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Comunicación y Desastres Naturales: Estudio caso El Huracán Isidoro

 

Delfina de los Ángeles Castillo Tzab

ctzab@tunku.uady.mx

Universidad Autónoma de Yucatán

Profesor Investigador

 

Samuel Martínez

Samuel.martínez@uia.mx

Universidad Iberoamericana

Profesor Investigador

 

Introducción

El siguiente documento forma parte del apartado de Educación y Desarrollo Social del proyecto integral denominado “Evaluación de los cambios socio ambientales en la Micro-cuenca de Chabihau ocasionados por el Huracán Isidoro y Estrategias de Prevención ante Futuros Fenómenos Meteorológicos” el cual fue financiado por el Fondo Mixto de Fomento a la Investigación Científica y Tecnológica CONACYT – Gobierno del Estado de Yucatán".

Mucho se hablado y escrito sobre el impacto de los huracanes en el ambiente, la salud, el desarrollo urbano, la vegetación, número de damnificados, etc., pero muy poco o casi nulo sobre el impacto social que estos fenómenos presentan en su paso, esto posiblemente se deba a que las poblaciones no son consideradas “vulnerables” ante dichos fenómenos, por lo tanto, el estudio de su impacto no son una prioridad de estudio.

Desde el ámbito de la comunicación, los desastres naturales han sido abordados por estudiosos latinoamericanos desde el manejo de la información, el papel que deben tener los periodistas y la función social de los medios de comunicación antes los desastres naturales, pero no cómo esta comunicación o interacción se da entre la misma sociedad civil y los medios durante los momentos del desastre.

Ante este panorama, el interés de conocer como se tejieron las redes sociales en momentos de desastre y el “Rol” jugado por los sujetos que se erigieron como “actores clave” dentro de las cuatro comunidades de la Micro-cuenca de Chabihau. Esto con el fin realizar propuestas eficientes de Programas de Intervención Comunitaria en la Prevención de Desastres Naturales.

Antecedentes

El 22 de septiembre de 2002 el Huracán Isidoro impactó en la Península, afectando en términos socioeconómicos, ambientales y psicológicos a las comunidades de la zona costera y de manera considerable a las cuatro localidades de  la Microcuenca de Chabihau, ya que en esta franja el meteoro entró a tierras yucatecas. Y aunque durante el evento meteorológico los medios de comunicación como la radio y la televisión informaban de manera continua sobre la trayectoria del fenómeno, y a pesar de que el Gobierno organizó brigadas para evacuar las localidades en estado de emergencia, las comunidades no creyeron en la magnitud del evento y un número considerable de la población no tomó las precauciones necesarias.

 

Contexto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Microcuenca de Chabihau se ubica en la zona centro de la costa de Yucatán, está conformada por 4 comunidades San Crisanto con 561 habitantes, Chabihau 326, Santa Clara 53 y Dzilam de Bravo 2,292 (INEGI 2000). Dichas comunidades están compuestas por gente de comunidades cercanas que en busca de mejores opciones de vida que daba la tierra.

Debido a su ubicación las cuatro localidades comparten la diversidad ambiental de la costa, y por lo tanto las actividades productivas basadas en la apropiación de los recursos naturales, lo cual define sus actividades económicas y marcan la pauta de su cotidianidad, tal es el caso de la pesca ribereña (pesca de escama, de pulpo y caracol), sin embargo, esta es de baja rentabilidad debido a factores como son la sobre explotación y los permisos para su acceso, así como los fenómenos climatológicos (nortes, huracanes y tormentas tropicales) que se presentan de septiembre a enero.

San Crisanto, Chabihau y Santa Clara son comisarías donde la máxima autoridad es el comisario, el cual es dependiente directo del presidente del municipio al que pertenece cada una. Por su parte Dzilam de Bravo es un municipio, donde la máxima autoridad es el presidente municipal, por lo que su organización política es más compleja. 

