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TRANSFERENCIA
DE TECNOLOGÍA PARA LA PRODUCCIÓN DE CANOLA (Brassica napus) EN
EL ESTADO DE TLAXCALA
M. C. Álvaro
Loza Peña
RESUMEN
El
presente trabajo reporta resultados
técnicos y económicos
de tres
años de un proceso de transferencia de tecnología para
la producción de canola (Brassica
napus), en el Estado de Tlaxcala, México. Los positivos
resultados obtenidos permiten ampliar el proyecto, probando
varios modelos de comunicación de innovaciones para impulsar su
producción comercial, y en segundo lugar evaluar el proceso de
transferencia de tecnología según los modelos utilizados.
Palabras
clave: conversión productiva, comunicación
I.
INTRODUCCIÓN
Tlaxcala
es una de las 31 Entidades Federativas en que está dividida la
República Mexicana y representa el 0.2 % de la superficie
total, se localiza en la parte centro-oriente del país, al
norte se encuentra a 19º 44’, al sur 19º 06’ de latitud
norte; al este 97º 38’, al oeste 98º 43’ de longitud
oeste; con una altitud promedio de 2400 msnm, tiene una área
total de 406 mil 096 hectáreas, con una topografía
representada por valles, faldas de montañas y lomeríos, limita
al norte con Hidalgo y Puebla; al este y sur con Puebla; al
oeste con Puebla, México e Hidalgo
(INEGI, 1997).
En dicha
superficie la agricultura
es una de las actividades económicas más importantes en el
estado de Tlaxcala, aunque se desarrolla dentro de un marco poco
favorable debido a las graves limitaciones físicas de los
suelos que se refleja en la
erosión que afecta vastas superficies, lo que conduce a
tener suelos con mediana y baja fertilidad; climáticas
representadas por heladas, granizadas, sequías o lluvias
escasas, irregulares y mal distribuidas.
A pesar de ello, más de la mitad
(60%) de la
superficie estatal está dedicada a la agricultura de temporal
(SAGARPA, 2003).
En el
estado de Tlaxcala en el ciclo PV 2002 se sembraron 241 mil 437
hectáreas, de las cuales 216 mil 231 fueron bajo condiciones de
temporal. Los principales cultivos por superficie cosechada,
fueron: maíz, cebada, trigo, avena forrajera y frijol, con 115
mil 731; 54 mil 708; 31 mil 907; 10 mil 260 y 7 mil 358 hectáreas,
respectivamente, con un rendimiento medio de 1.9, 1.65, 1.68,
18.25 y 0.85 t ha-1 respectivamente (SAGARPA, 2003).
Los
datos anteriores demuestran que los rendimientos de los cultivos
mencionados son bajos, lo que a los deprimidos precios de
mercado que tienen esos productos, da como resultado reducidos
niveles de ingreso neto para los productores agrícolas; en este
sentido se requieren alternativas que contribuyan a mejorar tal
situación y que se refleje finalmente en un aumento de dicho
ingreso. Por ello se han buscado y evaluado alternativas, como
ha sido el caso del cultivo de canola.
Bajo la situación anterior y de
acuerdo con el estudio de potencial productivo para el cultivo
de maíz realizado por el INIFAP en el 2002, en el Estado
existen 14 mil 162 hectáreas con muy buen potencial, 54 mil 855
con buen potencial y 93 mil 91 con mediano potencial, las cuales
suman 162 mil 108 hectáreas (María et al 2002). Esto serán
los elementos que justifiquen el planteamiento de sustitución
de maíz por canola, considerando las áreas de buen y mediano
potencial
II.
JUSTIFICACION
La canola es el segundo grano
oleaginoso en el mundo, después de la soya; en 1999 se
cosecharon 36.9 millones de toneladas contra 158 millones de
toneladas de soya; actualmente Canadá tiene una producción
relativamente estable de aproximadamente siete millones de
toneladas al año, la mitad de ese volumen lo exportan y la otra
mitad la procesan. La mayoría de los países que importan
canola, la requieren para la extracción de aceite, dentro de
los países con mayor importación se encuentra Japón con 1.8
millones de toneladas, China con 1.2 en el 2001 y México con
alrededor de un millón
de toneladas por año en el 2001 y 2002, y se espera que aumente
si no se toman medidas que eviten al menos disminuir dicha
importación.
