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Planeación Participativa para el Desarrollo Rural Sustentable de Comunidades en México. Sistematización de herramientas en un paquete pedagógico multimedial

 

Fernando Korstanje

 

Palabras Clave: Planeación Participativa – Pedagogía Masiva Multimedial

 

Resumen

 

Se analiza la síntesis de 2 propuestas participativas que, integradas, se potencian: La planeación participativa, para diseñar proyectos de desarrollo rural que respondan al interés comunitario y la pedagogía masiva multimedial, para ponerla en manos de técnicos y promotores de forma masiva y homogénea.

El Proyecto de Comunicación para Zonas Rurales Marginadas de México sistematizó las herramientas para planear el desarrollo local priorizando las necesidades de la base rural.

La propuesta se materializó en un paquete multimedial en DVD con cartillas y trabajos prácticos. El resultado es la posibilidad de masificar el método sin pérdida de calidad, reducir los plazos de formación de personal y los tiempos necesarios para elaborar marcos lógicos de proyectos generados en las comunidades.

Planeación Participativa para el Desarrollo Rural Sustentable de Comunidades en México.

Sistematización de herramientas en un paquete pedagógico multimedial

 

EL CONTEXTO: LA LEY DE DESARROLLO RURAL SUSTENTABLE MEXICANA Y El DESAFIO DE LA CAPACITACIÓN MASIVA

 

México se encuentra en un proceso de descentralización de la política hacia el sector rural enmarcado en la Ley de Desarrollo Rural Sustentable.

En apretada síntesis, los lineamientos de la política hacia el sector rural son:

·        La sustentabilidad como prioridad

·        Ordenamiento territorial, diversificación de actividades y desarrollo local municipal

·        Apropiación de valor agregado

·        Fomento a la organización como un medio para alcanzar escala.

·        Nueva relación del estado con el cuerpo técnico profesional

·        Simplificación de la normativa para programas de apoyo

Esta ley avanzada, de gran solidez conceptual define en su artículo 4 los grandes objetivos de la misma. En el apartado nueve sobre la relación entre el sector público y los habitantes del campo dice:  "Los programas y acciones para el desarrollo rural sustentable que ejecute el Gobierno Federal, así como los convenidos entre éste y los gobiernos de las entidades federativas y municipales, especificarán y reconocerán la heterogeneidad socioeconómica y cultural de los sujetos de esta Ley, por lo que su estrategia de orientación, impulso y atención deberá considerar tanto los aspectos de disponibilidad y calidad de los recursos naturales y productivos como los de carácter social, económico, cultural y ambiental. Dicha estrategia tomará en cuenta asimismo los distintos tipos de productores, en razón del tamaño de sus unidades de producción o bienes productivos, así como de la capacidad de producción para excedentes comercializables o para el autoconsumo."

No sólo hay aquí un reconocimiento de la heterogeneidad socioeconómica y cultural de los habitantes del medio rural; se establece una disposición legal de que los programas y acciones gubernamentales para el desarrollo rural habrán de considerar en sus estrategias esta heterogeneidad y habrán de adecuarse a las particularidades de cada tipo de productor. En este contexto el gobierno mexicano propone a un equipo internacional de comunicadores para el desarrollo, el diseño de una estrategia de comunicación rural para todo el país, y en este marco, la sistematización de la propuesta de planeación participativa.[1]

Era obvio que si se pretendía "dar la palabra" a las comunidades para que puedan hacer sus propios proyectos, había primero que diseñar y producir un material de capacitación que permitiera masificar estos procesos y que respondiera a la diversidad cultural del campo mexicano, con 25 millones de habitantes rurales y más de 60 lenguas indígenas vivas. 

Se partió de estos supuestos:

·        La Pedagogía Masiva Multimedial es una metodología apropiada para masificar de manera homogénea procesos de capacitación sin pérdida de calidad. Aún en un tema que no implica "compartir conocimiento científico y tecnológico", fuerte de la propuesta y ámbito de mayor experiencia de los comunicadores latinoamericanos de esta escuela.

·        Se pueden seleccionar herramientas participativas, reduciendo la diversidad según una lógica fundamentada que lleve a desembocar en el diseño de un proyecto y la construcción de su marco lógico. 

·        Se puede masificar la propuesta participativa, reduciendo las exigencias de formación del personal que facilita el proceso.

·        Se puede alcanzar resultados (marcos lógicos de proyectos) reduciendo los tiempos de inserción de los facilitadores en las comunidades.

El desafío de sistematización de esta propuesta pedagógica, se materializó en un curso en DVD con cartillas y trabajos prácticos (paquete pedagógico multimedial) que se puso a prueba en 32 comunidades campesinas de México.

