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A COMUNICAÇÃO NA EXTENSÃO RURAL: NOVOS DESAFIOS PARA O DESENVOLVIMENTO  RURAL

 

Carina Petry, Pedro de Hegedus, Hugo vela; João A. D. Machado

Universidade Federal de Santa Maria – RS – Brasil.

 

Resumo

Quando se discute novas perspectivas nas áreas de comunicação e extensão tem que se trazer as discussões recentes do campo. Os resultados preliminares de uma dissertação do curso de Pós-graduação em Extensão Rural da Universidade Federal de Santa Maria  -RS, Brasil, reacende a discussão sobre o sistema de comunicação do serviço de extensão rural no Estado abordando o cultivo da soja transgênica. O objetivo deste trabalho é abordar a atividade técnica extensionista quanto a comunicação, bem como avaliar papel da mídia na decisão de cultivo da soja transgênica no Estado do Rio Grande do sul.

Palavras chave: Comunicação, Extensão, Perspectivas

 

 

Introdução

Os desafios da comunicação ultrapassam as fronteiras das universidades, chegam ao campo pois o serviço de extensão rural se utiliza da comunicação pessoal e impessoal Rogers (1966),  para trazer o desenvolvimento aos sistemas sociais rurais. Ao discutir as novas perspectivas do ensino da comunicação e do jornalismo

Nos preguntamos: ¿qué evaluación se puede hacer de los setenta años de enseñanza de comunicación en el continente? ¿cuáles fueron las matrices hegemónicas que más influenciaron en la creación de las estructuras curriculares? ¿cuáles son las escuelas o corrientes de pensamiento comunicacional que se configuraron, y que hoy se presentan como caminos para la consolidación del campo de las ciencias de la comunicación en América Latina? ¿cuáles son los desafíos para la enseñanza y la investigación en comunicación en el tercer milenio?

Um dos maiores desafios ao interligarmos comunicação e extensão é criarmos formas de comunicação que enquadram o compromisso de valorizar o conhecimento rural, as necessidades de desenvolvimento local e regional e manter a sustentabilidade.

“los desafíos de la sociedad contemporánea, donde las consecuencias de la globalización, de la revolución tecnológica de la información y del poder de la comunicación, forman parte de la agenda diaria de los ciudadanos y de la sociedad.”

“La globalización autoritaria que afecta, sobretodo a los más pobres y excluídos de los países del tercer mundo, dicta las reglas y expande el neoliberalismo, donde el mercado ejerce un poder por encima de los gobiernos nacionales y de los intereses públicos. Todo esto provoca nuestros paradigmas para pensar la sociedad  y la comunicación que producimos.”

“No século XX, muitos são desafiados a reconhecer a crescente importância das tecnologias da comunicação, informação, processamento e difusão, sempre envolvendo decisão, como poderosas técnicas sociais. À medida que se multilicam os descobrimentos científicos e as suas traduções em tecnologias eletrônicas, informáticas e cibernéticas, multiplicam-se as faculdades e as capacidades políticas, econômicas e culturais das técnicas sociais, isto é, dos intelectuais, técnicos, profissionais, gerentes empresários, governantes, proprietários e outros que dispoém das aplicações e dos usos sociais, econômicos, políticos e culturais das técnicas” (Ianni, O; 156; 2000).

“En tal sentido, las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación pasan a ejercer un papel preponderante sobre la sociedad; crean nuevas formas de sociabilidad y formatan la sociedad mediática y digital.”

Miguel de Moragas Spá afirma:

“La transformación tecnológica de la comunicación en la sociedad moderna y la emergencia de lo que se denomina “sociedad de la información” plantea importantes retos a los estudios de comunicación y a la formación de comunicadores. Estos cambios exigen una revisión en profundidad de muchos plantemamientos docentes y, más aún, importantes retos al conjunto de la actividad universitaria, incluida la investigación. Pero esta época de cambios no debería ser vista como una pesadilla –continúa- sino, más bien, como una oportunidad de futuro, haciendo el intento por responder adecuadamente a dos grandes retos: la creciente demanda de formación, que ocupa de alguna manera lo que antaño se buscaba en las carreras de humanidades, y la necesidad de enfrentar el cambio de paradigma que significa la digitalización de la comunicación (Moragas Spá, M, 2000).  