El aceite de canola se
caracteriza por contener un nivel muy bajo de ácidos grasos
saturados (7% del total de ácidos grasos), contiene un nivel
relativamente alto de ácido oleico (61%) y un nivel intermedio
de ácidos grasos poliinsaturados
(32%), de los cuales el ácido alfa-linolénico conforma
la tercera parte (11% del total de ácidos grasos); se ha
descubierto que las dietas que contienen aceite de canola son
efectivas para reducir el nivel total de colesterol y de
lipoproteínas de baja densidad del plasma, tanto en individuos
normales como en individuos hiperlipidémicos (ALICSA).
Considerando la situación
anterior, el Campo Experimental Tlaxcala del Instituto Nacional
de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP)
con el apoyo de la Fundación Mexicana para la Investigación
Agropecuaria y Forestal (FUMIAF), A. C. con fondos de la
Asociación Nacional de Industriales de Aceites Vegetales y
Mantecas (ANIAME), inició en el año 2001 acciones de
investigación en los aspectos de experimentación, validación
y de apoyo a la transferencia
de tecnología del cultivo de canola en el Estado, con la idea
de generar información que permitiera apoyar su introducción y
fomento por parte del sector
oficial, productores y empresarios industriales; estos
trabajos continuaron durante 2002 y 2003, adicionando apoyos de
la Fundación Produce Tlaxcala A.C.,
Bajo este planteamiento el
presente documento tiene como objetivo en primer lugar dar a
conocer lo desarrollado en cuanto a tecnología para la producción
de canola de acuerdo con los resultados técnicos y económicos
obtenidos en el estado de Tlaxcala, como base para impulsar y
fortalecer la producción comercial, con lo que se pretende
mejorar el ingreso neto de los productores asociado a una
sustitución del cultivo de maíz; y en segundo lugar analizar el proceso
de transferencia de dicha tecnología y cultivo, así como su
adopción por los productores agrícolas
como fin último, aunque
por ahora solo se plasman resultados de tres años.
El
grano de canola tiene un precio de alrededor de 295 dólares por
tonelada en el mercado internacional y tuvo un precio llamado
“ingreso objetivo” de 3,500.00 pesos por tonelada en la
cosecha de 2003, mientras
que el de maíz apenas alcanzó los 1,600.00 pesos
por tonelada en México, con lo que se puede observar que
por esta vía de precios sin duda alguna existe una situación
favorable para el cultivo de canola,
así como un mercado interno potencialmente asegurado; por lo
que se ha tomado en cuenta como una opción de mejor
rentabilidad que otros cultivos, con un aumento del ingreso neto
de los productores.
III.
ASPECTOS TÉCNICOS DEL CULTIVO
La
Canola es un tipo de colza (Brassica napus), mejorada genéticamente
cuyo grano tiene menos de 2% de ácido erúcico en el aceite y
menos de 30 micromoles de glucosinolatos por gramo de pasta para
ser aprovechada en la alimentación humana y animal.
De esta manera se acuñó el término “Canola”
(Canadian Oil, Low Acid) para
distinguirlo de la colza. Algunos países en particular Europa,
usan el término “colza doble cero” (bajo ácido erúcico,
bajo glucosinolatos) para designar
a la semilla, el aceite la pasta de “calidad Canola”
(CCC, 2001, COPA, 1999).
Es
una planta que requiere de climas templados fríos, es tolerante
a heladas soportando temperaturas de hasta menos 10° C; sin
embargo, en la etapa fenológica de formación de grano es
susceptible a las bajas temperaturas. Para obtener rendimientos
aceptables, el cultivo necesita de una precipitación
de al menos 300 mm durante su desarrollo.
El
grano de esta planta es una fuente de aceite comestible y de uso
industrial, contiene de 32 a 45 % de aceite y alrededor de un 23
% de proteína; mientras que la pasta que se obtiene después de
la extracción queda con un 38% de proteína, similar a la de
soya, por lo cual se utiliza en la preparación de alimentos
balanceados para ganado.
Entre
los resultados más importantes en cuanto al proceso de producción
de canola se encuentran en INIA
(1981), IMAP
(1987) y Muñoz et al (1999),
modificada por Loza y Fernández (2002) y Loza et al
(2003) con lo que es posible obtener mayores rendimientos de
grano.
IV.-
ASPECTOS CONCEPTUALES DE TRANSFERENCIA
DE TECNOLOGÍA
Si el
desarrollo del cambio técnico y de la productividad deben ser
objetivos estratégicos de la política económica en general, y
la política agrícola en particular, entonces resulta claro que
la reforma de las actividades de investigación tecnológica y
científica relacionadas con el campo mexicano es una tarea
sumamente importante y apremiante (González, 2002).
