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El
ciudadano mediático tecnológico en su rol de periodista,
usuario o gerente: Perspectivas y desafíos en la era multimedia
Esther
Durante Rincón (duranteesther@cantv.net)
Iris
Prieto de Ramos (prieto_iris@hotmail.com)
Resumen
Esta investigación cualitativa surge de la
inquietud constatada en la multidisciplinaridad de roles en los
que, hoy día, está inmerso el ciudadano mediático-tecnológico.
Se tocarán tres puntos vitales basándonos en Castells, Muniz
Sodré, Galindo Cáceres, Pineda, Prieto y otros autores. En
primer lugar referiremos el rol del periodista radial como
proveedor o procesador de la noticia; en un segundo punto se
tocará la posición del usuario o la audiencia como receptora
de la información, y la tercera mirada se dirige hacia las
responsabilidades del gerente de la radio como proveedor de las
tecnologías para la estación. La meta es establecer, desde
esta tríada, las debilidades y las fortalezas que propicia la
tecnología para el futuro campo de trabajo del ciudadano
multimedia y multipropósito, y cómo la universidad los prepara
para su proyecto de vida.
Palabras
clave:
Ciudadano mediático – tecnológico, comunicador
multidisciplinario, perspectivas, desafío.
Introducción
Este
avance de investigación de tipo cualitativa aborda la
representación del sujeto contemporáneo –que puede ser
cualquiera de nosotros- y sus múltiples facetas en el quehacer
cotidiano como informante de los hechos, valiéndose de la radio
multimedia como medio y vehículo para concretar su labor, sin
importar la frontera geográfica, temporal o lingüística.
El periodista digital se
observa atravesado por la mediatización (Muñiz Sodré,
(2001), y viviendo en comunidades de comunicación
(Galindo Cáceres, 2002). En función de estas premisas, se
estructura esta propuesta para su discusión, que comprende en
su primera parte ver al periodista radial como el proveedor o
procesador de la noticia, cómo ajusta su rol profesional y su
tiempo de ocio al ritmo del avance tecnológico; en un segundo
punto se menciona la perspectiva del usuario-audiencia como
receptor de la información, percibido como sujeto activo en ese
proceso que hasta el año 2000, cuando se incorpora la
plataforma multimedia a las labores radiales, era un oyente
pasivo. En el tercer punto, revisaremos la influencia que tiene
el gerente radiofónico, como proveedor de la tecnología para
la estación, ofreciendo servicios anexos como links, portales
electrónicos, enlaces vía satélite, microondas o telefonía móvil
celular con estaciones matrices o secundarias.
Como
propuesta final se presentan las debilidades y las fortalezas
que puede tener el ciudadano tecnológico, en su posición de
gerente, de periodista y de usuario, en esta era multimedia, que
lo insta a acoplarse de manera veloz al ritmo en el que marche
el desarrollo de las tecnologías de la información y la
comunicación.
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El
periodista radial multimedia como proveedor y procesador de
la noticia:
La
evolución permanente de las tecnologías de la información y
la comunicación (TIC’s) obliga al periodista a adaptarse al
ritmo acelerado en el que ellas se mueven; en el caso del
periodista radiofónico, éste debe andar a la velocidad del
sonido para equiparar esfuerzos en la obtención de la noticia,
y su posterior envío vía telefonía móvil celular, por correo
electrónico, el servicio de Internet, o cualquier nueva
modalidad, seguramente ya creada y puesta a punto, para las
actividades reporteriles. En caso de no darse el envío de forma
inmediata e instantánea, la información caducaría
irremediablemente, pues parece que no hay excusa posible para
que sea de otra manera, en esta era altamente tecnologizada.