Desde esta perspectiva la universidad, considerando la importancia fundamental que ejerce en la construcción de la sociedad, “ No puede aislarse del mundo en el que vivimos hoy. Tiene que estar presente y actuar de manera que su enseñanza, su investigación y sus servicios de extensión respondan a las exigencias de los nuevos tiempos bajo la perspectiva de un enfrentamiento de los problemas de la estructura socio económica” (Krohling Kunsch, M, 1992).

Enrique Bustamente, de la Universidad Complutense de Madrid, visualiza dos perspectivas: “Investigación “administrativa” por un lado,  domesticada destinada a justificar y legitimar el poder. Por el otro,investigación crítica,  pero experimental , básica y aplicada, nacida  sobre los principios pero fundamentada sobre un conocimiento profundo  del funcionamiento de la comunicación y la cultura, y de sus imperativos económicos. Investigación, esta última, que continua planteándose las grandes preguntas sobre el por qué y para quién de la investigación en comunicación. Y, de forma correspondiente, enseñanza puramente profesional y funcional destinada a la mera transmisión del saber hacer comunicativo. O alternativamente, formación rigurosa, adaptada a los requerimientos de las modernas tecnologías comunicativas y culturales, pero también orientada a la capacidad de creación y reflexión; enseñanza del saber preguntar, interpelar, cuestionar  la realidad como necesidad imperiosa de una universidad capaz de engendrar profesionales e investigadores críticos.  

Caemos en el punto en que la utilización de la investigación no es vista como foco de comprensión y sí como instrumento de legitimación que negocia alcance teórico por territorio académico. María Teresa Quiroz, decana de la facultad de la Universidad de Lima, Perú, reafirma esta postura diciendo: “ la tentación neoliberal, sin embargo, tiende a descontextualizar los hechos, a pensar en sociedades sin historia y cultura, a evitar las diferencias y afirmar las generalidades. (...) la universidad tiene que aportar conocimiento y creatividad” (Quiroz, T: 65;2001).

Todos los aspectos antes mencionados son relevantes a la hora de pensar la realidad de la comunicación, la formación de profesionales de la comunicación y de investigación, ya que deben dar respuestas a las crecientes demandas de formación, tanto teórica como operativa, de acuerdo con las exigencias de la integración en el nuevo marco de un mundo globalizado, pero siempre reflexionando y entendiendo mejor el camino por dónde transitamos para otorgar mayor pertinencia a nuestras prácticas cotidianas en el espacio de la investigación, de la docencia y de la formación en comunicación.  

La necesidad de investigar y de reflexionar sobre nuestras carreras de comunicación en América Latina resulta relevante para reponder a los profundos cambios científicos, tecnológicos y sociales que exigen cada vez más a las instituciones educativas universitarias la formación de profesionales de la comunicación altamente capacitados “para aprender a saber, aprender a interpretar y aprender a comunicar” (Moragas: 2001).  

Uma matriz mais atualizada e preparada para a comunicação objetivando o desenvolvimento social é explicada por Bordenave (1997) e quando exemplificada para extensão rural traz o sistema de soluções de problemas, que na teoria é de perfeito encaixe e de grande importância para o serviço de extensão rural.

Ao ser criado representa uma nova matriz de comunicação para o desenvolvimento rural, mas na prática apesar de fácil ainda não é utilizado.

O objetivo principal deste trabalho é demonstrar que a não utilização de novas matrizes no processo de comunicação pode reduzir o desenvolvimento local, regional rural. E representar grandes perdas econômicas.

O exemplo do cultivo da soja transgênica no Rio Grande do Sul

O cultivo da soja no Estado do Rio Grande do Sul vem se destacando desde 1950, quando incentivos governamentais a cultura de inverno o “trigo”, exigiam uma cultura em sucessão. A soja foi encontrada como tal, enquadrando-se perfeitamente aos parâmetros exigidos e obtendo ótimos resultados na colheita e no mercado ao qual se enquadrou. O interesse pela cultura se apresentou em todos os setores e transformou-se na cultura mais adaptada ao processo de modernização da agricultura e, também passou a carro chefe de produção em muitas propriedades gaúchas e a alicerce econômico em muitas regiões agrícolas.  A especialização  no  cultivo   da  cultura  levou  a monocultura.

A monocultura  da soja aliada ao intenso processo de modernização por qual passou e ainda passa, ameaçou suas “glórias” em meados da década de 90, pois excesso de insumos antes e após plantio por anos seguidos estavam reduzindo sua produção e aumentando seu custo de cultivo. Muitos pequenos agricultores não conseguiam mais acompanhar essa cultura e, se desligavam do campo ou entravam em processo de subsistência.