Snodgrass y
Wallace, (1979), mencionan que el conocimiento es un bien
universal cuyo aumento depende mucho del nivel de desarrollo
económico y social de un pueblo; esto es, cuanto mayor es el
desarrollo, tanto más conocimiento existe y se aplica. La
velocidad a que el conocimiento tecnológico es adoptado por los
países y los individuos varía fuertemente.
Algunos de los obstáculos, a su adopción en relación
con cultura se han examinado ya. La tradición, el hábito y la
actitud general hacia el cambio constituyen factores importantes
que afectan el uso de la tecnología.
La rapidez
con que la tecnología se utiliza realmente en los procesos de
producción depende de: a) la receptividad de la sociedad a la
nueva idea; b) la eficiencia del sistema de comunicación o
educación; c) el volumen del desembolso de dinero requerido
para utilizar la tecnología y d) el grado de antigüedad del
equipo de producción existente. El medir la contribución de la
tecnología a una sociedad, constituye una tarea muy complicada;
sin embargo se considera de vital importancia hacerlo, con la
idea de justificar asignación de recursos
(Snodgrass y Wallace, 1979).
En este sentido se han experimentado diferentes modelos
de transferencia de tecnología con la idea de encontrar aquel
que les permita a los productores incorporarse a un proceso más
rápido de adopción de dicha tecnología; sin embargo, por
ahora en este esquema solo referiremos tres, con lo cual se
pretende determinar
el que presente mayor eficiencia en la intención de la adopción
de la tecnología agrícola propuesta, aunada con una sustitución
de cultivo como lo es el maíz por
canola en la
agricultura del estado de Tlaxcala.
Los
modelos que se pretenden evaluar son: 1). Desarrollo de un
proyecto productivo (DPP);
2). Modelo INIFAP (MI) y 3). Grupos de transferencia de
tecnología (GTT); con esto se pretende definir aquel
modelo de transferencia de tecnología para la
agricultura que sea
más eficiente, en
tanto que impacte con mayor rapidez en la adopción de la
tecnología, en este caso medido por la intención de los
productores en aplicarla bajo sus condiciones socioeconómicas y
ambientales.
El
primer modelo consiste en el planteamiento del DPP, en un
documento donde se estructura considerando varios aspectos que
posteriormente se llevan a la práctica y uno de esos aspectos
es la tecnología que se va a utilizar, junto con la sustitución
del cultivo que en este caso es canola. Aquí desde el principio
el número de productores participantes en el proyecto deciden
adoptar las recomendaciones propuestas con poco conocimiento;
sin embargo, ellos dependerán de los agentes de cambio o técnicos
que los estarán asesorando durante el ciclo del cultivo,
considerado en el proyecto desde la preparación del terreno
hasta la cosecha. Dicha operación
se apoya con la asesoría tanto para técnicos como para
productores con expertos o investigadores con más elementos de
juicio tanto técnicos como económicos y sociales, pretendiendo
que la base de inicio de un proyecto sea la organización de
productores, ya que de esto dependerá en buena medida el éxito
o fracaso del mismo, y quizá esto último sea lo menos
estudiado hasta ahora.
El
segundo, MI es el que en los últimos veinte años ha utilizado
el INIFAP para apoyar la transferencia de tecnología agrícola,
que se refiere al establecimiento de parcelas de validación de
tecnología con productores cooperantes ubicadas en diferentes
condiciones agroecológicas representativas, en que la finalidad
es poner a prueba los diferentes componentes tecnológicos con
el cambio de cultivo, que sea la muestra para que otros
productores de la misma región se convenzan de las ventajas técnicas
y económicas que representa dicha validación, mostrada en los
diferentes eventos demostrativos que se realizan durante el
proceso de producción, como la preparación del terreno, etapas
fenológicas hasta la cosecha
del producto; dichos eventos se hacen extensivos también
para los agentes de cambio tanto oficiales como privados, con
esto se pretende una mayor difusión, ya que, se cree en
consecuencia que se
tendrá como resultante un
incremento en la adopción por parte de los productores agrícolas,
donde los mejores sistemas de comunicación podrán influir de
mejor manera en los productores para que estos inicien su
proceso de adopción como se ha mencionado anteriormente.