 

PROPUESTA UNO: LA PLANEACIÓN PARTICIPATIVA.

 

La planeación participativa es una propuesta de trabajo en comunidades sobre la que hay ya suficiente consenso y experiencia en América Latina. Sin embargo, estas experiencias están basadas en una formación exigente del personal que puede llevarla a cabo. Generalmente, los grupos que la han llevado adelante son equipos interdisciplinarios de ONGs comprometidas con el desarrollo rural y de organismos internacionales que permanecen mucho tiempo (hasta dos años) en contacto con las comunidades hasta lograr la confianza necesaria para iniciar un diálogo que redunda en planes y proyectos gestados desde la base. En otros casos, lamentablemente la mayoría, las herramientas de participación han sido y son usadas para "extraer" información de un trabajo realizado "sobre" las comunidades, desvirtuando el método y sus objetivos.

Existe un repertorio verdaderamente variado, rico y diverso de herramientas concretas para facilitar la participación, buscar la información y analizarla en un proceso de planeación.  Cada una adaptada a situaciones y objetivos diferentes.

Hay una conocida publicación del IICA/GTZ escrita por Frans Geilfus: Una recopilación de 80 herramientas de una gran diversidad, pero que exige un alto nivel de experiencia para la toma de decisiones sobre una correcta selección de aquellas que se van a usar y para poder plantear un orden de uso coherente.

 

PROPUESTA DOS: LA METODOLOGIA DE CAPACITACION MULTIMEDIAL

 

La Pedagogía Masiva Multimedial es una propuesta de capacitación masiva basada en el modelo teórico de la Comunicación para el Desarrollo: Interlocutor-Medio-Interlocutor (I-M-I).

La  metodología fue formalizada por el experto Manuel Calvelo Ríos a partir del trabajo en el sector rural realizado para la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) en toda América Latina en más de 30 años.

La propuesta ha sido ampliamente puesta a prueba en diferentes circunstancias en las que el eje es "compartir conocimiento" (científico, tecnológico, prácticas de salud, legislación, etc.) con la población rural.

En este caso el reto es más complejo ya que se trata de facilitar procesos donde lo que se comparte son "herramientas para generar y sistematizar el conocimiento que las propias comunidades ya poseen".  Y el desafío es acompañar el camino de formalización y toma de decisiones hasta el diseño de un proyecto consistente.

 

EL PAQUETE PEDAGOGICO MULTIMEDIAL SOBRE PLANEACIÓN PARTICIPATIVA

 

La masificación de la propuesta uno implica la formación de facilitadores suficientes para generar y apoyar procesos de planeación en el mayor número posible de comunidades, pero el dominio de las técnicas participativas es extraño a la formación de la mayoría de los técnicos rurales (ingenieros agrónomos, y veterinarios, etc.). La producción de un material que sirva de guía a la conducción del proceso significa una enorme ayuda para el facilitador a la vez que homogeneiza los procesos.

La propuesta de producir este material como "paquete pedagógico multimedial" es la de sistematizar y ponerle un rigor a la planeación participativa que permita pasar de “experiencias piloto” a “experiencias masivas”, desmitificando las herramientas a usar y poniéndolas en operación en manos de muchos más facilitadores y en plazos mucho más breves.

Para ello:

·        Se seleccionaron y fundamentaron, de acuerdo a un ordenamiento lógico, 10 herramientas para la planeación participativa de entre un universo o “menú” mucho más amplio y complejo. El diagnóstico realizado en 2002-2003 en el sector rural mexicano permitió seleccionar aquellas herramientas que han demostrado mayor correspondencia con los objetivos que persiguen, pero sobre todo, permitió ORDENAR el uso de las mismas en una secuencia lógica.

·        Se redujo a un mínimo de 10 sesiones de capacitación en las comunidades (una por día) el lapso de trabajo que permite llegar a resultados satisfactorios (en principio no existe un máximo).

·        Se produjo un Paquete Pedagógico Multimedial que conserva y permite reproducir masivamente esta estrategia de intervención en el sector rural, sin pérdida de calidad. Los originales de todas las partes del mismo se conservan por primera vez en una edición de dos DVD y un CD (el Banco Mundial edito una tirada de 1000 ejemplares y La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación de México, SAGARPA,  una de 3000)

·        Se sistematizó la estrategia de formación de facilitadores en talleres intensivos de 13 días de duración.

·        Se redujeron los requisitos de formación académica previa para la apropiación de la metodología por parte de los facilitadores. Para usar este paquete pedagógico se requiere que el facilitador sepa leer y escribir, tener experiencia, sensibilidad y compromiso acerca de la cultura, los ritmos y los sistemas de producción rurales y haber pasado por un taller intensivo de formación de facilitadores en planeación participativa (de 13 días).

