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UNA
ESTRATEGIA TECNODIFUSORA
DE LA
PRENSA
AGRARIA: VANGUARDIA TECNOLOGICA
CARNIGLIA,
Edgardo
RESUMEN
La idea de vanguardia sostendría su capacidad heurística
para analizar una de las funciones clásicas de la prensa agraria:
la difusión de tecnología. Se pretende desarrollar esta
conjetura de eventual valor para el estudio de mensajes de los
medios de comunicación especializados en la cuestión rural, por
caso los suplementos agropecuarios semanales de diarios de
información general. Desde esta perspectiva se identifican
algunos componentes de una renovada y compleja estrategia de
divulgación de tecnología agraria y se emprende un análisis
preliminar del tratamiento de la información agropecuaria en
textos claves de la publicación especializada de mayor circulación
en Argentina.
CLAVES
PALABRAS
Prensa
agraria, vanguardia, tecnodifusión
INTRODUCCION
Acaso
resulte un contrasentido hablar de “vanguardia” en la era de
los pos- pues, por ejemplo, la interpelación de aspectos económicos,
culturales, artísticos y políticos de la modernidad (en un
palabra, la crisis) tendería a relativizar –por desactualización,
entre otros problemas- la utilidad analítica de dicha categoría.
Con respecto a esta posibilidad algunas revisiones del término
vanguardia en la literatura de las ciencias sociales y las
humanidades, por caso Eager (2002), tenderían a abonar las
sospechas acerca de una idea obsoleta. Aguilar (2002) también
sostiene que el modelo de intervención de las vanguardias
constituyó el “gran relato” del arte durante el siglo XX.
Sin
embargo, la idea de vanguardia sostendría su capacidad heurística,
con una perspectiva más acotada, cuando se la relaciona con una
de las funciones clásicas de la prensa agraria: la difusión de
tecnología. En este sentido, se pretende recuperar dicha categoría,
o al menos una parte de su significación previa para analizar un
complejo aspecto de la prensa argentina especializada en la cuestión
agraria. Así, el propósito de este trabajo consiste en formular
o elaborar una hipótesis considerada apta para identificar y
reconocer una estrategia de tratamiento de la información
agropecuaria con sesgo tecnodifusor.
LA CUESTION
DE LA VANGUARDIA
Existe
consenso acerca de que el término “vanguardia” proviene del léxico
militar y designa al cuerpo selecto de hombres, armas y
equipamientos que avanza antes que el segmento principal de
tropas. La metáfora bélica puede subyacer, entonces, a cada uno
de los usos del término que se intenten y prosperen en otros
campos de acción sociocultural. Campo de batalla, fuerzas
armadas, soldados de jerarquía diversa, armamentos, movimientos
estratégicos, lucha y -también- muerte serían eventuales
conotaciones asociadas a cada empleo del término que se intente
desde otros espacios. La herencia de significación sería
compartida con otros términos de la jerga militar que se utilizan
a menudo en los campos académicos, por ejemplo “defensa” de
una tesis ante el “ataque” que supone la crítica del
evaluador o el lector.
En el espacio intelectual la idea de vanguardia ha sido
utilizada en el campo de la economía, la política y la esfera
artístico-cultural, en particular relacionada con las artes
visuales (pintura, fotografía, cine, etc.), y describe a
individuos o grupos cuyas ideas, prácticas y obras parecen
adelantarse a su época (Eager, 2002). En el ámbito artístico-cultural
la vanguardia ha sido concebida en al menos cuatro sentidos. Para
la mirada historicista una vanguadia es (o fue) un movimiento histórico
metropolitano-internacional cuyo auge se restringió al período
entre 1900 y 1930 y significó el establecimiento de posturas
renovadas sobre, entre otros aspectos, la naturaleza de la obra de
arte, la situación de las instituciones artísticas y el rol del
artista. A su vez, la perspectiva posicional propone como
“vanguardia” al carácter precursor, adelantado y pionero que
adquieren ciertos artistas de la modernidad. Una interpretación
relacional, en cambio, define a las vanguardias en un proceso
doble y simultáneo: un nuevo modelo de intervención de los
artistas del siglo XX que comienza con el movimiento futurista y
se prolonga en las vanguardias históricas y, por otro lado, la
modificación del estatuto de la obra de arte en un contexto de
modernización urbana y tecnológica (Aguilar, 2002). Al fin, se
indica que además de estos enfoques que sostienen que los modelos
de vanguardia han cambiado e incluso terminado, se encuentra la
perspectiva de que la vanguardia nunca habría existido y sería sólo
una ficción (Eager, 2002).