El
tercer modelo denominado GTT tiene su origen en la República de
Chile hace alrededor de un cuarto de Siglo, el cual plantea como
objetivo disminuir la brecha entre las fuentes generadoras de
tecnología y los usuarios, conectándolo en forma organizada y
permanente, fomentando además el intercambio de experiencias
que los mismos usuarios poseen.
Para su operación se forman grupos integrados por 15 o
20 productores, asesorados
por un investigador del campo o estación experimental que
recomienda la tecnología;
ubicados en zonas agroecológicas homogéneas, con
similar nivel sociocultural y una común orientación en sus
empresas. Las
actividades del GTT consisten básicamente en reuniones
rotativas mensuales en predios de los integrantes, donde el
grupo recorre el predio, se informa de sus características y
hace un análisis de la explotación, para finalizar con una
charla sobre un tema técnico importante, previamente definido
por el grupo. Esta exposición puede estar a cargo del propio
coordinador, de un especialista invitado o de un integrante que
se destaque por su nivel tecnológico (Santander, 1987 ).
Sin
duda, la puesta en marcha de cada modelo en forma masiva
implica necesariamente cierta promoción y costo para
darlos a conocer para
incorporar la tecnología a
los procesos productivos o la misma sustitución de cultivo,
como es el caso que por ahora interesa. El costo se pretende que
sea el menor posible con el que se logre un mayor impacto
positivo en cuanto a la adopción.
Con
la evaluación de los modelos se podrá definir con mayor
precisión aquel modelo
que demuestre un mayor potencial en la
intención de los productores por adoptar la tecnología
propuesta y el cambio de cultivo; sin embargo, los que decidan
su adopción lo harán por ciertas razones, mismas que se
definirán al término de las evaluaciones, al igual que
aquellos productores que no tienen la intención de adoptar bajo
cierto modelo, explicaciones fundadas tendrán; aunque, también
vale decir que todo esto tendrá un costo que será importante
considerar cuando se tenga que tomar decisiones en cuanto al uso
de cierto modelo de transferencia.
Debido
a que se pretende cambiar un cultivo (maíz) por otro (canola),
lo que se requiere es definir un modelo de transferencia de
tecnología agrícola que en el corto plazo pueda incorporar una
mayor superficie, aunque también se podrá definir aquel modelo
que incorpore más productores, que no necesariamente irá
aunado a una mayor superficie, debido a que en el estado de
Tlaxcala existe un alto porcentaje de productores pequeños;
entonces se podrán realizar más conclusiones en torno a que el
dominio de recomendación se amplía, ya que, además esto
dependerá de las medidas de política que implemente los
diferentes niveles de gobierno y así serán las decisiones
de los responsables de conducir la política agrícola,
específicamente en dicho Estado.
V.-
AVANCES DE IMPACTO DE
LA TECNOLOGÍA DE CANOLA
a)
Resultados técnicos
Durante el año 2001 en el ciclo
primavera – verano se inició con investigaciones en la
localidad de Terrenate, municipio del mismo nombre, donde se
evaluaron diferentes variables agronómicas de adaptabilidad,
destacando como efecto de las mismas el rendimiento de grano por
hectárea que alcanzó para las tres primeras más rendidoras
3,319; 3,059 y 2,557 kilogramos por hectárea para los genotipos
Monty, Hyola-308 y Hyola-401 consecuentemente.
Para
el año de 2002 en la localidad denominada La Magdalena
Municipio de Tlaxco
a una distancia aproximada de 60 kilómetros de donde se realizó
el trabajo anterior se estableció otra evaluación de genotipos
de canola, en la que sobresalieron por su rendimiento Hyola-401,
IMC-105 y IMC-104, con 2,264; 1,953 y 1,632 kilogramos por hectárea
En
esta misma localidad en el 2003 se volvieron a evaluar 12
genotipos de canola, destacando por su rendimiento CNH-517,
CNH-505, IMC-205, IMC-204, IMC-207 y Hyola-401, que alcanzaron
1,681; 1,581; 1,544; 1,542; 1,466 y 1,377 kilogramos por hectárea;
si bien se están considerando los seis mejores genotipos es por
la razón de que a nivel comercial el que se está utilizando es
la Hyola-401, que en este caso ocupó el sexto lugar en cuanto a
su rendimiento; sin embargo, la diferencia con respecto a los
otros cinco va desde un 6 hasta un 22 por ciento, aunque también
cabe mencionar que los genotipos superiores solo es el resultado
de un primer año, mientras que la Hyola en tres años
consecutivos de evaluación su comportamiento ha sido de mejor
estabilidad, esto aunado a la disponibilidad de semilla es el
que se ha sugerido y utilizado por los productores
para dichas siembras.