En cuanto a servicios, la zona cuenta con carreteras, electricidad y agua, así como el acceso a medios de comunicación como la televisión, radio y la prensa. Poseen la infraestructura escolar y de salud básica, excepto en Santa Clara, donde para obtener este tipo de servicios se tiene que asistir a la cabecera de la comunidad.

La religión que profesa la gran mayoría es la católica, solo una minoría de cada localidad pertenece a alguna religión diferente. Las áreas de dispersión y ocio están limitadas dependiendo del tamaño de la población, ya que Dzilam de Bravo al ser la de mayor tamaño poblacional tiene mayores actividades de ocio a comparación de las otras 3 comunidades.

 

Redes Sociales

Una red social es una descripción de ciertas interacciones en ciertas circunstancias entre ciertos elementos, lo que permite construir un mapeo de tendencias de cada sujeto/actor[1] en situación y por lo mismo, las alianzas[2] que existen o pueden existir (Villasante, 1999). Dichas alianzas o lazos se establecen por seguridad, pero no todos la mantienen.

Una habilidad para mantener la seguridad es la prevención, es decir predecir y anticiparse a los hechos, en el caso de los desastres naturales, una manera de mitigar los impactos sociales es previniendo los acontecimientos a través de una estrategia de protección civil que permita la movilización de las comunidades antes del impacto de los fenómenos.

“Los instrumentos de trabajo para una prevención son la intervención en la red y el contexto de la acción en comunidades locales” (Milanese E., et al: 78). Por ello el interés de abordar la problemática de los desastres naturales desde la perspectiva de redes sociales.

Para ese se tomó la clasificación de redes de Milanese E., R. Merlo y Juan Machin, quienes manejan esta perspectiva para la prevención, teniendo los siguientes tipos de redes:

La red social subjetiva significativa personal o egocéntrica. Es una red formada por todas las personas que el ego declara como significativas en su vida cotidiana. Es subjetiva y está conectada a otras redes sociales que están centrados en egos diferentes.

  • La red social primaria.- Es una red formada por las relaciones cara a cara con la característica de reciprocidad e intercambio simbólico. Esta basado en la confianza.

  • La red social secundaria. Se construye con las relaciones funcionales: Las hay de dos tipos, formales e informales. Como informales podemos citar las organizaciones ciudadanas que se congregan por solidaridad y con una responsabilidad compartida. Las formales son aquellas cuya base es el derecho y los servicios sociales.

  • La red social terciaria. Esta conformada por organizaciones no gubernamentales de servicio sin fines de lucro. Emplean como médium el derecho, la solidaridad sus nodos pueden ser Asociaciones Civiles o instituciones de asistencia privada.

  • Red de Mercado. Se construye con el dinero y el provecho como media, sus nodos pueden ser S. A. S mercantil.

  • Red Mixta. Son aquellas Asociaciones civiles que tienen actividad económica o que brindan prestaciones de derecho, pero a cambio de pago.

  • Red de líderes. Se construye a partir de las relaciones entre los líderes de una comunidad, sirve como modelo de las representaciones sociales y dinámicas de la comunidad.

  • Red Limítrofe. Esta definida por aquellos nodos caracterizados por tener lazos débiles entre si y con los demás lazos de la red.

Metodología

Para la recolección de datos se utilizó una metodología de triangulación, técnicas cuantitativas y cualitativas. Se aplicó una encuesta de 52 reactivos donde se preguntaban cuestiones relacionadas a la experiencia antes, durante y después del Huracán. Para esto, se manejó muestra representativa de 166 familias distribuidas en  las cuatro comunidades; 35 en San Crisanto, 28 en Chabihau, 6 en Santa Clara y 92 en Dzilam de Bravo.

En cuanto a las técnicas cualitativas, se aplicaron entrevistas a sujetos clave para conocer a los actores o líderes antes, durante y después del evento, así como su experiencia ante el paso del fenómeno natural. La muestra fue de 10 personajes clave por comunidad, excepto Santa Clara, donde se aplicaron 5.