¿Cómo se originan las vanguardias? P. Anderson (2000)
indica que los movimientos de vanguardia de la primera parte del
siglo XX surgieron como consecuencia de la intersección de varias
circunstancias: la perspectiva del cambio total para el conjunto
de la sociedad, el desarrollo industrial y el crecimiento urbano
en sociedades aún agrarias y aristocráticas, la fuerte
codificación academicista del arte en tiempos de marcada agitación
social y un notorio avance tecnológico. A su vez, Aguilar (2002)
indica, desde una perspectiva relacional, que la definición de
una vanguardia supone la presencia de un campo artístico o
literario relativamente constituido y separado de otras
actividades sociales, la producción de intensos cambios tecnológicos
y urbanos que transformen los modos de percepción y circulación
poniendo en crisis los medios tradicionales del arte y prácticas
vanguardistas que suponen un cuestionamiento de la legitimidad de
la obra de arte como forma tradicional y convencional.
Por otra parte, el trabajo de Sesto (1999) representa un
ejemplo de la utilización de una perspectiva sobre la vanguardia,
en este caso económica, dentro de los estudios sociales rurales.
Se aboca la autora al análisis del mejoramiento del ganado vacuno
en la provincia de Buenos Aires entre 1856 y 1900 y muestra que la
implantación de esa tecnología de alta productividad es llevada
adelante por un pequeño número de grandes terratenientes
comprometidos con fuertes inversiones de alto riesgo. Apela al
modelo de innovación tecnológica de Schumpeter-Haggen para dar
cuenta de la relación entre la vanguardia y el proceso de cambio
tecnológico, facilitado por la apertura de la economía reflejada
en la creación de una demanda de alto poder adquisitivo en el
mercado de reproductores bovinos y en el consumo urbano de carne.
En dicho modelo el impulso innovador proviene de una vanguardia
empresarial cuando aún no se cuenta con el incentivo de la
demanda ampliada y se hace necesaria la imposición de un nuevo
producto alejado de lo que se hace rutinariamente. Para enfrentar
este desafío de ir contra la corriente hacen falta aptitudes
especiales sólo presentes en una pequeña fracción de la población,
la vanguardia, que debe vencer las resistencias al cambio y los
problemas de adaptación que supone un cambio tecnológico
complejo como la introducción de nuevas razas ganaderas. Sesto
reconoce que las distintas etapas del proceso innovador emprendido
por este grupo de empresarios terratenientes incluyen la creación
de organizaciones específicas, como la Sociedad Rural Argentina,
y también la constitución de un sistema propagandístico que
ocupa un lugar central en un mercado con prácticas y sistemas de
ventas importadas de Gran Bretaña y Francia. “Este sistema
-destaca la autora (pág. 423)- se difundía en los Anales de la
Sociedad Rural, así como a través de la La Semana Rural y El
Campo & el Sport, órganos de prensa a los que la vanguardia
sostiene con sus avisos”.
En consecuencia, el cambio tecnológico ha sido reconocido
como un aspecto central de las condiciones de constitución de las
vanguardias económicas y artísticas. Todas las miradas coinciden
en que las nuevas formaciones tecnológicas representan un caldo
de cultivo para la constitución de vanguardias.
Y este aspecto de las vanguardias, es decir el rol clave de
las tecnologías nuevas en su conformación, parece de interesante
rescate para abordar el tratamiento de la información
agropecuaria por parte de la prensa agraria, en particular el periódico
especializado de mayor circulación en Argentina.
PRENSA
AGRARIA Y DIFUSION DE TECNOLOGIA
La difusión o divulgación de tecnología ha sido y es una
función clásica de la prensa agraria. Desde los primeros medios
especializados hasta la variada manifestación actual de dicha
alternativa de periodismo especializado ha interesado la
diseminación de ideas, productos, procesos y prácticas
relacionados con la tecnología. Formas de cultivo, insumos,
herramientas, técnicas, etc. componen el amplio conjunto de
tecnologías que se han difundido y se difunden entre todos
aquellos relacionados con el medio rural, en particular las
distintas categorías de agricultores (empresarios, campesinos,
trabajadores dependientes, etc.) y los técnicos y profesionales
del sector agropecuario.