Quizás
es por eso, que Ramonet (1999) sostiene que hoy día un
periodista ya no debería llamarse periodista sino “
instantaneísta”, porque la instantaneidad se ha convertido en
el ritmo normal de la información. Preocupa lo que este
investigador plantea cuando asegura que todavía no sabemos
analizar al instante. Por tanto, no hay análisis ya que no hay
distancia. Afirma Ramonet que al final, el periodista tiene cada
vez más tendencia a convertirse en un simple vehículo. Es el
canal que enlaza el suceso y su difusión. No tiene tiempo de
filtrar ni comparar, porque pierde mucho tiempo haciéndolo y
sus colegas le ganarían la partida. Por supuesto, alguien se lo
reprocharía.
El
periodista radial multimedia tiene el reto de la actualización
casi instantánea de la noticia, lo que ha dado origen al término
información “en
tiempo real”. Lo importante es que en esa noticia el criterio
de la verdad esté por encima de la instantaneidad.
Cebrián Herreros (2001) señala que el periodista tiene
que despertar fiabilidad, garantía de que lo que aporta es
veraz, al margen de la implicación de intereses que pueda dar
en los datos. Es de resaltar que el periodista radial,
contextualizado en el periodismo digital, tiene que ser muy
breve debido al factor económico, pues conectarse a Internet
tiene su precio
En
el caso de la radio digital, en experimentación si se habla del
proceso de transmisión, pero no en el de la recepción y
acceso, el oyente se convierte en usuario activo del medio; ese
usuario -que puede ser el mismo periodista que actualiza la
información en la página web de la estación, como puede ser
el interesado en mantenerse al día de lo que acontezca- debe
aprender a usar las herramientas propias de la red, acoplarse al
lenguaje hipermedia (Abreu, 2003), que permite el acceso a otros
fragmentos de texto, a otras formas de media tales como sonidos,
imágenes y animaciones, es decir, se combina el hipertexto con
multimedia. Es interesante observar cómo los medios
tradicionales se valen de la herramienta hipermedia para
traspasar las barreras culturales, idiomáticas, geográficas y
hasta de uso social, fomentando otras formas de comunicación en
tiempo real, pero a la
vez simultáneo.
El
periodista radial contemporáneo, como resultado de la fusión y
el uso de las nuevas tecnologías, navega en un mundo paralelo
en el que debe procesar de inmediato la información que le
llega, y comprobar la veracidad de la noticia antes de su
transmisión, tarea nada fácil por la misma multiplicidad de
fuentes originarias de la información, transmitidas y recibidas
desde distintas partes del mundo, a cualquier hora y en
cualquier idioma, fomentando un producto personalizado. Esto
motiva al periodista radial a convertirse en un profesional
competitivo, que domina integralmente las TIC’s y los procesos
de producción, transmisión y recepción del mensaje radiofónico,
donde se incluye la noticia –que debe ser cada vez más
expedita, concreta y precisa- así como el contenido de los
diversos programas producidos en las emisoras, y que se valen
precisamente de la plataforma tecnológica multimedia para
proyectar su identidad, sincrónicamente, como medio local y
universal.
El
avance vertiginoso de las TIC’s y de la información trastoca
también el tiempo familiar y lúdico del periodista radial, que
sabe estar al tanto de lo que acontece en el mundo, y para ello
se apoya en el uso de los medios de comunicación tradicionales
(cine, TV, prensa, radio), y de instrumentos con tecnología de
punta (computadoras portátiles, teléfonos móviles celulares
digitales con conexión satelital y frecuencia radial
incorporada, así como el correo electrónico e Internet),
reduciendo su escaso tiempo de esparcimiento en aras de un mejor
espacio laboral – profesional.
Sin
embargo, el trabajador de la noticia debe saber que en estos
tiempos, él no está sólo; también se rodea de técnicos y
diseñadores especializados en su materia, para impulsar el diseño
digitalizado del medio en el que hace vida útil. Es decir, se
integra el conocimiento especializado del periodista con el
conocimiento especializado de técnicos y diseñadores, como lo
refuerza Correa (1999).