Con la información obtenida se realizaron talleres participativos donde a través de dinámicas y juegos se recreará los momentos y sujetos importantes antes, durante y después del fenómeno meteorológico.

Durante las visitas y aplicación de las técnicas de investigación se realizó etnografía a fin de tener los suficientes elementos que permitan entender el movimiento de las redes sociales ante el fenómeno natural.

 

Resultados

Redes sociales y sujetos claves antes del Huracán Isidoro

Las principales redes que se encontraron antes del huracán Isidoro son aquellas que giran en torno a las actividades productivas, de manera central alrededor de la pesca, como se puede apreciar en la siguiente gráfica de la comunidad de San Crisanto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Una manera de confirmar esto, fue cuando a los entrevistados se les preguntó por los líderes de la comunidad y mencionaron a los jefes de grupos productivos, como son José Vicente Cohuo (A), Martín Pérez Pool (B), Concepción Pech (C), Bartolo Méndez (D), Jesús Méndez (E) y Juan Cohuo (F) entre los varones. Francisca Sancem (G), Gloria Solís (H), la Dra. Jenny (I), Victoria Sansem (J), Mercedes Chalé (K), Landy Salas Andueza (L), Marisol Cetz (M), Naida Cruz (N) y Elda Cupul (O) entre las mujeres.

Pero cuando se les preguntó sobre la credibilidad y confianza, la mayoría de los entrevistados afirmaron confiar en su familia (hermanos, padres, etc.) y por otro lado, aparecieron nuevos personajes que no son líderes productivos,  Mario Méndez (P), Jesús Méndez, Victoria Sancem, Naida Cruz, Arif Sauri (Q), Mercedes Chalé, Antonio Solís (R), Armando Manzanero (S) y Fernando Cupul (T);

Cabe mencionar que Fernando Cupul y Pedro Avilés fueron mencionados como personas que tiene voz en la comunidad, que son escuchados y tomados en cuenta; de igual manera Juan Cohuó por que tiene el conocimiento y maneja a los pescadores. De esta manera se tejió la siguiente red.

 

 

Redes sociales y sujetos claves durante del Huracán Isidoro

En las cuatro comunidades, se encontraron familias que se enteraron de la existencia del fenómeno una semana antes, pero la mayoría lo hizo un día antes o el mismo día. El tener un grupo informado dentro de la comunidad una semana antes, no fue suficiente para que los demás se enteraran y tomara las precauciones necesarias para afrontar el Huracán. ¿A que se debe esto?, ¿Qué le impidió enterarse? ¿Por qué aun enterados no salieron de su comunidad?.

 

En esta red se puede observar como las familias encuestadas se informaron del evento a través de los medios de información, como son la televisión y la radio; la prensa tuvo poca actividad según lo que los encuestados emitían. Estos mismos medios funcionaron como medios de retroalimentación para las familias, quienes en pocas ocasiones admitieron haber informado a otras personas, a no ser que sean de su misma familia, lo cual se puede advertir a través de los vínculos gruesos hacia círculos no enumerados.

Esto  sucedió en una comunidad mediana pequeña como es Chabihau, donde debido al número poblacional podría aseverarse que el flujo de la información es más rápido que en las poblaciones mayores.  Por ello, a continuación se presenta la red que se tejió en la comunidad de Dzilam de Bravo, la cual posee el mayor número de personas lo que complica el manejo de la información.

Pero contrario a lo que se piensa de las grandes comunidades, la oferta mediática que tiene este municipio permitió un mejor flujo de la información, la mayoría de los encuestados se enteraron a través de los la televisión y la prensa, este primero igualmente funcionó como instructor al informar a la población sobre la manera en que tenían que actuar.

A diferencia de las otras 3 comunidades, en esta ocasión las autoridades tuvieron un papel importante como informadores y en algunas ocasiones como instructores. Pero al igual que las otras comunidades la información no se difundió entre la comunidad y en los pocos caso que se observó se mantuvo dentro del núcleo familiar, pocos fueron los casos que compartieron a personas que no sea su familia.

