaciones preparadas por agencias de noticias
en ámbito local y regional, en los cuales predomina la
presencia del periodista, que as veces puede no contar con
recursos, tiempo e incluso preparación específica suficientes
para la cobertura adecuada de temas complejos y especializados.
Por otro lado, la mayor parte de las informaciones científico-tecnológicas
de carácter nacional e internacional es proporcionada por
agencias de noticias. De este dato se verifica la existencia
de un espacio para la actuación de una agencia regional de
noticias científicas que proporcione a los medios regionales
una información fiable y de calidad. En este cruce de datos
también se revela la inexistencia de la participación de científicos
en los procesos de divulgación científica local/regional, lo
que se puede interpretar como factor de sorpresa, debido a la
proximidad de centros de investigación, como son las
universidades públicas de la región.
Gráfico
1 – Distribución de autoría según ámbito
La
información de carácter científico y tecnológico se centra
alrededor de dos grandes temas la Medicina/Salud (27,37%) y la
Tecnología/Ingeniería/Ciencias (16,84%). Como se ha observado
anteriormente el impacto social de la ciencia y la tecnología y
las cuestiones del uso ético de este tipo de conocimiento se
han evidenciado a través del género informativo, pero también
se observa en los artículos clasificados como de Política
Científica/Ética (10,82%).
El carácter
de las piezas ha sido mayoritariamente neutral (45,50%), con una
distribución similar entre el positivo (28,61%) y el negativo
(25,89%). En cuanto a la distribución según el ámbito, se
observa un tratamiento similar en los ámbitos local, nacional e
internacional y un carácter más pronunciado y alejado del carácter
neutral, tanto en lo positivo cuanto en lo negativo, en el ámbito
regional. En cuanto a la autoría, se observa un tratamiento
pronunciadamente más positivo si la información se ha
elaborado totalmente o con la ayuda de un científico. Las
agencias han proporcionado información de carácter más
neutral en comparación con otros tipos de autores. Por último,
el tipo de autoría que origina la información de carácter más
crítico es el que se ha clasificado como “Otros”, que
incluye a editores y articulistas. Se observa además que las
noticias de carácter negativo son más frecuentes en portada,
confirmando el refrán de que “las malas noticias venden”.
Otro dato
muy significativo se relaciona con la fuente principal de
información utilizada para la elaboración de pieza
informativa. Se observa una mayoría de las instituciones
gubernamentales (34,39%) y de fuentes clasificadas como
“Otras”, por ejemplo congresos, organizaciones no
gubernamentales, entidades religiosas, organismos
internacionales, etc. (22,83%), con escasa presencia de las
universidades (5,44%), institutos de investigación (5,21%) y
centros tecnológicos (0,68%) que constituyen los principales
entes públicos de producción del conocimiento científico-tecnológico
en Castilla y León.
Este dato
refleja una paradoja, pues al mismo tiempo en que son los
principales realizadores de la ciencia y la tecnología, las
universidades y centros de investigación prácticamente no
participan del proceso de comunicación pública de la ciencia
como fuente de información de los medios de comunicación.
Aunque su participación sea pequeña, las universidades sirven
como fuente de información principal para las noticias de ámbito
local más frecuentemente que en ámbito nacional e
internacional. Los institutos de investigación poseen una
presencia más destacada en la información de carácter
regional que en la información de carácter local.
Gráfico
2 – Fuente de información según ámbito
Otro dato
de interés es que cuando las universidades actúan como fuente
de información principal, el carácter suele ser positivo o
neutral, destacándose por ejemplo en relación con las fuentes
gubernamentales.
En relación
con el encuadre mediático, la gran mayoría de las
informaciones adopta un registro de divulgación (47,52%),
mientras que un 20,11% discute el impacto social de la ciencia y
la tecnología. En proporciones similares se encuentran la
discusión de la política científica (14,33%) y la legitimación
de la ciencia (12,46%), mientras apenas el 5,84% de las noticias
refleja una crítica de la ciencia y sus métodos.