Además,
como lo apuntan Prieto y Durante (2002), el aumento de la presión
de trabajo de los periodistas o productores radiales multimedia,
y la propia exigencia de la audiencia de tener noticias frescas
al instante, desdibuja la sutil frontera que existe entre lo que
es su tiempo de ocio y su tiempo de trabajo, haciendo de lo
global lo universal, y de lo universal lo cotidiano.
Por
eso se dice que el uso de la tecnología en el medio radial, ha
cambiado los hábitos, el horario y la manera de trabajar.
Recordemos a Muniz Sodré (2001) quien explica que ese mundo
alternativo e imaginario se compone de la tecnocultura,
donde el bios midiático es el hombre y la organización
social donde éste se desenvuelve. La tecnocultura la define
Oliveira (2003) como una metamorfosis de la tecnología de la
información y la comunicación, que genera nuevas dinámicas y
una ecología cognitiva marcada por el hibridismo y por la
globalización. En ese sentido, coincidimos con Oliveira cuando
asevera que el sujeto tecnocultural vive la dimensión de híbrido
por cuanto oscila entre el yo real y el yo virtual, crea un
suspenso entre su raíz local y su pertenencia global.
El
hecho de trabajar con herramientas y
plataforma tecnológica multimedia le debería conferir más
independencia al comunicador social de hoy, pues como señala
Correa (1999), esto implica la aparición de lo que lo que la
periodista española Noemí
Ramírez llama “una nueva especie de
periodista”, cuya misión principal es “ser consciente del
potencial de las redes electrónicas, saber cómo utilizarlas y
obtener el máximo beneficio de ellas”. Pero en el caso del
profesional que le corresponde laborar en el campo del
periodismo radiofónico, la presión del trabajo parece que
tenderá a ser más acentuada, porque ya es evidente que los
cambios serán más radicales y notables en las primeras décadas
del siglo XXI, debido a las exigencias de la nueva audiencia
digital quien demanda cada vez mayor participación y poder de
decisión en el quehacer de la noticia. Cada día que pasa se
convertirá en un usuario más activo que requerirá ver
satisfechas sus necesidades de estar más y mejor informado en
el menor tiempo posible. Por eso, Díaz Noci (2004) sostiene que
las habilidades de los nuevos periodistas han de ser ya otras
por las demandas de un público cada vez más joven y educado en
los nuevos medios.
Y
es para eso, que el periodista radial midiático debe
estar preparado; debe estar capacitado para formar parte de la comunidad
de comunicación (Galindo Cáceres, 2002), concebidas como
comunidades virtuales de pares construidos en la diversidad y
conviviendo en formas horizontales, donde todos queremos estar.
Las instituciones universitarias bien podrían contemplar todos
estos cambios para acoplarlos en la formación del futuro
profesional.
-
El
receptor de la información: ¿Usuario o audiencia?
Hemos
señalado anteriormente que el oyente radiofónico no es ya un
ente pasivo; ciertamente, con la inclusión de sistemas y
programas tecnológicos digitalizados, el oyente redimensionó
su papel y ahora interactúa de manera constante y directa en la
producción de un espacio, llegando a sugerir contenidos y a
acelerar la reseña de determinado hecho noticioso de su interés,
en la página web de las distintas emisoras radiales que tienen
este elemento como un valor agregado, para mantener y consolidar
su relación con ese público que quiere estar informado de lo
que acontezca en su región y en el mundo. Un ejemplo palpable
es www.unionradio.net,
donde el usuario es capaz de demandar más celeridad en la
publicación de la información, y en la bajada del audio de la
fuente requerida, si siente que no se ha hecho en el tiempo
preciso para él.