Dado que este trabajo hará mención más adelante sobre
las características actuales de la difusión de tecnología en y
desde un suplemento agropecuario de un diario, cabe mostrar algún
antecedente del desempeño histórico de dicha función por parte
de los medios de comunicación. La referencia histórica reduce el
riesgo de incurrir en el inmediatismo al analizar el problema de
la difusión de tecnología por parte de la prensa agraria.
En
este sentido, el estudio historiográfico de Diez Rodríguez
(1980) aporta varias referencias sobre la génesis, objetivos y
estrategias de la primitiva prensa agraria de España en la
transición entre los siglos XVIII y XIX.[1]
Estos objetivos y
estrategia son, según indica en su estudio del primer periódico
agrario de dicho país: “fomentar el desarrollo agrícola y el
de aquellas artes y manufacturas próximas al quehacer del
agricultor, del que resultan actividades complementarias. Y para
cumplir esto se planteó llegar al campo, objetivo que es
absolutamente nuevo en el panorama de la época. Es aquí donde
cobra su papel de protagonista el parroco rural al que
expresamente se dirige el Semanario. Así se pretendía resolver
el dilema que, en la palabra de los propios promotores de la idea,
se podría formular así: En España los que labran no leen y los
que leen no labran” (pág.
7).
Sostiene Diez Rodríguez que el nacimiento de este primer
periódico de divulgación, difusión o vulgarización
--semioficial primero, oficial más tarde y dirigido a una
audiencia intermedia específica (los sacerdotes) y, a través de
estos mediadores o promotores sociales, a la población
trabajadora en su amplia mayoría analfabeta-- acontece mediante
la convergencia de tres fenómenos concurrentes: un crecimiento
demográfico interrelacionado con el aumento del producto nacional
agropecuario, una política ilustrada --una idea importada del
extranjero-- en favor del desarrollo y extensión de los
conocimientos sobre diversas actividades productivas y un
afianzamiento y florecimiento de la prensa en España a partir de
1750.
El autor evalúa también que con este semanario
especializado, que llegó a editar 3.000 ejemplares por semana y
en cuya distribución se utilizaron medidas “un tanto
coercitivas” (pág. 53), “la penetración en las capas rurales
a través del parroco como vehículo cultural fue un fin que no se
cumplió, dadas las repetidas quejas de los directores del periódico
sobre el poco celo de los Prelados en propagarlo y las de éstos
con respecto al poco eco que la publicación encuentra entre sus
curas párrocos”. (pág. 62)
En el contexto de una España que permanecía al margen de
las trasformaciones socioeconómicas desarrolladas con el proceso
industrializador de Inglaterra el semanario era una iniciativa
ilustrada --“conocer, ilustrar, transformar, dice Diez Rodríguez
(1980, pág. 114), son eslabones necesarios de esta ideología
reformista y racionalista”-- tanto por los sujetos que lo
promovieron y dirigieron cuanto por su contenido.[2] Respecto de esta última característica observa que en
muchos de los casi 600 números editados a lo largo de doce años
faltó un criterio uniforme para seleccionar el material publicado
y el semanario oscilaba entre un extremo divulgador y otro científico,
uno más acorde con la idea fundacional y otro al que conducía la
voluntad ilustrada de sus directores.
Este autor aclara que, pese a la frecuente falta de un tono
divulgador en los artículos, el análisis temático --cuyos
resultados señalan la amplitud temática de la publicación y el
predominio de los artículos informativos-- permite apreciar que
una importante mayoría de las notas parece estar en consonancia
con los temas pertinentes al propósito atribuido a la publicación.
Asimismo, luego de dicho análisis, reconoce que durante un período
el semanario atravesó los restringidos límites de la perspectiva
ilustrada para dar cabida en sus páginas a una problemática y a
unas ideas críticas y renovadoras. Así, en algunos números del
semanario se incluyeron escritos que abordaban directamente
problemas estructurales, de tipo económico, institucional-político
y social, por ejemplo, la descapitalización del campo como
consecuencia de las exacciones feudales, los arrendamientos a
corto plazo, la contradicción entre la agricultura subordinada a
una ganadería privilegiada, el uso no productivo de la renta por
parte de los propietarios de tierras, la falta de cerramientos de
los campos, la política de comercio exterior, etc..