En cuanto a sujetos clave se observó que en los momentos de crisis salieron personas diferentes a las que mencionaron como líderes antes del huracán. En San Crisanto mencionaron a personas totalmente diferentes a las que mencionaron durante el evento. En Chabihau mencionaron a 2 personas las cuales si estaban dentro del grupo de líderes inicial. En Santa Clara se mencionó a 2 personas de las cuales una no era de confianza, pero si líder y en momentos del huracán ninguno fue mencionado. En Dzilam de Bravo, antes del evento se mencionó a dos personas, que fueron igualmente mencionadas durante el evento junto con un número diverso de 11 personajes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Redes sociales y actores clave después del impacto del Huracán Isidoro

Al pasar el evento, la comunidad espera regresar pronto a sus casas para ver las condiciones en que quedaron sus pertenencias. Los medios de comunicación no aparecieron en esta etapa, ya que la señal no llegaba o no tenían el aparato necesario. Ante esta situación, las autoridades destacaron como un medio informativo para las familias refugiadas, aun en la comunidad que tenía  mayor oferta mediática.

En cuanto a los sujetos clave, en comunidades como San Crisanto y Santa Clara disminuyó el número sujetos clave, pero en otras como Chabihau y Dzilam de Bravo aumentaron, repitiéndose algunos nombres que destacaron de igual manera antes y durante el evento.

Como ejemplo se presenta a las personas que sobresalieron en la Comunidad de Chabihau: Adonay (A) que es el Presidente Municipal, Mario Méndez, el comandante (B); Jorge Cupul (C), la Dra. Claudia (D), Dra. Lucy (E), Dra. Olga Puc (F), la Dra. Jenny (G), Eduardo Batllori (H), Juan Cohuó (I) y Jorge Riera (J), tejiendo la siguiente red.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cabe mencionar que después de este evento, igual sobresalió el apoyo del gobierno Federal, estatal y local, empresas privadas, centros de investigación, escuelas y organizaciones civiles, quienes a pesar que no son de la comunidad fueron mencionados por la importancia del apoyo que realizaron después de éste fenómeno.

 

Conclusiones

Como se pudo observar, las comunidades de estudio pertenecen a una zona donde las fuentes de empleo se basan en la apropiación de los recursos naturales cercano a las localidades, siendo la pesca la principal actividad económica.  Esta dependencia de los recursos naturales dirigen el rumbo de las actividades económicas y social, por lo tanto, lo que impacte a dichos recursos naturales, impacta a la economía y a la vida social de todas y cada una de estas comunidades.

Pese al significado que representa un huracán sobre las comunidades pesqueras y la experiencia que se supone tienen, aun no se ha logrado mitigar sus consecuencias. ¿Cuáles son esos factores que determinan la acción de las comunidades para prevenir un huracán?, ¿Cómo hacer para que la comunidad responda a las necesidades en conjunto y no sólo por interés propio?. Informando, capacitando u organizando, son solo algunas acciones posibles. Para tener esa certeza es necesario conocer la estructura social y características de las comunidades, por ello la importancia de conocer las redes sociales que predominan en las localidades de la Microcuenca.

En este primer acercamiento a las estructuras sociales se observó que las formas de organización de las cuatro comunidades son similares, están relacionadas de forma directa a las actividades productivas, y por lo tanto, conformadas por los grupos de trabajo, donde los líderes son los jefes de grupo. En dichas redes no siempre existen vínculos de confianza, ya que esta se identifica con los vínculos o lazos de parentesco.

La reconstrucción de las redes sociales Durante el huracán permitió observar el movimiento de los vínculos de parentesco tejiendo redes familiares para la transmisión de la información, ya que la gente se enteraba del fenómeno dentro de su familia y actuaba con ella, Dzilam de Bravo fue la excepción, ya que los medios de comunicación, sobre todo la televisión jugó un papel protagónico como difusor de la información e instructor en momentos de crisis. Esta diferencia posiblemente se deba a la mayor densidad y urbanización de la localidad, que deriva una mayor oferta de medios de comunicación y una cotidianidad más citadina, pero en el momento de actuar lo hacían con su núcleo familiar, es decir su red subjetiva.