·        Se puso a prueba el contenido del material, el método, el modelo de taller de formación de facilitadores y el modelo de capacitación a comunidades en cuatro regiones de México (Michoacán, Chiapas, Durango y San Luis Potosí).

 

ORDENAMIENTO LÓGICO DEL USO DE HERRAMIENTAS DE PLANEACIÓN PARTICIPATIVA

 


Como se dijo, el orden de uso de las herramientas guarda una coherencia que se debe respetar. El mismo es como sigue:

VALOR DE USO DE LAS HERRAMIENTAS SELECCIONADAS

 

Se eliminó cualquier herramienta que no arrojara un resultado concreto, que fuera a la vez insumo para el paso siguiente. El fundamento con el cual se seleccionaron las herramientas, o el valor de uso para las comunidades es el siguiente:

 

1.-TRANSECTO: Ofrece una visión general de todo el territorio de la comunidad (incluyendo partes altas, bajas, accidentadas, etc.). Permite generar confianza entre los campesinos y los facilitadores durante la realización del recorrido de campo. Al día siguiente se presentan los datos sistematizados por parte del facilitador, resaltando el valor de los conocimientos de los campesinos participantes. Lo anterior reafirma el hecho que “Nosotros aprendemos del facilitador y él aprenderá de nosotros.”

 

2, 3, 4.-CUADRO DE ACTIVIDADES ECONOMICAS, DIBUJO DE ORGANIZACIÓN SOCIAL Y MAPA DE RECURSOS NATURALES:  Estas tres herramientas tienen el carácter de analizar la realidad del grupo participante dividida en lo Económico, Social y Ambiental. Tienen un carácter de “inventario” que permite identificar problemas de la comunidad o grupo con base en el análisis realizado previamente.

 

5.-CUADRO DE EVALUACION DE RECURSOS: Ayuda a la evaluación de los recursos no sólo naturales, sino también lo social y económico (el resultado de las tres herramientas del punto 2, 3, 4). Es importante ubicar los recursos más importantes para el grupo de participantes, ya que éstos son los que se evalúan y permiten enfocarse en su problemática.

 

6.- CUADRO DE PRIORIZACION DE PROBLEMAS: Aquí se ubican todos los problemas seleccionados por los campesinos con la herramienta del punto 5. Permite que los participantes discutan primero y voten después por cuál de los problemas es el que más los perjudica y para el que deben buscar la solución adecuada. Al término de la aplicación de esta herramienta los participantes ubicarán sus principales problemas del grupo o comunidad.

 

7.- ARBOL DEL PROBLEMA: Permite identificar si el problema visualizado priorizado del punto 6, es en realidad una consecuencia de otro problema anterior o ”causa”. Ubicar las raíces del problema nos da entrada a conocer las causas que lo originan. La visualización de los efectos sensibiliza a los participantes acerca de la importancia de resolver dicho causa, que ahora será “el problema”. Si fuera necesario, se puede aplicar nuevamente el cuadro de priorización de problemas, AHORA CON LAS CAUSAS. Siempre en la intención de quedarse CON LA PRINCIPAL.

 

8.- CUADRO DE IDENTIFICACION Y EVALUACION DE SOLUCIONES: De la causa encontrada en la raíz del problema del punto 7, los participantes buscan su solución. Así se tendrá un menú de soluciones conectadas a dicha causa (ahora: “el problema”).

Cada solución requiere de una evaluación sobre las ventajas y limitaciones desde el punto de vista económico, social y ambiental teniendo en cuenta los análisis que el grupo o comunidad realizó en el punto 2, 3, 4. Al final se obtendrá una solución coherente y pertinente para convertirse en el proyecto a desarrollar.

 

9.- MARCO LOGICO: Esta herramienta permite ordenar con rigor los objetivos por jerarquía. Empezando por el PROPOSITO que es una definición de cómo el proyecto contribuirá a la solución del problema. La solución obtenida en el punto 8 se coloca como el objetivo del Marco Lógico. El objetivo con sus resultados esperados expresados en pasado y de forma cuantitativa. Y cada resultado esperado con sus respectivas actividades que son las tareas que se deben cumplir para alcanzar esos resultados.

Ya con las actividades definidas se identifican los recursos necesarios (humanos, materiales, naturales y financieros) para lograr dichas actividades. Esto se hace a través de la herramienta “Plan de acción”.

