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UNA ESTRATEGIA TECNODIFUSORA DE LA

PRENSA AGRARIA: VANGUARDIA TECNOLOGICA  

 

 

CARNIGLIA, Edgardo

  

RESUMEN

La idea de vanguardia sostendría su capacidad heurística para analizar una de las funciones clásicas de la prensa agraria: la difusión de tecnología. Se pretende desarrollar esta conjetura de eventual valor para el estudio de mensajes de los medios de comunicación especializados en la cuestión rural, por caso los suplementos agropecuarios semanales de diarios de información general. Desde esta perspectiva se identifican algunos componentes de una renovada y compleja estrategia de divulgación de tecnología agraria y se emprende un análisis preliminar del tratamiento de la información agropecuaria en textos claves de la publicación especializada de mayor circulación en Argentina.

CLAVES PALABRAS

Prensa agraria, vanguardia, tecnodifusión

 

INTRODUCCION

Acaso resulte un contrasentido hablar de “vanguardia” en la era de los pos- pues, por ejemplo, la interpelación de aspectos económicos, culturales, artísticos y políticos de la modernidad (en un palabra, la crisis) tendería a relativizar –por desactualización, entre otros problemas- la utilidad analítica de dicha categoría. Con respecto a esta posibilidad algunas revisiones del término vanguardia en la literatura de las ciencias sociales y las humanidades, por caso Eager (2002), tenderían a abonar las sospechas acerca de una idea obsoleta. Aguilar (2002) también sostiene que el modelo de intervención de las vanguardias constituyó el “gran relato” del arte durante el siglo XX.

Sin embargo, la idea de vanguardia sostendría su capacidad heurística, con una perspectiva más acotada, cuando se la relaciona con una de las funciones clásicas de la prensa agraria: la difusión de tecnología. En este sentido, se pretende recuperar dicha categoría, o al menos una parte de su significación previa para analizar un complejo aspecto de la prensa argentina especializada en la cuestión agraria. Así, el propósito de este trabajo consiste en formular o elaborar una hipótesis considerada apta para identificar y reconocer una estrategia de tratamiento de la información agropecuaria con sesgo tecnodifusor.

 

LA CUESTION DE LA VANGUARDIA

Existe consenso acerca de que el término “vanguardia” proviene del léxico militar y designa al cuerpo selecto de hombres, armas y equipamientos que avanza antes que el segmento principal de tropas. La metáfora bélica puede subyacer, entonces, a cada uno de los usos del término que se intenten y prosperen en otros campos de acción sociocultural. Campo de batalla, fuerzas armadas, soldados de jerarquía diversa, armamentos, movimientos estratégicos, lucha y -también- muerte serían eventuales conotaciones asociadas a cada empleo del término que se intente desde otros espacios. La herencia de significación sería compartida con otros términos de la jerga militar que se utilizan a menudo en los campos académicos, por ejemplo “defensa” de una tesis ante el “ataque” que supone la crítica del evaluador o el lector.

En el espacio intelectual la idea de vanguardia ha sido utilizada en el campo de la economía, la política y la esfera artístico-cultural, en particular relacionada con las artes visuales (pintura, fotografía, cine, etc.), y describe a individuos o grupos cuyas ideas, prácticas y obras parecen adelantarse a su época (Eager, 2002). En el ámbito artístico-cultural la vanguardia ha sido concebida en al menos cuatro sentidos. Para la mirada historicista una vanguadia es (o fue) un movimiento histórico metropolitano-internacional cuyo auge se restringió al período entre 1900 y 1930 y significó el establecimiento de posturas renovadas sobre, entre otros aspectos, la naturaleza de la obra de arte, la situación de las instituciones artísticas y el rol del artista. A su vez, la perspectiva posicional propone como “vanguardia” al carácter precursor, adelantado y pionero que adquieren ciertos artistas de la modernidad. Una interpretación relacional, en cambio, define a las vanguardias en un proceso doble y simultáneo: un nuevo modelo de intervención de los artistas del siglo XX que comienza con el movimiento futurista y se prolonga en las vanguardias históricas y, por otro lado, la modificación del estatuto de la obra de arte en un contexto de modernización urbana y tecnológica (Aguilar, 2002). Al fin, se indica que además de estos enfoques que sostienen que los modelos de vanguardia han cambiado e incluso terminado, se encuentra la perspectiva de que la vanguardia nunca habría existido y sería sólo una ficción (Eager, 2002).

¿Cómo se originan las vanguardias? P. Anderson (2000) indica que los movimientos de vanguardia de la primera parte del siglo XX surgieron como consecuencia de la intersección de varias circunstancias: la perspectiva del cambio total para el conjunto de la sociedad, el desarrollo industrial y el crecimiento urbano en sociedades aún agrarias y aristocráticas, la fuerte codificación academicista del arte en tiempos de marcada agitación social y un notorio avance tecnológico. A su vez, Aguilar (2002) indica, desde una perspectiva relacional, que la definición de una vanguardia supone la presencia de un campo artístico o literario relativamente constituido y separado de otras actividades sociales, la producción de intensos cambios tecnológicos y urbanos que transformen los modos de percepción y circulación poniendo en crisis los medios tradicionales del arte y prácticas vanguardistas que suponen un cuestionamiento de la legitimidad de la obra de arte como forma tradicional y convencional.