Sin embargo,
Diez Rodríguez concluye que el fracaso de la difusión y
repercusión efectivas, sobre las cuales se dispone de información
insuficiente, de esta publicación editada en Madrid (España) no
obedece fundamentalmente a la actitud de rechazo o pasividad de
los agentes difusores --prelados y párrocos-- ni a la falta de un
uniforme estilo divulgador en el texto del semanario ni tampoco a
la incapacidad manifiesta del campesinado para hacer la
consiguiente inversión. Afirma que “estaba condenada al fracaso
una publicación, como el Semanario, que proyectaba su contenido,
en general de interés, sobre un campo enquistado en unas
estructuras de propiedad, de distribución del excedente, jurídicas
y sociales muy poco propicias a planteamientos renovadores, a
inversiones productivas, a experimentaciones agrícolas, a la
racionalización del espacio agrario en lo que toca a su explotación
agrícola-ganadera, con toda la secuela consiguiente de
innovaciones. No era, principalmente, instrucción lo que el
campesino necesitaba sino, como se intentará hacer por primera
vez en Cádiz, la supresión de los presupuestos que mantenían
una economía agraria de corte feudal” (pág. 175).
UNA
ESTRATEGIA TECNODIVULGADORA DE LA PRENSA AGRARIA
¿Se mantiene la orientación tecnodivulgadora de la prensa
agraria? Si la perspectiva observa actualidad, cuáles son los
principales componentes de su estrategia actual?. En este trabajo
se pretende, como se dijo, iniciar la formulación de una
conjetura acerca de que, en un contexto actual de intenso cambio
tecnológico en el agro argentino, predomina un sesgo
tecnovigulgador en el tratamiento de la información agropecuaria
por parte de la publicación especializada de mayor circulación
en Argentina.
La idea de estrategia, presente en el pensamiento
occidental desde hace 25 siglos, se originó también en el
pensamiento militar y recién en el siglo XX se incorporó en el
pensamiento científico luego del desarrollo de la teoría de los
juegos. Una estrategia supone siempre la posibilidad de elegir
entre alternativas de acción. Pérez (2001) define a la
estrategia como un conjunto de decisiones preparadas de antemano
para el logro de un objetivo asignado, teniendo en cuenta todas
las posibles reacciones del adversario y/o la naturaleza. Esta
definición de la estrategia implica la asignación de un objetivo
a cumplir, una situación de juegos con terceros o con la
naturaleza, un nivel de incertitumbre, la limitación de recursos
propios, la posibilidad de optar entre varias alternativas de
actuación de las que dependen distintos resultados, la valoración
entre las alternativas de actuación (análisis estratégico), la
elección de una de las alternativas y la ejecución de la
estrategia elegida.
Para introducir al análisis de la presencia de una
estrategia tecnodifusora en la prensa agraria contemporánea se
emprendió un análisis de uno de sus vehículos más importantes
en Argentina y otros países latinoamericanos: los suplementos
agropecuarios semanales de diarios de información general.
En las naciones donde la producción agrícola y/o ganadera
resulta clave para la provisión de alimentos, materias primas,
puestos de trabajo y divisas habitualmente los diarios de
información general y de diferente alcance (nacional, regional y
local) traen casi a diario información sobre diversos aspectos de
la actividad agraria. Algunas publicaciones presentan
cotidianamente secciones de información específica del agro y
otros periódicos incluyen semanalmente ediciones de
“suplementos rurales”. Estas últimas publicaciones
especializadas, que también tienen sus equivalentes en la radio y
la televisión, contienen uno de los más amplios flujos de
noticias, comentarios, opiniones y publicidades sobre el sector
rural que circulan entre distintas audiencias específicas o no de
la agricultura. Sus páginas son utilizadas desde la emisión y/o
la recepción por distintos actores, grupos e instituciones que
los consideran un sitio propicio para la divulgación de, entre
otros, ideas, productos, prácticas y servicios para el campo.
La heterogeneidad es una característica que se observa
también en una de dichas publicaciones, quizás la más
importante, de la prensa agraria: los suplementos rurales
semanales de diarios de información general. Su presencia supone
un patrón común del periodismo agrario. La noticia sobre hechos
o eventos de actualidad se incluye en el cuerpo principal del
diario y toda otra forma de noticia menos perecedera se incorpora
en las páginas de este semanario. Una publicación que adquiere
diferente formato (tabloide, más habitual, y sábana), ámbito de
circulación (local, micro-regional, regional, nacional), enfoque
temático (difusión de tecnología, problemática agraria,
general), estructura editorial (profesionalizada, informal) y
utilización por parte de actores y organizaciones del agro
(información, publicidad, opinión, etc). En la actualidad, por
ejemplo, diarios argentinos de circulación nacional (Clarín y La
Nación), provincial (La Voz del Interior de Córdoba y Diario de
Cuyo de San Juan) y micro-regional (Puntal de Río Cuarto, Córdoba)
incluyen un suplemento semanal especializado (Carniglia, 2001).