 

10.-CUADRO DE SEGUIMIENTO Y EVALUACION: Retomando las actividades identificadas en el punto 9. Por cada actividad se definen los indicadores, que sirven para señalar o indicar si lo que se está haciendo va bien o mal, además de que se pueden medir, pesar o contar. Además, cada actividad debe tener un medio de verificación o de cómo se va a vigilar el logro de esa actividad y un responsable del grupo o comunidad encargado de hacer dicha actividad. Por último, los participantes definirán por actividad un cronograma (calendario) para que se logre lo programado.

 

ESTRUCTURA DE LAS SESIONES DE CAPACITACION

 

Clase

Título

Duración

Herramienta (Trab. Práctico)

Día

1

Introducción

12 min.

Transecto

1

2

Diagnóstico

11 min.

Cuadro de actividades económicas

2

3

Diagnóstico (Organización Social)

3  min.

Dibujo de la Organización social (El comal y las tortillas)

3

4

Diagnóstico (Recursos Naturales)

3 min.

Mapa de recursos naturales

4

5

Diagnóstico (Evaluación de Recursos)

3 min.

Cuadro de evaluación de recursos

5

6

Diagnóstico (Problemas)

3 min.

Cuadro de priorización de problemas

6

7

El por qué de nuestros problemas

9 min.

Árbol del problema

7

8

Búsqueda de soluciones

9 min.

Cuadro de identificación y evaluación de soluciones

8

9

Construcción de proyectos

14 min.

Marco lógico y plan de acción

9

10

Seguimiento y evaluación

9 min.

Cuadro de seguimiento y evaluación

10

 

Duración total de las clases audiovisuales: 80 minutos.

El curso de capacitación a comunidades se desarrolla en diez días como mínimo.

Una sesión diaria incluye una clase audiovisual, el diálogo, el estudio del cuadernillo y un trabajo práctico, aunque este tiempo no es estricto, pues cada comunidad es diferente y tal vez se necesiten más días, pero estos diez días sugeridos son los mínimos para realizar la capacitación. El facilitador puede  ampliar el tiempo de capacitación según la disponibilidad de la comunidad y las características de los proyectos planteados.


RESULTADOS DE LA VALIDACIÓN EN CAMPO Y LECCIONES APRENDIDAS.

 

La realización de cuatro talleres de formación de facilitadores en planeación participativa en diferentes zonas de México (Pátzcuaro, Michoacán.; San Cristóbal de las Casas Chiapas.; Santiago Papasquiaro, Durango y Ciudad Valles, San Luis Potosí) permitió contar con una evaluación detallada de los resultados que la aplicación del Paquete Pedagógico permite obtener en el campo y aportó elementos sustantivos para su corrección.

Los talleres de formación de facilitadores tienen como parte práctica la conducción, por parte de los mismos, de capacitaciones en comunidades. Así, un taller de formación de facilitadores da como subproducto la capacitación a 8 comunidades.

En estos cuatro talleres se formó a 92 facilitadores mexicanos y como subproducto se capacitó en planeación Participativa a 506 campesinos de 32 comunidades. Se obtuvieron 32 proyectos definidos por las propias comunidades.

La diversidad de participantes en los talleres de facilitadores enriqueció la validación del paquete, permitiendo que éste sea analizado desde distintas ópticas,  formaciones académicas, edades (de 20 a 70 años) y experiencias laborales, pero siempre de cara a la realidad rural, contexto en el cuál esta validación tuvo lugar.

Participaron en los diferentes talleres de formación: Coordinadores de Desarrollo Municipal, Promotores Campesinos,  Prestadores de Servicios Profesionales, Formadores de INCA Rural[2], Jefes de Distritos de Desarrollo Rural (SAGARPA), funcionarios estatales, funcionarios federales, agentes de despachos profesionales, agentes de proyectos oficiales, tesistas de maestrías y representantes de ONGs.  

Algunas opiniones recopiladas en las capacitaciones a comunidades y en los talleres de formación realizados durante el año 2003 en México.

"El paquete pedagógico es una herramienta útil para compartir con los campesinos las herramientas de diagnóstico y planeación. Su utilización permite que un método originado para (o utilizado generalmente para) “extraer” información “de ellos” NO SOLO PUEDA SERVIR PARA HACER PLANEACION PARTICIPATIVA “CON” ELLOS, SINO PARA QUE ELLOS PUEDAN HACERLA AUTONOMAMENTE EN EL FUTURO". “Puede servir tanto para un grupo, como para ser usado de manera comunitaria. Y para dar capacitación, para organizarse, para saber gestionar. Que la gente no esté pasiva, sino que ella misma despierte para encontrar sus problemas, para buscar la mejor solución, para saber cuáles son las causas que vienen atrás.” Guillermo Revuelta (SEDAGRO, Michoacán).