La
legitimación de la ciencia se encuentra más presente en la
información elaborada totalmente o con la ayuda de científicos,
así como el encuadre de política científica. El encuadre crítico,
a su vez, se encuentra presente en la información elaborada por
otros autores, por general editores y articulistas, o sin
identificar, ambos característicos de los géneros
interpretativos. Los periodistas, las agencias de noticias y las
fuentes sin identificar, por último, concentran la información
de tipo divulgativa.
Gráfico
3 – Encuadre según autoría
4.
Discusión
La
identificación de la información científica y tecnológica en
Castilla y León sigue un patrón bastante similar al encontrado
en la prensa nacional, particularmente en los periódico El
País y El Mundo, con la ubicación de las noticias
en la sección de sociedad de forma que la información aparece
mezclada con todo otro tipo de información, y la ausencia de
espacios específicos que resalten la importancia de estos
temas, según las conclusiones del estudio realizado por Maria
Luisa Humanes y Juan José Igartúa (2001).
En
comparación con estudio realizado sobre la prensa regional del
estado de Sao Paulo, Brasil por la Fundação de Apoio a
Pesquisa – FAPESP (Silveira, 2001), parece existir una
concordancia en que los hechos científico-tecnológicos de ámbito
regional tienen carácter competitivo en relación con
informaciones similares de otras procedencias. Por otro lado,
parece incumplida, en el caso castellano-leonés, la constatación
de que la proximidad geográfica de las fuentes de información
posibilita una relación más intensa con la prensa local,
aunque también cabe notar que los periódicos regionales
estudiados por FAPESP se ubicaban en regiones de una intensa
actividad científica y tecnológica.
De forma
similar, en el caso de Castilla y León, tampoco se podría
decir que la ciencia que prevalece en los medios es la que tiene
respuesta para las cuestiones locales más urgentes, dado que
predomina la información nacional e internacional proporcionada
por agencias de noticia. Otra conclusión del estudio
mencionado, la de que la relación entre medios de comunicación
y el sistema científico y tecnológico es más estrecha en el
ámbito regional que en el ámbito nacional, es de difícil
verificación.
Más allá
de los datos cuantitativos, también nos interesa verificar la
forma cómo se realiza esta. En el afán de resumirlas, para que
ocupen pequeños espacios del periódico, pierden su precisión,
quedan incompletas o directamente resultan incomprensibles para
el lector. Crear falsas expectativas entre la población
a través de los titulares de las noticias es otro error. La
ausencia de suficientes o adecuadas fuentes de información
provoca que varias noticias resulten inexactas, sesgadas e
incluso injustas. No falta el sensacionalismo en algunos
materiales, especialmente en aquéllos que tratan de los
estudios sobre la homosexualidad y la donación de órganos. Por
otro lado, también hay excelentes materiales, trabajados
fundamentalmente como reportajes, entrevistas o artículos de
opinión.
Contrariamente
a lo que se podría pensar o el sentido común indicar, hay una
grande presencia de la ciencia y de la tecnología en la prensa
de Castilla y León. Sin embargo, tal presencia se refleja en su
mayoría a través de noticias y notas breves, proporcionadas
por agencias de noticias y de ámbito nacional o internacional,
y ubicadas en la sección Sociedad como forma de rellenar el
periódico. Este cuadro general se encuentra respaldado por el
hecho de que las informaciones sobre ciencia y tecnología no
constituyen portada y suelen ocupar una pequeña proporción de
área impresa.
Las
noticias de carácter regional o local, aunque menos frecuentes
tienen una mayor posibilidad de aparecer en portada y suscitan
la aparición de editoriales o artículos de opinión. Este
hecho asociado a un encuadre de impacto social y a presencia de
los temas de ética y política científica indica que la
ciencia y tecnología a nivel local/regional tienen
consecuencias profundas para la sociedad y para el entorno y lo
cual se refleja en los medios de comunicación.