Como se dijo, los suplementos agropecuarios de diarios
comerciales de información general son uno de los vehículos mediáticos
donde se concreta una mediatización de la ruralidad argentina con
referencias más o menos explícitas al problema de la tecnología
agropecuaria. Por ejemplo, Clarín Rural, suplemento semanal del
diario argentino de mayor cantidad de ejemplares editados
cotidianamente, trata en cada una de sus ediciones sabatinas
distintos aspectos de la ruralidad argentina.
Para concretar un estudio preliminar de dicho periódico se
realizó un análisis del contenido y estructura de un corpus
constituido por 52 ediciones (una de cada semana,
publicada el sábado) correspondientes al año 2002. El análisis
de contenido, una estrategia sistemática de análisis textual con
intenso empleo y extendida trayectoria en las ciencias sociales
(Roberts, 1997), es la metodología escogida para el estudio de
las representaciones de la ruralidad/tecnología agraria de este
complejo texto que, dado su volumen de circulación (venta neta
paga) y su pertenencia al conglomerado multimedia más poderoso de
Argentina[3],
constituiría un vehículo significativo de la mediatización de
la ruralidad argentina. El análisis aquí propuesto supone que el
contenido del periódico puede ser portador de representaciones
sobre la tecnología rural en Argentina que adquirirían una
funcionalidad tecnodivulgadora.
El
contenido analizado. En lo que respecta al análisis de contenido,
metodología escogida para identificar las representaciones del
suplemento acerca de la ruralidad, se decidió aplicar la técnica
al conjunto de artículos de la sección denominada en el periódico
como “nota de tapa”, por ser ésta la más destacada en Clarín
Rural, al menos en cuanto a posición en el suplemento (ocupa la
tapa y la doble página central) y proporción del espacio periodístico
que se le asigna (3 de 8 páginas). Con ese cometido se decidió
analizar en cada nota el tema (sobre qué se escribe) y el rema
(qué se dice) de cada una de las 52 notas publicadas cada sábado
a lo largo de 2002. En el Cuadro 1 (ver Anexo) se presenta un
detalle de ambos aspectos de cada artículo publicado
discriminados según la fecha de publicación.
¿Qué representaciones de la ruralidad argentina y su
tecnología agropecuaria presenta el suplemento rural analizado?.
En este sentido, una mirada a los temas y remas de la “nota de
tapa” sería propicia para reconocer las imágenes al respecto
que construye la prensa rural. En el Cuadro 1 (ver Anexo) se puede
apreciar que dos temas son centrales en la mayor parte de los artículos
publicados en dicha sección: por un lado, la tecnología (con 25
de 52 notas editadas) y, por otro, la producción de granos (12
artículos publicados). Dentro de la categoría con mayor
frecuencia relativa predominan las referencias temáticas
puntuales, es decir en cada una de las notas, a tecnologías
relacionadas con los costosos paquetes tecnológicos que supone
una nueva fase del proceso de intensificación tecnológica del
campo, identificado como una de las transformaciones contemporáneas
del paisaje rural. Así, la siembra directa (la subcategoría más
frecuente), los cultivos transgénicos, la maquinaria agrícola de
precisión, los fertilizantes y el riego aparecen como tema
principal en varias de las notas publicadas e incluso algunos de
los artículos aluden al paquete tecnológico completo de un
determinado cultivo, por caso la soja. En el caso de la producción
de granos, la segunda categoría temática de relevancia, cada una
de las publicaciones tiende a referirse a uno o dos (doble
cultivo, otra de las manifestaciones de la intensificación agrícola)
de los tres cultivos ahora predominantes en área cultivada y
volumen de producción del agro argentino (soja, maíz y trigo).