b).- Análisis financiero
Costos
de producción. Para realizar el análisis de rentabilidad
financiera (Loza, 1998), es necesario,
entre otros aspectos, disponer de información de costos
de producción total del cultivo (Cuadro 1), así como del
precio del producto y de los apoyos que otorga el Gobierno; en
este sentido, como dichas condiciones cambian de un año a otro
aquí se presenta el análisis para el año 2002 de parcelas
de validación en varias localidades, que son a nivel semicomercial considerando el genotipo Hyola-401,
que además es uno
de los más sobresalientes en cuanto a rendimiento.
Dicho análisis se amplía con otros cultivos, que por ahora dominan en el Estado.
Cuadro
1. Costos de producción de tres cultivos en el estado de
Tlaxcala ($ ha-1) *
|
Cultivo/localidad
|
La
Magdalena
|
Tlaxco
|
Huamantla
1
|
Huamantla
2
|
|
Canola
|
4,641.00
|
4,319.00
|
4,215.00
|
4,025.00
|
|
Cebada
|
2,330.00
|
3,008.00
|
|
|
|
Maíz
H-40
|
|
|
5,100.00
|
|
|
Maíz
criollo
|
|
|
|
3,965.00
|
*Este costo
de producción no incluye renta de la tierra, crédito de avío,
costo financiero, costo de asistencia técnica, cobertura de
seguro y administración.
Rentabilidad
de la canola. Con los costos anteriores y el valor de la
producción por hectárea se realizó el análisis de
rentabilidad, considerando solo algunos indicadores que permiten
afirmar que, no obstante que las parcelas evaluadas requirieron
altos costos de producción totales, generaron también altos índices
de rentabilidad, como se aprecia en el Cuadro 2, en que el análisis
considera también la participación de PROCAMPO.
Cuadro
2.- Rentabilidad del cultivo de canola para el estado de
Tlaxcala (2002)
|
Conceptos
|
La
Magdalena
|
Tlaxco
|
Huamantla1
|
Huamantla2
|
|
Rendimiento
(ton ha-1 )
|
2.50
|
1.97
|
1.80
|
2.70
|
|
Precio
( $ ton-1 )
|
2,600.00
|
2,600.00
|
2,600.00
|
2,600.00
|
|
Valor
de la prod. ($ ha-1)
|
6,494.80
|
5,124.60
|
4,680.00
|
7,020.00
|
|
Procampo
( $ ha-1
)
|
873.00
|
873.00
|
873.00
|
873.00
|
|
Ingreso
total ( $ ha-1 )
|
7,367.80
|
5,997.60
|
5,553.00
|
7,893.00
|
|
Ganancia
neta ( $ ha-1
)
|
2,726.80
|
1,678.60
|
1,338.00
|
3,868.00
|
|
Costos
por tonelada ( $ )
|
1,857.89
|
2,191.27
|
2,341.67
|
1,490.74
|
|
TMAR.
( % )
|
58.75
|
38.87
|
31.74
|
96.10
|
|
Rel.
Ingreso/peso invertido
|
1.59
|
1.39
|
1.32
|
1.96
|
*Este costo
de producción no incluye renta de la tierra, crédito de avío,
costo financiero, costo de asistencia técnica, cobertura de
seguro y administración
Rentabilidad
de otros cultivos El cultivo más rentable es la cebada
cultivada en la localidad de Tlaxco, lo cual confirma que difícilmente
la cebada pueda estar por abajo de los rendimientos financieros
o económicos del cultivo de canola; pero donde también no hay
duda es en el caso del maíz, aún con semilla mejorada como lo
es el H-40, la canola lo supera muy fácilmente, con lo que se
sigue confirmándose el desplazamiento del cultivo de maíz por
canola, sobre todo en áreas de mediana y baja productividad del
maíz (Cuadro 3).