 “Me gustó el trabajo práctico porque ahí saca idea de cada quién, y lo va haciendo uno mismo con sus ideas, va llenando los trabajos que esta pidiendo. Lo que dice el cuadernillo, lo que dice el video, ya lo practica uno al siguiente rato”. Gandino Antonio Solorio (Comunero de Napízaro, Michoacán).

“Si lo comparamos con la capacitación tradicional, que se viene usando..muchas veces estamos por obligación y es pesado. Es aburrido porque vamos a escuchar y no a aportar. No hay un intercambio de conocimiento. Simplemente es “a ver que nos dices o a ver que nos traes”, pero no hay un intercambio. Por el lado contrario, en esta metodología, los conocimientos se comparten, entre capacitadores, las experiencias que están en los videos y la misma gente que se esta capacitando.” J. Ascensión Durán Veloz (PSP[3] Colima).  

Nuevas relaciones entre técnicos y campesinos

El proceso de capacitación establece nuevas relaciones con los campesinos. Se demuestra que los campesinos aceptan un proceso de capacitación prolongado aunque sea exigente en compromisos y no venga acompañado de "apoyos"[4]. Los campesinos agradecen ser tratados como adultos y adhieren al rechazo a las prácticas clientelistas y paternalistas: “¿usted cree que no nos sentimos insultados cuando nos traen pollos?”[5] (Ejido de Tonatico, San Luis Potosí).

El establecimiento de reglas de juego claras para la capacitación, donde al campesino se le ofrece un material de calidad, en sus propios códigos, lugar, y en los horarios que él decide, pero se le exige de su parte el compromiso de invertir su tiempo y colaborar en la organización del curso (salón, equipo de TV y video, sillas, etc.) le devuelve su dignidad. Exigirle este compromiso a cambio de la capacitación que se le ofrece despierta su reflexión acerca de la humillante posición en que fue colocado y de la que se volvió cómplice al extender la mano para aceptar cualquier dádiva.  

Estrategias de Desarrollo Rural

El proceso de planeación en comunidades genera una profunda reflexión acerca  del cambio de relaciones con los técnicos (o prestadores de servicios profesionales en el caso de México) y con los distintos niveles de gobierno. En los cursos, los campesinos llegan a proponer verdaderas  ESTRATEGIAS DE DESARROLLO RURAL. La reflexión autocrítica acerca del estado de descomposición de sus propias organizaciones ejidales, divididas por la intervención manipuladora externa (partidos políticos, funcionarios que utilizan los fondos de programas públicos para favorecer a grupos de amigos, intermediarios o coyotes, etc.) permite generar propuestas encaminadas a dejar un mejor escenario para sus hijos. La actitud de “poner ya mismo manos a la obra” se ha podido ver de inmediato en varias comunidades que solicitaron un cuarto intermedio a los facilitadores para reemplazar a sus autoridades "aprovechando que estaban reunidos" (Tzutzbén, Chiapas.).

Otras comunidades nombraron comités para dar seguimiento a los proyectos que construyeron (Pamalaquil, Chiapas) (Pequetzén, San Luis Potosí).

Llama la atención ver cómo, grupos que tienen enormes carencias a nivel de los individuos,  proponen proyectos de desarrollo rural sustentable que incluyen a toda su comunidad. Por pequeños que fueran los grupos convocados (y asumiendo la mayoría de ellos que no eran representativos de toda la comunidad) plantearon directrices de desarrollo a largo plazo y no proyectos mezquinos o coyunturales. El rechazo a los subsidios fugaces, el análisis del problema de la migración, el compromiso con el buen uso de los recursos públicos, los problemas ambientales son los temas que se discutían con un grado de madurez que podría sorprender a quien ingenuamente pensara que los grupos solicitarían apoyos económicos para sus problemas más urgentes. Lo anterior constituye una verdadera lección para políticos y funcionarios locales que subestiman a los campesinos. “Es que nos ayudaron a abrir los ojos” (Ejido San José Pequetzén, San Luis Potosí). “Nos sentimos comprometidos a llevar esto que discutimos aquí a la asamblea del ejido” (Ejido El Hulero, San Luis Potosí).  

Un oficio digno

En paralelo y como reflejo de esta recuperación del protagonismo y la dignidad del campesino, la estrategia devuelve también la dignidad a los capacitadores o facilitadores. Sentirse valorados por lo que pueden enseñar los reconcilia con su propio oficio. La construcción conjunta del conocimiento, ese insumo intangible, en procesos desprovistos de todo “elemento motivador” ajeno a la capacitación (dinámicas de contenido afectivo o recreativo, provisión de refrescos o alimentos, promesas de apoyos, etc.) les devuelve la autoestima y la confianza en la capacidad de los campesinos y en la suya propia. Este cambio no es fácil para los facilitadores. Abandonar la actitud paternalista les exige un esfuerzo de “desaprender” el modelo de comunicación vertical Emisor-Medio-Receptor que sufrieron y que (por imitación y falta de otro referente) reproducen. A mayor experiencia docente, más doloroso resulta el proceso, pero más fructíferos sus resultados: “Esto va a cambiar radicalmente mi formar de enseñar en la Universidad” (formador del INCA, Chiapas).