En cuanto
a la autoría, la escasa presencia de informaciones preparadas
por agencias de noticias en ámbito local y regional y la
predominancia del periodista como autor indican que si este tipo
de ciencia y tecnología se quiere ver reflejada en los medios
de comunicación, la información tendrá que prepararse
localmente. Mientras la autoría de este tipo de contenido
especializado supone un reto para los medios y sus
profesionales, una agencia de comunicación científica y tecnológica
regional podría rellenar un importante hueco, para proporcionar
información fiable, de calidad y dotada de apoyos gráficos
para mejorar la comprensión de la noticia.
Como
fuente informadora principal para la elaboración de las
noticias destacan las instituciones gubernamentales relacionadas
de alguna u otra forma con la ciencia y la tecnología en los
ayuntamientos, comunidades autónomas, el gobierno español o la
Unión Europea y la escasa presencia de las universidades. Se
produce así un desfase entre los que son los principales
centros de producción del conocimiento científico en la
autonomía y su participación en la comunicación de la ciencia
a la sociedad. Pero si consideramos que la divulgación científica
para el público no especialista es un indicador de ventaja
competitiva para las universidades, al proporcionar nuevos
contactos y socios para mantener sus proyectos, el hecho es aún
mas grave.
La
predominancia de las instituciones gubernamentales como fuente
de información principal también se podría interpretar como
fruto de una gestión estratégica de la información, a través
de las actividades de gabinetes de comunicación y atendiendo a
un objetivo de “vender la ciencia”. Sin embargo, con los
datos disponibles no es posible verificar si este es el caso
para las instituciones gubernamentales de Castilla y León o si
se debe a otro factor.
Como
conclusión, creemos que la información científica y tecnológica
en la prensa de Castilla y León es tratada de forma
incoherente. Al mismo tiempo en que los temas de ciencia y
tecnología revelan una importancia cada vez mayor, en cuanto al
impacto sobre la vida, sobre la economía, sobre el entorno
medioambiental, etc., se nota una ausencia de espacios
especializados para este tipo de información. Se produce así
un desfase entre lo que es la discusión de estas cuestiones
–verificada por los géneros periodísticos y por los
encuadres utilizados– y la información que sirve para la
aumentar la comprensión y para mantener el público
suficientemente informado en estos temas. Este tipo de información
o se proporciona a través de notas breves y por lo general
descontextualizadas y proporcionadas por agencias de noticias, o
se elaboran en las mismas redacciones, con resultados
imprevisibles, debido a la complejidad de la información y la
escasez de especialización profesional y recursos para cubrirla
adecuadamente.
Dado el
grado de penetración, en todos estamentos de la sociedad y del
papel estratégico de los medios de comunicación, la situación
de la ciencia y la tecnología en Castilla y León demanda
actitudes correctivas. La ausencia de espacios y de
profesionales especializados que traten el fenómeno de la
ciencia y tecnología de forma integral parece ocasionar una
situación en que los hechos informados no se relacionan con el
impacto que ocasionan en la sociedad y con los debates que
surgen de esta interacción. La creación de estos espacios, a
nuestro ver, serviría para la circulación de ideas, proyectos
y resultados, en una interacción más rica y más estrecha
entre el sistema de ciencia y tecnología de la región y su
entorno. Demanda, entretanto, la toma de iniciativas tanto de
los medios de comunicación como de las instituciones científicas
y de otras instituciones intermedias que auxilien en la
construcción de este espacio común.
Bibliografía
Bardin,
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Los autores agradecen a la Dirección General de
Universidades e Investigación de la Junta de Castilla y León,
financiadora del proyecto Novatores y que ha permitido este
estudio y a Miguel Ángel Quintanilla, director de este
proyecto. Asimismo a la Fundación General de la Universidad
de Salamanca por el auxilio en muchos temas prácticos y a
Maria Luisa Humanes de la misma universidad y a Betania
Maciel de la Universidade Federal Rural de Pernambuco por la
ayuda metodológica.
Conviene
destacar que la
inexistencia de archivos abarcando un período anterior al año
1996 ha imposibilitado la realización de un estudio más
amplio en cuanto al intervalo temporal. De la misma manera,
la inexistencia de archivos plenamente regionales
impone serias dificultades prácticas a la hora de realizar
un estudio que abarque todas las provincias de la autonomía.
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