Cuadro
3. Análisis de rentabilidad de los cultivos de cebada y maíz
|
Conceptos
/ Localidad
|
La
Magdalena
|
Tlaxco
|
Huamantla
1
|
Huamantla
2
|
|
Cultivo
|
Cebada
Esmeralda
|
Cebada
Esmeralda
|
Maíz
H-40
|
Maíz
|
|
Rendimiento
( ton / ha )
|
0.90
|
2.50
|
3.00
|
2.00
|
|
Precio
( $ ton-1 )
|
1,800.00
|
1,800.00
|
1,300.00
|
1,300.00
|
|
Valor
de la prod. ($ha-1)
|
1,620.00
|
4,500.00
|
3,900.00
|
2,600.00
|
|
Procampo
( $ ha-1 )
|
873.00
|
873.00
|
873.00
|
873.00
|
|
Ingreso
total ( $ ha-1 )
|
2,493.00
|
5,373.00
|
4,773.00
|
3,473.00
|
|
Ganancia
neta ( $ ha-1 )
|
163.00
|
2,365.00
|
-327.00
|
-492.00
|
|
Costos
por tonelada ( $ )
|
2,588.89
|
1,203.20
|
1,700.00
|
1,982.50
|
|
TMAR
( % )
|
7.00
|
78.62
|
-6.41
|
-12.41
|
|
Rel.
ingreso/peso invertido
|
1.07
|
1.79
|
0.94
|
0.88
|
*Este costo
de producción no incluye renta de la tierra, crédito de avío,
costo financiero, costo de asistencia técnica, cobertura de
seguro y administración
c).
Aspectos de transferencia
Como
parte de las acciones para promover y difundir el cultivo de
canola se diseñó una estrategia donde participan varias
dependencias del sector oficial, tanto a nivel Federal como
Estatal y la misma iniciativa privada; en particular el INIFAP,
que desde el año 2001 inició con investigación, apoyado por
el MI para la transferencia que se ha utilizado en los últimos
20 años en el Estado, donde en las parcelas de los productores
se pone a prueba la tecnología propuesta (paquete o componente
técnico ) para que en las mismas circunstancias de los
productores se vean los resultados; para lo cual se realizan
también una serie de eventos demostrativos donde se explica el
tipo de trabajo que se está realizando, explicando las ventajas
y desventajas que pueda tener lo que se está demostrando, con
la finalidad de que los productores se puedan convencer de los
aspectos positivos y tomen la decisión de adoptar dicha
tecnología.
Derivado
de los resultados agronómicos, económico-financieros y
de calidad de grano obtenidos, los asistentes a los
eventos demostrativos mostraron gran
interés, lo que condujo a que mediante una alianza entre
los representantes de cada sector se propusiera un proyecto
planteado por INIFAP para cultivar 3,000 hectáreas con canola
en el Estado de Tlaxcala para el ciclo primavera verano 2002,
con la idea de apoyar la reconversión productiva en las áreas
de mediano y bajo potencial para maíz; sin embargo, solo se
concretaron 416 hectáreas con 154 productores
con una superficie promedio de 2.7 hectáreas por
productor. En este proyecto participaron el Gobierno del Estado,
Gobierno Federal, así como la Iniciativa Privada representada
por los industriales que producen aceite en México, donde de
entrada se aseguró la comercialización del producto que es el
problema principal para los productos agropecuarios.
Para la puesta en marcha del
proyecto mencionado durante el ciclo primavera verano 2002, se
consideró como base sustancial los resultados obtenidos en el
ciclo primavera-verano 2001,
con lo que el INIFAP participó con la capacitación de
10 técnicos junto con productores para que éstos a su vez
pudieran asesorar a los demás que decidieron participar en el
proyecto de agricultura por contrato de producción de canola,
que coordinó la Subsecretaría de Fomento Agropecuario del
Gobierno del estado en ese ciclo.
Dicha capacitación consistió en dotar a los técnicos
de la información más elemental, debido a que el cultivo para
ellos era totalmente desconocido, hasta el paquete tecnológico
para la producción de canola.
Los resultados de este primer año
de producción comercial de canola no alcanzó la expectativa
propuesta, debido principalmente a que la lluvia fue demasiada
escasa al inicio de ciclo y posteriormente fue muy abundante, lo
que ocasionó que en muchos productores no pudieran incluso
sembrar mayor superficie y donde se pudo sembrar a falta de
humedad no germinó, ni emergió la plántula, lo que provocó
irregularidad en la densidad de población, lo cual se reflejó
en un rendimiento menor al previsto, sin embargo, se observó
que los cultivos de maíz, trigo y muchos productores de cebada
no cosecharon producto alguno, mientras que de canola se
pudieron alcanzar en esas mismas condiciones rendimientos arriba
de media tonelada, lo cual confirma las ventajas comparativas
que posee dicho cultivo en comparación a los de la región.