Ceder el protagonismo a los campesinos para permitir su participación ha costado a los facilitadores. Un grupo de facilitadores de Durango (Comunidad de Salsipuedes) regresó del campo contando que “los campesinos nos quitaron el plumón diciendo que ellos lo podían hacer solos” (refiriéndose al llenado de los cuadros de la planeación participativa). A partir de ahí, se acuñó la frase con que desafiábamos a los facilitadores y que obviamente encierra un contenido más allá del literal:  “Anímense a soltar el plumón”.

Un grupo de facilitadores de San Luis Potosí llevó este reto más allá: Mientras los campesinos realizaban su trabajo práctico en completa autonomía ellos se retiraban y sólo regresaban para ver el trabajo concluido, que los campesinos les exponían y fundamentaban.

En Chiapas, donde las condiciones de aplicación tropezaban con el desconocimiento de las lenguas indígenas por parte de los facilitadores, esta condición de “soltar el plumón a los campesinos” era obligada. El equipo de facilitadores de la comunidad de Pamalaquil (Chiapas) desarrollaba los conceptos con ayuda del video y el cuadernillo,  luego explicaba el trabajo práctico a realizar y dejaba la conducción en manos de un campesino bilingüe quien “tomaba el plumón” y repetía las explicaciones en tzeltal para sus compañeros. A partir de ese momento los facilitadores observaban pacientemente el desarrollo de largas discusiones que no podían comprender. Sin embargo monitoreaban la comprensión de los conceptos y la correcta realización del trabajo ya que el llenado de cuadros era realizado mediante escritura en castellano.  En Joigelito, también en Chiapas, los facilitadores terminaban su parte de exposición diciendo “ahora platíquenlo entre ustedes en su lengua”. Nuevamente, la circunstancia de que la escritura es en castellano permitía a los facilitadores constatar el crecimiento de un grupo que sostenía largas discusiones en tzotzil. “Soltar el plumón” también implica que el ritmo del curso lo pongan los campesinos y no los facilitadores. Con el uso del paquete los facilitadores deben encontrar el justo lugar para ejercer la “conducción pedagógica”, en un equilibrio entre los extremos conductista y paternalista.  

Facilitadores vs. dificultadores

Las herramientas de planeación seleccionadas en el paquete pedagógico, bien aplicadas, conducen a un proyecto que debe ser razonable para enfrentar el problema priorizado (las propuestas desembocan en un marco lógico que DEBE ser, obviamente, "lógico”). En un taller alguien planteó que no se podía contradecir a las comunidades si llegaban a una solución no coherente (“en planeación participativa lo que proponen las comunidades nunca puede estar mal”). Este razonamiento paternalista significa “dejar a los campesinos donde están” y es una renuncia al papel del capacitador, inaceptable desde todo punto de vista. Esta circunstancia obligó a revisar el rigor con que las herramientas eran presentadas en el paquete pedagógico y el propio rol del facilitador. Se terminó proponiendo que los campesinos debían “defender” sus resultados frente a los facilitadores. No bastaba que fueran presentados en términos que pudieran conformarlos a ellos. Si un proyecto requiere de financiamiento, obligadamente debe convencer al financiador, y por esta sola razón debe plasmarse en un “instrumento de comunicación” comprensible para ambas partes. A estas alturas, y como ironía pedagógica, propondríamos desterrar la palabra “facilitador” (que puede malinterpretarse en ese sentido paternalista o demagógico) para proponer en su reemplazo la nomenclatura de “dificultador” o "abogado del diablo" como expresión de un aumento de la exigencia sobre las conclusiones a las que los campesinos arriban por su cuenta.