Por otra parte, aquello que se dice en cada una de las
notas (es decir, lo aquí mencionado como rema) de ambas categorías
temáticas más significativas permitiría también identificar
con más detalle la representación principal sobre las
transformaciones rurales más recientes. En este aspecto se
destaca la apelación reiterada a la productividad (el rinde o
rendimiento efectivo y potencial de los cultivos) tanto de la
tecnología cuanto de la producción de granos: al menos trece de
los 37 artículos de ambas categorías remiten a ese contenido
específico y, cuando se expone la tecnología, se escribe sobre
su rendimiento potencial aun no alcanzado mientras que, cuando se
habla sobre la producción, se resaltan nuevos máximos en los
rendimientos efectivos. Asimismo, otro rema redundante, aunque de
menor frecuencia, se relaciona con la disponibilidad en cantidad y
calidad de suficiente tecnología que es mostrada y analizada en
distintos eventos (muestras agropecuarias, congresos, simposios,
etc.).[4]
COMPONENTES
DE LA ESTRATEGIA TECNODIFUSORA
Hasta aquí se ha sostenido que la temática tecnológica
sobresale en el contenido del semanario agropecuario de mayor
circulación en Argentina. La referencia a la cuestión tecnológica
en esta publicación predomina sobre otras temáticas características
incluso en un período en el cual el tratamiento de la cuestión
agraria, esto es el avance del capitalismo en el agro y a partir
del agro, habría demandado más atención dado el cambio de
algunas de las condiciones de la producción agraria y sus
relaciones con el resto de la sociedad. Recuérdese, por ejemplo,
que en el año 2002 la devaluación de la moneda local alteró el
papel del agro en la sociedad en lo que respecta a la provisión
de alimentos básicos (carne, leche, farinaceos), cuyos precios se
incrementaron significativamente, y aporte de divisas, al retornar
el cobro del impuesto a las exportaciones de cereales y
oleaginosas (ahora revalorizadas vía la devaluación de la moneda
local) conocido como “retenciones”. Es decir, que este cambio
de la coyuntura, tematizado también en las páginas de dicha
publicación agropecuaria, no impidió que ésta desempeñara su
rol en la difusión de tecnología agropecuaria.
En
este sentido, parece plausible profundizar la hipótesis acerca de
que la prensa agraria propone una estrategia de vanguardia tecnológica
en el tratamiento de la información agropecuaria. Desde esta
perspectiva, cabe sostener que ello acontece a través de artículos
que expresan en su texto al menos cuatro componentes de dicha
estrategia:
a)
Eventos tecnológicos: En las páginas del periódico se presentan
coberturas de exposiciones, congresos y otros acontecimientos en
los cuales la exhibición estática y dinámica de tecnologías
agropecuarias asume un papel central. Incluso el periódico en
cuestión comenzó en el año 2003 a compartir la organización de
una de dichas muestras agropecuarias. Feriagro, de la cual ya se
promovió una segunda edición (2004) desde las páginas del
suplemento agropecuario, es definida como un emprendimiento
conjunto del periódico, el Grupo Clarín y otra empresa;
b)
tecnólogos de avanzada: profesionales y técnicos relacionados
con distintas tecnologías muestran en las páginas del suplemento
las características de cada tecnología al tiempo que se analizan
sus efectos beneficiosos en la producción de granos, carne,
leche, frutas, hortalizas y otros rubros de la agricultura y la
ganadería argentina;
c)
tecnologías modernas: equipos, insumos y procesos son presentados
con especial énfasis en aquellos aspectos relacionados con la
producción del agro pampeano argentino y, como se dijo, la
siembra directa aparece como la tecnología más compleja al
tiempo que también se proponen tecnologías poco difundidas, por
ejemplo la fertilización y el riego; y
d)
productores agropecuarios “de punta”: a partir del año 2003
el semanario especializado dedica varias de sus notas de tapa a
empresarios agropecuarios, en general de gran envergadura (es
decir, trabajan miles de hectáreas), que incorporan en sus
empresas las tecnologías modernas y muestran sus resultados
favorables al conjunto de colegas, profesionales del agro y demás
categorías de lectores del suplemento agropecuario.
CONSIDERACIONES
FINALES
El tratamiento de la información agropecuaria muestra,
hasta donde se conoce en este estudio preliminar, un predominio de
la función divulgadora de tecnología de la prensa agraria. De
este modo, algunos aspectos del mundo rural, por ejemplo los
sociales y ambientales, son omitidos o apenas mencionados en el
discurso predominante que se dirige al interior y exterior del
espacio agrario. El modelo tecnodivulgador se presenta apelando a
una estrategia según la cual algunas ideas, prácticas,
instrumentos y actores del medio rural parecen adelantarse a su época.