Segundo informações do Jornal Zero Hora (1999), na reportagem “A Soja Pirata”, o Estado do Rio Grande do Sul poderia ter 1 milhão de hectares cultivados com soja transgênica naquele ano. Esta estimativa era da Associação Brasileira de Produtores de Sementes (ABRASEM). E ao percorrer 2 mil quilômetros pelos tradicionais municípios produtores de soja – Cruz Alta, Jóia, Tupanciretã, Não-Me-Toque e Passo Fundo, a equipe de produção do jornal encontrou em todos os municípios agricultores dispostos a apostar no produto modificado, em busca da redução de custos.

A polêmica quanto ao uso da semente transgênica começou no Brasil muito antes do lançamento desta no país e vem sendo sustentada por manifestações de entidades ambientais contra o plantio, pela reação de produtores a favor do alcance à nova tecnologia e por batalhas na justiça entre o Greenpeace, o Institutuo de Defesa do Consumidor (IDEC) e a empresa multinacional Monsanto.

Tudo começou em 1995 quando cerca de 10mil agricultores do Estados Unidos cultivaram 50 mil hectares com a soja resistente à aplicação de herbicida dessa empresa. No ano seguinte, foi a vez dos argentinos que tiveram a soja liberada para o cultivo sem resistência alguma tanto do governo, produtores, ambientalistas e consumidores. O próximo país na lista para o lançamento oficial da nova tecnologia da soja seria o Brasil, segundo maior produtor de soja do mundo e, ocorreria no ano seguinte 1997, mais tardar 1998, o que não aconteceu. Em 1998, no mês de junho a empresa Monsanto envia pedido de liberação de soja transgênica à CTNBio e, em setembro deste mesmo ano, sai o parecer favorável ao cultivo da soja modificada. No mês de março de 1999, o então governador do Estado do Rio Grande do Sul, Olívio Dutra assina decreto que determina a notificação das áreas onde há pesquisas com transgênicos, estabelecendo exigências como apresentação do estudo e relatório de impacto ambiental (EIA-Rima). Em junho de 1999, o Ministério da Agricultura aprova o cultivo comercial de cinco variedades de soja transgênicada Monsoy, subsidiária da empresa Monsanto, neste mesmo mês, o juíz da 6ª Vara Federal, Antonio Prudente, concede parecer favorável à suspensão do plantio comercial no país das cinco variedades da oleaginosa modificada, em função de ação cautelar movida pelo IDEC e pelo Greenpeace.  

Atualmente, junho de 2004, cinco anos após o relatado, ainda não ocorreu o lançamento oficial desta tecnologia e seu cultivo encontra-se temporariamente liberado, por pressão dos agricultores que cultivaram essa soja mesmo esta sendo ilegal e, por pressão de sindicatos, associações e cooperativas de produtores que insistem na viabilidade da tecnologia e na redução do custo de cultivo desta. Mas, a maior pressão ocorreu pelo mercado internacional que precisava desse grão para alimentação tanto animal como humana. E comercializou os grãos produzidos no país mesmo com a ilegalidade.

Rogers (1966), traz que um processo de difusão de tecnologia é a propagação de uma idéia nova desde sua fonte de invenção e criação, até os últimos usuários ou adotantes. E o processo de adoção de tecnologia é um processo mental, o qual o indivíduo passa ao tomar conhecimento de uma inovação até sua adoção final. O processo de adoção pode ser dividido em cinco etapas: o conhecimento, o interesse, a avaliação, a decisão e a adoção. Rogers (1966), ainda afirma que a comunicação pessoal implica em uma troca cara a cara entre o comunicante e o ouvinte. As fontes de informação impessoais são mais importantes na etapa de conhecimento, no entanto as fontes pessoais são mais importantes na etapa de avaliação do processo de adoção. As fontes de informação cosmopolita são mais importantes na etapa de conhecimento, porém as fontes de informação locais são mais importantes na etapa de avaliação.

Outra informação encontrada em Rogers (1966) é quanto a comunicação impessoal que não implica no intercâmbio direto, cara a cara, entre o comunicador e o informado e, que quase sempre nesse tipo de comunicação se divulga pelos grandes meios de difusão e principalmente funcionam como rápidos, unilaterais e eficientes distribuidores de informações. Sendo esse tipo de comunicação mais importante na etapa de conhecimento.