Es
así como avalamos la idea de Hernández (2001), quien menciona
que la reconceptualización del sujeto como agente social,
cultural, histórico y político, luce cada vez más evidente en
el actual debate epistemológico de las ciencias sociales y
humanas. Es el sujeto (audiencia, oyente, receptor, usuario)
quien construye el discurso o mensaje ideológicamente
concebido, transmitido masivamente a través de los medios
comunicacionales. La radio no escapa a ello. El usuario de la
radio multimedia, en el momento que así lo desee o lo necesite,
puede acudir a la información archivada en el programa,
compartirla si quiere, con otros usuarios al mismo momento o en
tiempos diferentes, o por qué no dejar su opinión sobre el
mensaje, formular preguntas y hasta aportar ideas, intercambiar
opiniones o juicios de valor y
tal vez lo más importante para él:
ejecutar todo este proceso de manera personal, sin la
concepción masiva de la radio.
Se
podría hablar de la renovación de la audiencia como entidad
mediadora, según Hernández (2001), quien refuerza su postulado
con Orozco (1999). Esta audiencia mediadora parte del
construccionismo, del interaccionismo simbólico, de las teorías
cognitivas del aprendizaje y las teorías de las mediaciones,
con lo que la audiencia no sólo recibe mensajes y contenidos,
sino que interactúa e interpreta dichos contenidos. Es que
Internet –así lo ratifica Cebrián Herreros (2001)-
da un giro copernicano en la recepción radiofónica.
Cambia sustancialmente el concepto de receptor por el de
buscador. El oyente se convierte en un usuario tan activo que,
en lugar de que la emisora le aporte los contenidos, es él
quien va a buscarlos.
Tampoco
debemos infravalorar el potencial que tiene ese usuario, que es
capaz de redimensionarse a la par de la tecnología. El sujeto
midiático contemporáneo apela al “know that” (Olmedo y Ordóñez,
1999) para saber qué objeto pretende transformar y a qué
resultado quiere llegar. Merayo (1999) introduce una acepción
contundente: “los oyentes deben ser considerados no sólo como
clientes, sino como socios en el proceso comunicativo”.
Para
esa audiencia, el proceso de transmisión y recepción se ha
simplificado. Merayo (1999) apunta que “el Radio Data System
(RDS) proporciona al oyente información suplementaria a la
normal difundida esencialmente a través de FM. Esta información
añadida, que aprovecha el ancho de banda para insertar un canal
adicional, es digital y equivalente en contenidos y transmisión
a la que ofrece el teletexto en televisión. La información
ofrecida a través del RDS no altera el contenido normal de la
emisión ni su calidad estereofónica y sí ofrece datos de
interés inmediato para el oyente”.
Merayo
confirma que el RDS comienza a desarrollarse de forma
experimental en 1985 en Holanda, Suecia, Reino Unido, Francia y
Alemania y hoy es una realidad en casi todos los países
europeos así como en EE.UU., aunque todavía opera en un
reducido número de emisoras. Y aún cuando este sistema ofrece
muchas bondades como informaciones de tráfico, meteorológica,
loterías, avisos de emergencias, programarse para que el
aparato se encienda automáticamente cuando la emisora ofrezca
informaciones sobre estas materias, o simplemente seleccionar
algún tipo de programa, también tiene repercusión económica
para el proveedor y para el receptor.
Lo
cierto es que el usuario radiofónico busca un sonido y una señal
digital nítidos, con estereofonía y una amplia cobertura;
pretende viajar distancias largas en automóvil escuchando su
emisora preferida, no importa cuán lejos esté el país al que
va; esa situación no complica las actividades ni el proceso de
transmisión de las radioemisoras multimedia, si están
acopladas en circuitos territoriales nacionales y de acuerdo a
su ancho de banda.
El
gerente radial como proveedor de las TIC’s para la estación:
El
gerente radiofónico contemporáneo sabe que la competitividad
del medio para el cual él trabaja tiene que ver con la
efectividad con la que se maneje una gama variada de factores
como los comportamientos sociales de la audiencia, el entorno
socio-cultural y político, la situación económica y la
evolución de la innovación técnica de la emisora
Todos ellos aspectos muy importantes de tomar en cuenta;
sólo, que en este trabajo,
hacemos hincapié en lo que representa el uso adecuado de
las tecnologías de la información y la comunicación como
soporte del medio radial y por supuesto, la labor que hoy ejerce
el gerente de radio, quien debe estar al día con las
innovaciones tecnológicas para no quedarse rezagado o
incapacitado para cumplir con su oficio.