Así, la estrategia de “vanguardía tecnológica” del
suplemento agropecuario supone el riesgo de ficcionalizar el
desarrollo rural anteponiendo los medios a los fines.
Río
Cuarto (Argentina), 30 de junio de 2004
BIBLIOGRAFIA
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Sociología de la comunicación de masas, Barcelona, G. Gili.,
1982, 2da. Edic., Págs. 94-119
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ROBERTS,
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SESTO, C.; El refinamiento del vacuno y
la vanguardia terrateniente bonaerense, 1856-1900, Anuario del
IEHS, UNC-IEHS, Tandil, 1999, Págs. 405-433
Cuadro
1. Clarín Rural (2002). Tema y rema
de
la “nota de tapa” según categoría temática
|
Fecha
Public.
|
TEMA
(Sobre
qué se escribe)
|
REMA
(Qué
se dice)
|
|
TECNOLOGIA
|
|
5/1/02
|
Atraso
tecnológico
|
Posible,
ante nuevas medidas
|
|
9/2
|
Genérica
|
La
pesificación del crédito desabastecería al campo
|
|
9/3
|
Nuevos
cultivos
|
De
mayor rendimiento y diferenciación de producto
|
|
16/3
|
Agricultura
de precisión
|
Se
revaloriza con la devaluación
|
|
30/3
|
En
general
|
Aumenta
el rendimiento de cultivos
|
|
6/4
|
Cultivo
de soja
|
Programa
de mejoramiento cumple 25 años
|
|
20/4
|
Agricultura
conservacionista mixta
|
Será
mostrada en España
|
|
27/4
|
Exposición
dinámica
|
Novedades
en varios rubros
|
|
18/5
|
Paquete
tecnológico campaña triguera
|
Como
evitar caídas en la producción
|
|
25/5
|
Siembra
directa
|
Con
transferencia de tecnología y gestión empresaria
|
|
8/6
|
Fertilización
del trigo
|
Jornada
de actualización profesional
|
|
22/6
|
Maquinaria
agrícola
|
Vanguardia
local en varios rubros
|
|
29/6
|
Doble
cultivo anual
|
Experiencia
exitosa con siembra directa
|
|
6/7
|
Sistema
agrícola-ganadero
|
Experiencia
exitosa con siembra directa
|
|
13/7
|
Siembra
directa
|
Balance
favorable de diez años
|
|
10/8
|
Siembra
directa
|
Con
fertilización y uso de sensores y monitores
|
|
17/8
|
Siembra
directa
|
Congreso
multitudinario con foco en la gestión empresaria
|
|
14/9
|
Maíz
transgénico
|
Sembrado
en un 40% del área
|
|
21/9
|
Fertilización
en trigo
|
Estrategia
de productores y técnicos
|
|
28/9
|
Siembra
directa
|
Muestran
el sistema a 2000 productores españoles
|
|
12/10
|
Alimentación
ganadera
|
Crean
sistema para cría de tambo
|
|
23/11
|
Cosechadoras
|
Baja
incorporación provoca pérdidas
|
|
7/12
|
Silo
con arrolladora
|
Alternativa
para conservar forraje
|
|
14/12
|
Agricultura
bajo riego
|
Con
alta seguridad y rentabilidad
|
|
28/12
|
Equipamiento
de precisión
|
Los
desarrollos nacionales son suficientes
|
|
PRODUCCION
DE GRANOS
|
|
12/1
|
Cosecha
de trigo
|
Nuevos
rendimientos máximos
|
|
26/1
|
Maíz
en secano
|
Nuevos
rendimientos máximos
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16/2
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Enfermedades
de la soja
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Provocarían
importantes pérdidas
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13/4
|
Campaña
de trigo
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Pueden
faltar insumos
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4/5
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Legumbres
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Situación
en Argentina
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11/5
|
Asociatividad
agrícola
|
Promovida
por proveedores de insumos
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1/6
|
Cosecha
de soja
|
Nuevo
récord
|
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15/6
|
Producción
de maíz
|
Congreso
de empresarios y profesionales
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20/7
|
Intensificación
agrícola
|
Posible
por la siembra directa
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31/8
|
Cultivo
de girasol
|
Simposio
con más de 500 asistentes
|
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16/11
|
Maíz
de segunda
|
Crece
el interés por la siembra
|
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30/11
|
Doble
cosecha
|
Con
importantes márgenes brutos
|
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GANADERIA
|
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19/1
|
Bovina
extensiva
|
Mejora
performance con siembra directa
|
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2/2
|
Engorde
a corral (feedlot)
|
Creció
con inversión y tecnología y afronta la crisis
|
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26/10