En Durango las capacitaciones se desarrollaron compitiendo con la fiesta patronal de Santiago Papasquiaro, a la que acuden todas las comunidades aledañas y reciben además la visita de los migrantes de los Estados Unidos. Solo una de las capacitaciones no pudo comenzar debido a que un niño se extravió en el bosque, motivando su búsqueda por parte de dos de las comunidades en las que se pensaba capacitar. El niño fue encontrado sin vida. En la comunidad a la que pertenecía se suspendió el curso pero no así en la otra, donde se desarrolló normalmente. Mientras se seguía con ansiedad la búsqueda del niño extraviado, otra comunidad se enteró del curso y se autoconvocó, solicitando la capacitación a pesar de que no contaban con suministro de energía eléctrica. En esta comunidad (Salsipuedes) se utilizó una batería de carro y un inversor para generar corriente alterna y terminó resultando una de las mejores experiencias realizadas en Durango. En San Luis tocó sufrir que una camioneta volcara al regresar de una comunidad en el séptimo día, inhabilitando a sus cuatro ocupantes para continuar con el taller y la capacitación en comunidades (tres fueron a dar al hospital y el conductor quedó detenido). Un nuevo grupo de facilitadores, creado a partir de redistribuir a quienes venían trabajando en otras comunidades, tuvo que finalizar la capacitación iniciada por los accidentados. El percance sirvió para demostrar la homogeneidad de la propuesta al observarse que los comuneros de Tanjajnek continuaron trabajando normalmente con el nuevo equipo de facilitadores (para quienes no fue problema tomar esa comunidad de lengua tenek al octavo día de curso).  

Las convocatorias

Fue el punto más débil de estas experiencias. En un doble sentido. La convocatoria a los participantes de los talleres (no siempre del perfil requerido, no siempre con conocimiento acerca de los objetivos y modalidad del taller, no siempre con la debida antelación). La convocatoria a las comunidades a capacitar. En plena fiesta patronal, con escasa información, con poco tiempo, encargadas a personal no comprometido (¡convocatorias por teléfono!). De más está decir que las convocatorias deben hacerse con suficiente anticipación y que normalmente deben ser responsabilidad de los mismos facilitadores que conducirán la capacitación. Consultar a los campesinos acerca del momento del año, lugar y horario en que se quieren capacitar es una condición básica de la propuesta.  

Acompañamiento y Seguimiento

Los facilitadores en formación reciben acompañamiento de un instructor CADA VEZ QUE SALEN AL CAMPO. Esa es una de las claves de éxito de la propuesta de formación de facilitadores: Todo lo que se dice se corrobora en el campo. Los instructores acompañan a los facilitadores cada día, para reflexionar juntos sobre la experiencia, tanto en los viajes de ida y regreso al campo como en los plenarios del taller. Por eso, la propuesta exige un número de 8 instructores. Para que ningún grupo quede ni un día sin acompañamiento. Este acompañamiento no se trata de una fiscalización, sino de un comprometido apoyo docente y es valorado por los facilitadores.  

Supervisión del desempeño de los facilitadores

De instrumentarse esta propuesta a nivel oficial, los mecanismos de supervisión actuales, "basados en la desconfianza", podrían simplificarse, abaratarse, hacerse más fiables y  transparentes. El PSP podría invitar a su supervisor a visitar su grupo cuando se desarrolla la sesión 8 (identificación y evaluación de soluciones). Podrían trasladarse a la comunidad en un mismo vehículo y hacer de la supervisión una tarea de construcción conjunta y apoyo que sería valorado y agradecido por el PSP. El supervisor podría, mediante esa sola visita (tres horas) analizar el trabajo realizado hasta el momento mediante la observación de los distintos papeles de rotafolio pegados en la pared, e interpelar como “abogado del diablo” (en 10 minutos “robados” a la sesión del día) a campesinos y facilitadores exigiendo una fundamentación de los “por qué” de las conclusiones a que se arribó. Es imposible que una sesión de esas características pueda ser “inventada” como un escenario montado  ad hoc para el supervisor. Otro mecanismo para evaluar desempeño es el análisis de la curva de asistencia de los campesinos al curso.

Es muy poco probable que los campesinos asistan a un curso de 10 días de duración y tres horas de trabajo diarios si es que el contenido no reviste valor de uso para ellos.

Se podría dividir la evaluación en tres etapas:

·        Convocatoria: El número de inscritos habla de cuán bien realizada está la convocatoria.

·        Desarrollo de la capacitación: El mantenimiento del nivel de asistencia es un indicador de la participación e interés de los campesinos.

·        Productos: La “idea de proyecto” a la que llega la comunidad fundamentada y respaldada por 10 días de trabajo,  habla de la calidad del trabajo realizado.