Los
cambios tecnológicos por los que actualmente atraviesa la
radio, con la radio vía Internet y la radio digital,
son más trascendentales e importantes que los que vivió
este medio de comunicación social con el invento de los
transistores, la salida al aire de la frecuencia modulada y el
sonido estereofónico. Hay que destacar, por ejemplo, los
cambios presentados en el proceso de programación y transmisión
radiofónica con la inclusión de la multiplexión (transporte
de múltiples señales en un canal de transmisión de
comunicaciones), la miniaturización de los receptores, la
diversificación de las fuentes de energía, la modulación de
frecuencia, el uso de procesadores de audio, el disco compacto,
el Digital Audio Tape (DAT), el sistema NRSC de alta fidelidad
para mejorar el sonido de las estaciones en amplitud modulada,
el sistema C-QUAM para las estaciones en amplitud modulada stéreo,
la radio digital DAB y la misma revolución informática (Cebrián
Herreros, 2001). Prieto
( 2001) señala que esos cambios han incidido en que la radio
sea ahora más móvil, más familiar, menos costosa y cada vez más
cercana e inmediata.
En
Venezuela, según la Cámara Venezolana de la Industria de la
Radiodifusión (2004), hay circuitos que asignan buena cantidad
de recursos a su website y,
además de permitir el audio en directo de su programación, ya
ofrecen valores agregados como el audio por demanda, mediante el
cual el usuario puede seleccionar los contenidos que desee
escuchar, a cualquier hora.
En
cuanto al sonido radiofónico y su calidad, se puede asegurar
que ya prácticamente forma parte del pasado el proceso al cual
era sometida una entrevista, crónica o cualquier otro formato
registrado en una cinta que tenía que pasar sucesivamente por
varias manos antes de hacer la edición y efectuar varias
copias, con la ostensible pérdida de calidad en el sonido a la
hora de salir al aire. Castro -entrevistado por Jiménez
(2004)-, apunta que desde el punto de la emisión del sonido
radiofónico actual, en la mayoría de las radioemisoras
venezolanas, los sistemas más utilizados son el Audio Ball,
Radio 5 y Adas, aplicados para la automatización de la señal
de las salidas al aire. En la postproducción, en el estudio de
grabación y edición, se emplean sistemas digitales como el
Sound Forge y el Protools (Jiménez, 2004).
Coincidimos
con Merayo (1999) cuando afirma que la introducción de nuevas
tecnologías en el medio modifica, como es obvio, las
condiciones laborales, al menos en tres aspectos a los que no
pocas veces se oponen los empleados: reduce o congela plantillas
y aumenta la precariedad en el empleo; exige reciclaje y
reconversiones profesionales; y demanda un tipo de profesional
capaz de desempeñar funciones muy diferentes.
Pero
¿estará capacitado el propio gerente para estos cambios?. Si
es afirmativa la respuesta, la emisora contará con el mejor
aliado para su progreso; si es negativa la respuesta, por muy
capacitado que esté el personal, la emisora no progresará por
la resistencia al cambio de quien se supone es su mentor, pues
afectaría el aspecto noticioso, musical y publicitario.
El
gerente radiofónico contemporáneo debe aprovechar las bondades
de las TIC’s para incorporar portales, con transmisión de
audio en tiempo real, en la página web de su estación. Claro
está, no puede descartarse la poca rentabilidad de las
emisiones on line frente a los costos de producción, como lo
indica Franquet (2002), o la tendencia de los internautas a no
pagar por lo que se obtiene, como lo son los ficheros de música
Napster, AudioGalaxy, KaZaa, Morpheus o MusicCity, más cuando
se ha popularizado la creencia que la radio es un servicio
gratuito.