Posterior al impacto del huracán, las redes se movieron y en muchos casos surgieron nuevos sujetos clave cuya colaboración junto con las instituciones fueron determinantes. En otras ocasiones, los sujetos clave se mantuvieron y sólo se integraron otros.  Esto se debe a que los líderes de ciertas actividades no son los mismos en todos los momentos, cada momento tiene su líder adecuado y se puede hacer una comparación observando que los sujetos que se mencionaron antes no siempre fueron los mismos en los otros momentos.

Por otro lado, se percibió una falta de confianza en las personas, ya que los líderes tienen la etiqueta de ser sujetos interesados que realizan las actividades de acuerdo a sus intereses y no con base a un interés común, derivando en la falta de credibilidad. Esta falta de credibilidad se extiende hacia las autoridades, quienes en un momento intervinieron con cierta limitante sobre todo en los momentos de difundir la información y retroalimentación o instrucción.

En cuanto a la información que se manejó es importante reconocer que la situación geográfica en que se encuentran las comunidades, las mantiene alejadas de las señales televisivas locales y de un número limitado de radiodifusoras. Las señales de televisión se reciben por cable. En este caso la televisión jugo un papel importante en particular el “canal de tiempo” cuya transmisión continua mantuvo a la gente informada sobre la trayectoria del Huracán Isidoro, pero los medios locales como la radio decían lo contrario, que la gente se mantuviera en calma porque no iba a pasar nada, lo que causó confusión.

Esta confusión informativa, aunada a la falta de iniciativa y credibilidad de algunas autoridades locales originó que la gente se desesperara y tomara sus iniciativas, ya como se puede apreciar en los mapas sociales del durante.

Las situaciones descritas son el reflejo de una falta de cultura de la prevención no solo a nivel comunidad, sino dentro de los mismos grupos de protección civil, los cuales no tienen la capacidad, ni la infraestructura para actuar.

Ante este panorama creemos que es necesario realizar estudios que permitan conocer las causas de esta desconfianza y la manera de mitigarla ante un momento de crisis. Ya teniendo la idea de cuales son las redes de cooperación y comunicación cotidianas, así como sus características es importante generar estrategias de comunicación que permitan el funcionamiento efectivo de las redes en momento de crisis, a través de programas de intervención comunitaria.

Fomentar la cultura de la prevención a través de actividades dirigidas a niños, jóvenes, adultos y ancianos, con el fin de crear una cultura de la prevención, como son:

  • Elaboración de materiales de difusión como son: Teatro Guiñol, cuadernillos, materiales audiovisuales, entre otros.

  • Conformación de grupos de protección civil comunitarios cuya labor sea confiable y creíble para la comunidad teniendo como base la estructura de la red social para mayor efectividad.

  • Difusión de información confiable sobre los fenómenos meteorológicos que impacten a la zona,  a través de las redes de comunicación y cooperación.

  • Creación de programas de capacitación comunitaria para afrontar eventos de esta magnitud.

  • Rescate de las experiencias del conocimiento basado en la observación de la naturaleza, como elemento inicial para la toma de decisiones.

  • Involucramiento de las autoridades en las actividades de comunitarias de protección civil, con el fin de sensibilizarlos sobre su papel en los momentos de crisis ocasionados por los fenómenos naturales.

  • Creación de infraestructura o acondicionamiento de lugares para el refugio de gente o elaboración de paquetes de emergencia que satisfagan las necesidades de los refugiados bajo cualquier infraestructura improvisada.

 

Bibliografía

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[1] Los nodos son los puntos o lugares de la red en los cuales confluyen en manera estable los lazos.

[2] Lazos o alianzas, pueden ser fuertes o débiles, depende de la intensidad de la relación o hilos de la red, positivos o negativos, según la carga afectiva, en uno o ambos sentidos (unívocos biunívocos-recíprocos).  

 



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