De acuerdo con estas condiciones
generalmente negativas del ciclo primavera verano 2002, se
siniestraron totalmente 252 hectáreas, mismas que pagó el
seguro agrícola contratado de acuerdo con su respectivo
contrato, por lo
que con esto los productores participantes en este proyecto al
menos no perdieron lo invertido en el cultivo; por ello solo se
llegaron a cosechar
164 hectáreas con un rendimiento promedio de 818.00 kilogramos
por hectárea, más los apoyos que obtuvieron los productores
por parte del Gobierno Federal, Estatal y la Iniciativa privada,
generaron mejores condiciones de ingreso para los agricultores
con este cultivo que con los otros.
Para el año de 2003, nuevamente
se impulsó por parte del Gobierno del Estado de Tlaxcala la
siembra de canola, teniendo como base la tecnología
desarrollada por el INIFAP plasmada en otro proyecto planteado
por esa misma institución, en el que ahora cubrió una
superficie de 1,165 hectáreas, con 203 productores
participantes con
una superficie promedio de 5.7 hectáreas por productor,
lo cual implica un aumento del
180 por ciento de adopción de un año a otro en términos
de superficie y solo un 31 por ciento en cuanto al número de
productores; esto demuestra que la adopción en superficie fue
considerablemente mayor en comparación con el número de
productores incorporados a este proceso;
esto de alguna manera ha impactado en la conciencia de
algunos productores al cambio de cultivo, pensando en mejorar su
nivel de ingreso y por otro se ha impactado en el proceso de
capacitación tanto de los productores como de los agentes de
cambio responsables de la asistencia técnica para el
establecimiento y seguimiento de esta
producción.
Al igual que el año 2002, en el
año 2003 los resultados no fueron los proyectados, ahora por el
hecho fundamental de que durante todo el mes de junio se
presentaron lluvias diariamente en toda la entidad, lo que
impidió sembrar mayor superficie y muchas hectáreas sembradas
en el mes de mayo se afectaron negativamente por el exceso de
agua en la etapa inicial de la planta; se había programado
sembrar 3,000 hectáreas, por lo anterior solo se cubrió el 39
por ciento de dicha superficie, de estas las siniestradas
totalmente fueron 290 hectáreas, por lo que se cosecharon 875,
con una producción de 459,156 kilogramos, que equivale a un
rendimiento promedio de 525 kilogramos por hectárea más los
apoyos del Gobierno Federal, Estatal y de la Iniciativa privada,
dichos productores mejoraron su ingreso en relación con los
otros cultivos, de tal manera que se continúa afianzando este
tipo de actividad en la medida que más productores se
incorporan al proyecto, que más superficie es cultivada con
canola, el aprendizaje de los productores en el manejo de un
nuevo cultivo, el conocimiento que también han adquirido los técnicos
responsables de la asistencia técnica y la retroalimentación a
la investigación, hacen que sea de amplia expectativa esta
sustitución de cultivo, al menos en el estado de Tlaxcala, y
que si bien por el momento pareciera que los costos son
excesivos en el fomento de esta actividad, en el mediano y largo
plazo dichos costos se recuperarán con su respectiva ganancia,
tanto desde el punto de vista social, técnico, económico y
financiero que en
otro momento se podrá evaluar con mayor precisión.
Durante el ciclo primavera
verano 2002 como parte central para operar el proyecto de canola
en el Estado se desarrollaron una serie de eventos de capacitación
del proceso de producción de manera específica para técnicos
principalmente y algunos productores interesados, con lo cual
fue posible los resultados obtenidos al final del mencionado
ciclo.
Para
el año 2003 durante el ciclo primavera-verano se le dio
seguimiento por parte de INIFAP al proyecto Estatal
con la capacitación para algunos técnicos, aunque se
puede decir que ahora el número de temas y eventos de esta
naturaleza fue menor en relación al año anterior, debido a que
fueron los mismos técnicos que ya se habían capacitado en el
2002.
En el ciclo primavera verano 2001 se realizaron tres
eventos demostrativos de campo, en los que hubo una asistencia
de alrededor de 100 personas entre funcionarios privados, del
sector oficial, agentes de cambio, estudiantes y productores, a
los que se les dio a conocer de manera amplia el potencial del
cultivo de canola.