Franquet
advierte sobre la aparición de empresas proveedoras de
contenidos como Radio Terra (www.terra.es/radio/portada.cfm),
una estación que emite por Internet para sus abonados de ADSL y
que cuenta con secciones como Hits, Pop, Rock, Alternativa,
Electrónica, Clásica, Raíces, etc. La autora nos inquieta
cuando afirma que las emisoras que basan su existencia en los
formatos musicales tienen en la Red nuevos competidores. Por
eso, se propone a los gerentes radiofónicos, en esta era
digital multimedia, que elaboren estrategias para recuperar su
protagonismo en el sector de la promoción y comercialización
de los catálogos musicales disponibles, así como la difusión
de piezas musicales o informaciones a través de los teléfonos
móviles. El panorama se observa ancho y fértil para su
siembra; sólo falta la disposición y los recursos para ello.
-
Apreciaciones
finales:
El
periodista, el gerente y el usuario radial, se nutren de la
cotidianidad, de los hechos, de sus pares, de su entorno, pero
¿quién los nutre a ellos?. ¿Son autodidactas?, podría
pensarse que sí, pues es cierto en las universidades se les
forma actualmente como profesionales en comunicación social en
determinada mención; pero,
se descuida un poco la integralidad del ser. Se les instruye teóricamente
en un 70%, dejando un 30% para el aspecto práctico que le
permitirá, en el futuro, el desarrollo de destrezas y
habilidades en el manejo de los equipos informáticos que deberá
usar durante su jornada laboral.
El
campo laboral del periodista radiofónico ha sufrido
transformaciones, han emergido nuevas tareas que implican no sólo
nuevos conocimientos, sino
también otras habilidades y destrezas. El recién egresado de
la carrera de Periodismo o Comunicación Social se siente
desligado del contexto; pasa de lo mediato a lo inmediato, pues
no es en la universidad sino en su propio sitio de trabajo donde
aprenderá a usar los programas y accesorios requeridos para
cumplir con su labor.
En
cuanto al usuario, no es suficiente darle la mayor cantidad de
información, de la manera más rápida y en el menor tiempo
posible y que él tenga la posibilidad de convertirse en un ente
cada vez más activo, también es muy importante velar por la
calidad de la información y otros contenidos programáticos que
se le ofrece a través de la radio vía Internet, o de la radio
digital.
El
periodista, el gerente y el usuario radiofónicos aprenden empíricamente
a cumplir con su rol. Estos tres actores aprenden por su cuenta
que, el adecuado aprovechamiento de las TIC’s, incide
satisfactoriamente en el proceso de producción, transmisión y
recepción de contenidos informativos y musicales, agilizando
las funciones del personal que labora en el medio y reduciendo
costos en bienes y servicios. Es importante, por eso, recalcar
las actividades prácticas y de campo para que el futuro
comunicador cuente con las herramientas básicas, a tiempo, y se
convierta en un sujeto útil y competitivo para su entorno más
cercano.
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siglo”. La factoría No.8. http://www.prometeolibros.com
Este es un avance de investigación desarrollado en el marco del
proyecto CONDES 0474-2002 y de la
tesis doctoral titulada “La racionalidad
postmoderna del sujeto y el orden midiático de la
comunicación: Deconstrucción de la producción radiofónica
multimedia en la era digital”, del Doctorado en Ciencias
Sociales –convenio UCV-LUZ-, cuya tutora es la doctora
Migdalia Pineda de Alcázar.
[2]
Magíster en Ciencias de la Comunicación y la
Información en La Universidad del Zulia. Docente
investigadora adscrita al área de Radio del Departamento
Audiovisual de la Escuela de Comunicación Social de LUZ.
PPI Nivel 1. Tesista
del Doctorado en Ciencias Sociales convenio UCV-LUZ.
[3]
Magíster en Tecnología Educativa en LUZ.
Docente investigadora adscrita al área de Radio del
Departamento Audiovisual de la Escuela de Comunicación
Social de LUZ CONABA.
Coordinadora del Curso de Locución Profesional en la ECS de
LUZ.
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