Já a comunicação pessoal é mais importante na etapa de avaliação, quando se faz a decisão mental pela inovação. A comunicação pessoal permite um intercâmbio de idéias bilateral. O ouvinte pode obter explicações ou informações adicionais sobre a inovação por parte do informante. Na maioria dos casos, as pessoas que realizam a interação tem uma escala de valores e uma série de atitudes similares e podem constituir importantes pontos de referência entre si. Os grandes meios de difusão raramente afetam diretamente as decisões. Esse tipo de comunicação pessoal ou informal pode operar num grupo de opinião variáveis a troca de opiniões destes.

De uma maneira geral é mais fácil evitar ou ignorar as fontes de informação impessoais ou de massa, do que as informações pessoais ou informais.

Resultados e discussões

Na coleta de dados da dissertação intitulada: “As Percepções dos Agricultores que Cultivam Soja Transgênica no Município de Não-Me-Toque – RS, Brasil: Um Estudo de Caso Mediante Metodologia “Q”, do Curso de Pós-graduação em Extensão Rural, da Universidade Federal de Santa Maria – UFSM, percebeu-se um grande distanciamento da atividade técnica de extensão rural quanto ao tema “o cultivo dos transgênicos”, incentivado talvez pelo cultivo ser ilegal e no momento temporariamente liberado. Essa observação demonstrou não ter sido a atividade extensionista a difusora da tecnologia da soja transgênica entre os agricultores gaúchos. Percebeu-se também uma grande informação tanto prática como teórica por parte dos agricultores quanto à esta tecnologia. Formando-se assim o questionamento, de onde, como e porque essas informações chegaram aos agricultores gaúchos?

Os resultados preliminares demonstraram unanimidade dos agricultores ao afirmarem a não utilização da mídia para a decisão do cultivo da soja transgênica no Estado e, nem a decisão foi tomada por incentivo de associações rurais que fomentavam a contrariedade as políticas agrícolas do governo do Estado do Rio Grande do Sul, neste período agrícola, mas sim tinham tomado essa decisão pela redução no custo de produção da soja transgênica em relação a convencional, bem como o manejo da lavoura facilitado por esta.

A metodologia utilizada nesta dissertação foi a interação cientifica social e estatística, ou simplesmente, a Metodologia “Q”, que se localiza no campo do paradigma qualitativo, concebida por Willian Stephenson (1953), físico e sociólogo britânico, e que prima em ser um estudo cientifico da subjetividade, e tem como inovação que a informação gerada é analisada pelo procedimento estatístico denominado fatorial. 

A primeira parte desta metodologia constituiu-se em entrevistas semi-estruturadas a atores relevantes relacionados com o tema, os informantes qualificados, sendo estes técnicos extensionistas, pesquisadores e agricultores produtores de soja tanto transgênica como não transgênica. Nesta primeira etapa foram escolhidas 32 afirmações que resumiriam o porque o agricultor cultivava soja transgênica no Estado do Rio Grande do Sul. No estudo de caso realizado no município de Não-Me-Toque – RS, estas afirmações foram testadas, e os agricultores tiveram a oportunidade de aceitá-las ou rejeitá-las conforme se enquadravam em suas percepções.

A afirmação “Cultivo soja transgênica porque a propaganda dos meios de comunicação foi forte e me induziu a cultivar” foi rejeitada por 90,62% dos agricultores em graus variados. E 68,75% dos agricultores consideraram esta, à afirmação que menos concordavam das 32 que integravam o universo da metodologia neste estudo de caso.

E ao serem indagados como tinham tido acesso a essa tecnologia foram unânimes em afirmar que tinha sido através de vizinhos, parentes ou amigos que cultivavam esta soja e que estavam tendo bons resultados. Ou seja, de uma maneira hierárquica estava ocorrendo a difusão desta tecnologia de maneira informal através da comunicação pessoal.

Agricultores com perfil inovador tiveram acesso a esta tecnologia, bem como informações sobre cultivos, manejo desta, diretamente com os centros de pesquisas nacionais e internacionais (EUA e Argentina) e, essas informações foram decrescendo hierarquicamente abrangendo toda a classe produtora deste cultivo. Ou seja, todas as categorias de adotantes como definia Rogers (1966), tomaram conhecimento desta tecnologia através da comunicação informal ou pessoal conhecida como cara a cara ou boca –boca.