Asimismo en dichos eventos se
distribuyó un tríptico como parte de las acciones de
documentación que apoyan la difusión y transferencia de
tecnología. También durante el ciclo otoño invierno 2001-2002
de realizó otro evento demostrativo con la asistencia de 60
personas entre técnicos, productores y estudiantes.
En el 2002, también se
realizaron una serie de
eventos de difusión, demostración y recorridos técnicos con
la participación de productores principalmente, así como técnicos
y otro tipo de asistentes, con un total de 560 asistentes, con
el objetivo de dar a conocer la tecnología para la producción
de canola en el Estado, considerando las parcelas establecidas
por el Campo Experimental Tlaxcala del INIFAP y algunas por
parte del proyecto que coordinó el Gobierno Estatal, a través
de la Subsecretaría de Fomento Agropecuario. Cabe destacar que
en dichos eventos queda claro la manifestación de interés por
parte de los productores asistentes en participar en dicho
proyecto.
En
relación con los eventos de difusión y demostración de la
tecnología de canola, para el 2003 se realizaron una serie de
acciones conjuntamente entre las del proyecto ejecutado parte
del Gobierno del Estado y el proyecto cuya responsabilidad
operativa es el INIFAP , que sigue siendo la base del primero.
Cabe destacar que también se
participó con otros eventos
que tiene que ver con la difusión, en donde se destaca
la importancia y las ventajas de este producto; además que se
hace en medios masivos de comunicación, como la radio, televisión
y el periódico, así como publicaciones formales que se
distribuyen al público en general y que de alguna manera tienen
influencia en los productores y otras personas relacionadas con
la promoción y difusión del conocimiento y de la tecnología
como este caso.
VI.-
CONCLUSIONES
-
No obstante la condición de escasa precipitación que se
presentó durante el ciclo del cultivo en los años 2001, 2002 y
2003 el 50 por ciento de las variedades tuvieron un
comportamiento aceptable.
-
Con los tres años de evaluación de canola se puede
decir que representa una alternativa para la conversión
productiva del Estado, en superficies de baja y mediana
productividad para cultivo de maíz.
-
El costo por unidad producida de Canola fue de $1,858.00,
$2,191.00, $2,342.00
y $1,491.00 por tonelada para La Magdalena, Tlaxco, Huamantla 1
y Huamantla2 consecuentemente; mientras que la TMAR es de 58.7,
38.8, 31.7 y 96.1 por ciento para las localidades en dicho
orden.
-
En las localidades de La Magdalena, Huamantla 1 y
Huamantla 2 la ganancia neta fue muy superior a la de cebada y
maíz H-40 y criollo, siendo en estos dos últimos casos
negativa y en la primera de $163.00 por hectárea.
-
Los indicadores de rentabilidad como costos por tonelada,
Tasa Mínima Atractiva de Rendimiento, y la Relación de Ingreso
por Peso Invertido son menores en comparación a los del cultivo
de Canola, excepto para Cebada en la localidad de Tlaxco.
-
Se está dando a conocer mediante dos modelos de
transferencia de tecnología agrícola los resultados
de la investigación del cultivo de canola en el estado
de Tlaxcala, que está sirviendo de base para un mayor impulso.
-
La adopción del cultivo y de la tecnología para la
producción de canola creció
en superficie una
proporción mayor que en el número de productores.
-
Aun falta conocer
los resultados del modelo de transferencia de tecnología GTT y
definir el de mayor eficiencia para la adopción de tecnología
para la producción de canola.
-
Derivado de los resultados obtenidos en este proyecto
tanto agronómicos, de calidad de grano y de rentabilidad, el
Gobierno del estado de Tlaxcala está impulsando con incentivos
económicos a los productores con la idea de que se incremente
la superficie cultivada de esta especie.
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E. J. S/F .
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tecnología en Chile.
Datos del
Autor: M. C. Álvaro
Loza Peña Primer semestre del doctorado en Ciencias Agrarias
del Depto. de Sociología Rural-UACH. Chapingo, Méx. Dra. Ibis
Sepúlveda González Profesora-Investigadora del Depto. de
Sociología Rural-UACH. Chapingo, Méx. Ing. Rogelio Fernández
Sosa. Col., Campo Exp. Tlax. del INIFAP, Méx. M. C. Nemecio
Castillo Torres. Inv. del Campo Exp. Valle del Yaqui, Cd. Obregón,
Sonora, México.
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