Referencias bibliográficas

Ley de Desarrollo Rural Sustentable de México. www.sagarpa.gob.mx/sdr/legal/ldrs.htm

Calvelo, Manuel: Los modelos de Información y de Comunicación. El modelo de Interlocución: un nuevo paradigma de comunicación.1998

http://www.cdesco.org/modules/Downloads/Los_mod_de_Inform_y_de_Com.pdf

Calvelo Ríos, Manuel, Fernando Korstanje José Villanueva, Cecilia Ballesteros, Adolfo Santochi Soledad Marcos, "Comunicación para el Desarrollo: La Experiencia de Especialización a nivel de posgrado en la Universidad Nacional de Tucumán.". IV Jornadas Nacionales de Investigadores en Comunicación "Entre la Globalización y lo local. Comunicación y cultura en el fin del milenio" - Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales – Universidad Nacional de Jujuy – 19, 20 y 21 de agosto de 1999 – San Salvador de  Jujuy – Jujuy.

Geilfus, Frans, 80 Herramientas para el Desarrollo Participativo 1998 IICA/GTZ

Korstanje, Fernando, José Villanueva, Carola Herrscher, Janine Schonwald y Soledad Marcos. "La Pedagogía Masiva Audiovisual, una Propuesta de Integración del Saber Popular y el Saber Académico.  La experiencia de Capacitación en Tucumán". Universidad Nacional de Tucumán. Facultad de Filosofía y Letras. Número extraordinario (Nº28, año 1999) de la Revista Humanitas - Fac. de Filosofía y Letras - UNT (ISSN 0041 - 4217) Tucumán - 1999.

Korstanje, Fernando – Martínez, Mateo – Villanueva, José – Ballesteros Valdez, Cecilia – Toledo, Roxana – Lesma, Mirta – Carbonel, Alfredo (UNT) "La capacitación masiva multimedial como metodología de intervención en atención primaria de la salud: la experiencia de los promotores de la salud de Sumampa". ISSN 1515-6362

Korstanje Fernando, Ponce Magdalena, Marcos Soledad, Roitman Susana: Formación de capacitadores multimediales en la puna argentina. Lineamientos para la construcción de indicadores de evaluación de la capacitación en el sector rural.  (ALAIC 2002). Universidad Nacional de Tucumán, Argentina.

Lo Vuolo R., Barbeito A. Et al. La pobreza... de la política contra la pobreza. Ciepp, Buenos Aires, 1999.

Proyecto de Comunicación en Zonas Rurales Marginadas de México (SAGARPA-IMEDER-BANCO MUNDIAL) 2003. Resumen de la Estrategia de Comunicación http://www.cdesco.org/modules/Downloads/Resumen_Estrategia.pdf

Proyecto de Comunicación en Zonas Rurales Marginadas de México (SAGARPA-IMEDER-BANCO MUNDIAL) 2003. Informe Final Evaluacion de la Estrategia http://www.cdesco.org/modules/Downloads/Inf_Final_Eval_Estrategia.pdf

Proyecto de Comunicación en Zonas Rurales Marginadas de México (SAGARPA-IMEDER-BANCO MUNDIAL) 2003. Informe Final Memoria de Talleres http://www.cdesco.org/modules/Downloads/Inf_Final_Mem_Taller.pdf

Roitman, Susana y Fernando Korstanje: Problemas de la medición de la relación del aparato cyt con el sector campesino en América Latina. Monografía de la Materia: “Medición de las Actividades científicas y Tecnológicas”. Maestría en Ciencia, Tecnología y Sociedad. Universidad Nacional de Quilmes, 2001.

Datos del  Autor: Fernando Korstanje. (CDESCO. Centro Latinoamericano para el Desarrollo y la Comunicación Participativa. www.cdesco.org)

 


[1] El Proyecto de Comunicación para las Zonas Rurales Marginadas de México se desarrolló en los años 2002-2003 como producto de una donación del Banco Mundial al Gobierno Mexicano. Una institución intermediaria (IMEDER) hizo las veces de contratista para convocar a un equipo internacional de comunicadores para el desarrollo que ejecutó la totalidad del proyecto (El equipo, dirigido por Fernando Korstanje (Argentina), estuvo integrado por Luis Sandoval y Francisco de la Cerda (Chile), Iovani de Lara, Leopoldo Castillo y Mirta Valdés (Cuba) Mariela Fuentes, Rubén Piña y Adrián Flores (México) y Claudia Díaz (Argentina)).

[2] Instituto de Capacitación Agropecuaria: Institución paraestatal responsable de la habilitación profesional de los Prestadores de Servicios Profesionales, o extensionistas independientes.

[3] PSP: Prestador de Servicios Profesionales. Un trabajador independiente que se contrata por productos, en reemplazo del "extensionista" estatal.

[4] Apoyos: En la jerga institucional mexicana se refiere a los subsidios ya sea en dinero o en bienes.

[5] En México, existió durante muchos años un programa que llevaba pollos a los campesinos, independientemente de sus demandas. La expresión "traernos pollos" es usada por los campesinos para ridiculizar este tipo de inversiones "top-down" en el campo.

 



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