|
Forraje
invernal
|
Mejora
la recría vacuna
|
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SOLIDARIDAD
ALIMENTARIA
|
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23/2
|
Iniciativas
solidarias del campo
|
Para
resolver problemas de nutrición
|
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2/3
|
Plan
alimentario solidario
|
Trabajo
conjunto en base a soja
|
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23/3
|
Asistencia
alimentaria
|
Para
sectores afectados por la crisis
|
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27/7
|
Huertas
solidarias
|
Brindan
asistencia y trabajo
|
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EXPOSICIONES
Y CONGRESOS
|
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3/8
|
Exposición
de Palermo
|
Inauguraron
la muestra
|
|
COMERCIO
AGRARIO
|
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19/10
|
Exportaciones
de hortalizas
|
Aumento
importante de volumen e
ingreso
|
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2/11
|
Exportación
de miel
|
Crecimiento
en volumen y valor
|
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SECTOR
AGROINDUSTRIAL
|
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24/8
|
Servicios
ambientales
|
Tendencia
a darle valor agregado
|
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7/9
|
Ocupación
del sector
|
Emplea
el 43% de la PEA nacional
|
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5/10
|
Empresarios
argentinos
|
Evalúan
producir en Bolivia y Brasil
|
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9/11
|
Evolución
sectorial
|
Es
el único en crecimiento
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21/12
|
Producción
porcina
|
Apunta
a la demanda interna y la exportación
|
Fuente:
Elaboración del autor en base a datos propios
Datos
del Autor: CARNIGLIA,
Edgardo
Docente-Investigador
Departamento
de Ciencias de la Comunicación
Universidad
Nacional de Río Cuarto (Argentina)
ecarniglia@hum.unrc.edu.ar
La característica de “primitiva” supone al menos dos
sentidos. Por un lado, alude a la relación entre la prensa
agraria y el
nivel y tipo de desarrollo del agro en un determinado
contexto. En este sentido, se suelen formular hipótesis sobre
la evolución de este tipo de periodismo especializado que
sostienen su vinculación con una determinada fase del
desarrollo agrario. Por otra parte, refiere también a las
experiencias primeras, iniciales o primigénias de esta forma
de la prensa.
A partir de la segunda mitad del siglo XX
sería objeto de un observación crítica similar la
teoría de la difusión de innovaciones en general y su
aplicación en el medio rural latinoamericano. Tanto desde su
lugar de origen, la sociología rural norteamericana (Holden,
1973), cuanto desde América Latina (Beltrán, 1982), en
algunos de cuyos países con economía campesina (Brasil,
Colombia, Costa Rica, México) generó un significativo cúmulo
de investigaciones y prácticas comunicacionales, se cuestionó
su énfasis excesivo y/o excluyente en el papel del
conocimiento y su comunicación, entre otros aspectos, como
generador de desarrollo y cambio social independientemente de
las condiciones sociales, económicas, culturales y políticas
del medio rural y del conjunto de las sociedades del Tercer
Mundo.
En el 2001 el llamado “Grupo Clarín” controlaba o tenía
participación en 21 empresas a cargo de medios gráficos
(diarios, revistas, etc.), audiovisuales (televisión y
radios) e interactivos (via internet), sistemas de distribución
de televisión (por cable y satelital), telecomunicaciones y
rubros afines.
Un subconjunto de cuatro notas, agrupadas en el Cuadro 1 bajo
la rúbrica temática “solidaridad alimentaria”, cambia la
orientación temática principal y se refiere a una de las
funciones claves del campo argentino, la provisión de
alimentos. Dichos artículos proponen y muestran iniciativas
del sector agrario para contrarrestar la severa crisis
alimentaria, agudizada luego de la fuerte devaluación del
peso y el muy significativo aumento del precio de los
alimentos básicos (carne, pan, leche, etc.) producido desde
enero de 2002. Desde esta perspectiva, la situación argentina
aparece cada vez más como la paradoja de un país con una
amplia producción relativa de alimentos per capita (por
ejemplo, alrededor de dos toneladas/año de granos por
habitante) y crecientes dificultades para proporcionar una
alimentación satisfactoria para la población.
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