Um relato feito por um agricultor, e mais tarde confirmado por outros que conheciam a história, ou tinham vivenciado a mesma experiência, foi que aproveitavam visitas a amigos e ou instituições argentinas, onde era permitido o cultivo desta soja para adquirir conhecimentos sobre o manejo desta e sempre traziam consigo os bolsos e carteiras cheios de grãos para que aqui, fossem plantados e fornecessem sementes para a safra seguinte.      

Quanto a influência da mídia em geral (televisão, jornais, rádios,...etc) na difusão desta tecnologia, novamente estes agricultores foram unânimes em afirmar que a influência da mídia em geral era contrária ao cultivo desta soja, ou incentivavam o medo e a insegurança dos consumidores quanto a qualidade deste grão. O que fomentava o debate, a polêmica e a não liberação do cultivo da soja transgênica e o consumo dos produtos geneticamente modificados no país. O que é mostrado nas figuras a seguir: 

Percebe-se portanto que verdadeiramente não houve influência direta da mídia na decisão de cultivo da soja transgênica pelos agricultores no Estado do RS, também percebeu-se que a atividade extensionista no Estado teve pouca influencia nesta decisão, e que o marco da difusão desta tecnologia no Estado ocorreu na comunicação informal, onde os próprios agricultores foram os informantes e os informados, e que o processo de avaliação feito na própria propriedade pelo agricultor permitiu que o período de adoção, ou o tempo requerido para que o indivíduo decidisse pela adoção da tecnologia desde o conhecimento desta, fosse menor na maioria dos casos.

Conclusões

A comunicação no serviço de extensão rural no Estado do Rio Grande do Sul encontra-se alheia ao processo de desenvolvimento rural escolhido ou almejado pelos produtores rurais. O serviço gratuito que recebe apoio governamental está amarrado as decisões políticas, o que não permite o uso do sistema de soluções de problemas segundo Bordenave (1997), pois não está se buscando solucionar os problemas do produtor conforme se apresenta,mas sim manter a tradição de divulgação de projetos de desenvolvimento elaborados nos centros de pesquisas, ou através de decisões políticas, longe da realidade do mundo rural. Não esta se percebendo o anseio de quem vive no campo e para o campo.

Ao debater as novas perspectivas do ensino da comunicação e jornalismo, deve-se enfatizar a necessidade do conhecimento local nas técnicas de comunicação para o desenvolvimento social rural.

Deve-se também preocupar-se com a influência dos grandes meios de mídias; sobre a ética de suas notícias, pois comprovou-se a importância deste no processo de ilegalidade do cultivo da soja transgênica.

E como Rogers (1966), afirmou a comunicação pessoal tem influência sobre o processo de adoção de tecnologias, e a comunicação impessoal no processo de difusão destas.

 

Bibliografía

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BUSTAMANTE, E. Los retos actuales para la enseñanza y la investigación en comunicación. In: Anuario del IBERCOM 2003. Portugal, 2003.

GLOBO RURAL. O enigma dos Transgênicos. Editora Globo – ano 19 – n 217 – Nov/2003. Capa.

GLOBO RURAL. Lavoura polêmica. Editora Globo – ano 18 –  n  210  - Abril/2003. Capa.

IANNI, O; Enigmas da modernidade-mundo. Rio de Janeiro: Editorial Civilização Brasileira, 2000.

MORAGAS SPA, Miguel de. Las Facultades de Comunicación en el umbral de la Era Internet. In: Revista Chasqui 72, México, 2000

QUIROZ, María Teresa. La formación del comunicador social en tiempos de crisis. . In: Revista Diálogos de la Comunicación 63. Perú, Lima, 2001 Pp 63.

ROGERS, E. M. Elementos del cambio social em América. Bogotá. Tercer Mundo, 1966.

STEPHESON, W. (1953). The study of behavior: Q technique and its methodology. Chicago: The University of Chicago Press.

VEJA. TRANSGÊNICOS. O medo do novo. Editora Abril – edição 1826 – ano 36 – n 43 – 29/10/2003. Capa. p.98.

ZERO HORA. A soja pirata. Campo e Lavoura – 772. Zero Hora, 15/10/1999

Datos de los Autores: Carina Petry, Pedro de Hegedus, Hugo vela; João A. D. Machado: Universidade Federal de Santa Maria – RS – Brasil.

 



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