Por otra parte, el trabajo de Sesto (1999) representa un ejemplo de la utilización de una perspectiva sobre la vanguardia, en este caso económica, dentro de los estudios sociales rurales. Se aboca la autora al análisis del mejoramiento del ganado vacuno en la provincia de Buenos Aires entre 1856 y 1900 y muestra que la implantación de esa tecnología de alta productividad es llevada adelante por un pequeño número de grandes terratenientes comprometidos con fuertes inversiones de alto riesgo. Apela al modelo de innovación tecnológica de Schumpeter-Haggen para dar cuenta de la relación entre la vanguardia y el proceso de cambio tecnológico, facilitado por la apertura de la economía reflejada en la creación de una demanda de alto poder adquisitivo en el mercado de reproductores bovinos y en el consumo urbano de carne. En dicho modelo el impulso innovador proviene de una vanguardia empresarial cuando aún no se cuenta con el incentivo de la demanda ampliada y se hace necesaria la imposición de un nuevo producto alejado de lo que se hace rutinariamente. Para enfrentar este desafío de ir contra la corriente hacen falta aptitudes especiales sólo presentes en una pequeña fracción de la población, la vanguardia, que debe vencer las resistencias al cambio y los problemas de adaptación que supone un cambio tecnológico complejo como la introducción de nuevas razas ganaderas. Sesto reconoce que las distintas etapas del proceso innovador emprendido por este grupo de empresarios terratenientes incluyen la creación de organizaciones específicas, como la Sociedad Rural Argentina, y también la constitución de un sistema propagandístico que ocupa un lugar central en un mercado con prácticas y sistemas de ventas importadas de Gran Bretaña y Francia. “Este sistema -destaca la autora (pág. 423)- se difundía en los Anales de la Sociedad Rural, así como a través de la La Semana Rural y El Campo & el Sport, órganos de prensa a los que la vanguardia sostiene con sus avisos”.

En consecuencia, el cambio tecnológico ha sido reconocido como un aspecto central de las condiciones de constitución de las vanguardias económicas y artísticas. Todas las miradas coinciden en que las nuevas formaciones tecnológicas representan un caldo de cultivo para la constitución de vanguardias.

Y este aspecto de las vanguardias, es decir el rol clave de las tecnologías nuevas en su conformación, parece de interesante rescate para abordar el tratamiento de la información agropecuaria por parte de la prensa agraria, en particular el periódico especializado de mayor circulación en Argentina.

 

PRENSA AGRARIA Y DIFUSION DE TECNOLOGIA

La difusión o divulgación de tecnología ha sido y es una función clásica de la prensa agraria. Desde los primeros medios especializados hasta la variada manifestación actual de dicha alternativa de periodismo especializado ha interesado la diseminación de ideas, productos, procesos y prácticas relacionados con la tecnología. Formas de cultivo, insumos, herramientas, técnicas, etc. componen el amplio conjunto de tecnologías que se han difundido y se difunden entre todos aquellos relacionados con el medio rural, en particular las distintas categorías de agricultores (empresarios, campesinos, trabajadores dependientes, etc.) y los técnicos y profesionales del sector agropecuario.

Dado que este trabajo hará mención más adelante sobre las características actuales de la difusión de tecnología en y desde un suplemento agropecuario de un diario, cabe mostrar algún antecedente del desempeño histórico de dicha función por parte de los medios de comunicación. La referencia histórica reduce el riesgo de incurrir en el inmediatismo al analizar el problema de la difusión de tecnología por parte de la prensa agraria.

En este sentido, el estudio historiográfico de Diez Rodríguez (1980) aporta varias referencias sobre la génesis, objetivos y estrategias de la primitiva prensa agraria de España en la transición entre los siglos XVIII y XIX.[1] Estos objetivos  y estrategia son, según indica en su estudio del primer periódico agrario de dicho país: “fomentar el desarrollo agrícola y el de aquellas artes y manufacturas próximas al quehacer del agricultor, del que resultan actividades complementarias. Y para cumplir esto se planteó llegar al campo, objetivo que es absolutamente nuevo en el panorama de la época. Es aquí donde cobra su papel de protagonista el parroco rural al que expresamente se dirige el Semanario. Así se pretendía resolver el dilema que, en la palabra de los propios promotores de la idea, se podría formular así: En España los que labran no leen y los que leen no labran”  (pág. 7).

Sostiene Diez Rodríguez que el nacimiento de este primer periódico de divulgación, difusión o vulgarización --semioficial primero, oficial más tarde y dirigido a una audiencia intermedia específica (los sacerdotes) y, a través de estos mediadores o promotores sociales, a la población trabajadora en su amplia mayoría analfabeta-- acontece mediante la convergencia de tres fenómenos concurrentes: un crecimiento demográfico interrelacionado con el aumento del producto nacional agropecuario, una política ilustrada --una idea importada del extranjero-- en favor del desarrollo y extensión de los conocimientos sobre diversas actividades productivas y un afianzamiento y florecimiento de la prensa en España a partir de 1750.

El autor evalúa también que con este semanario especializado, que llegó a editar 3.000 ejemplares por semana y en cuya distribución se utilizaron medidas “un tanto coercitivas” (pág. 53), “la penetración en las capas rurales a través del parroco como vehículo cultural fue un fin que no se cumplió, dadas las repetidas quejas de los directores del periódico sobre el poco celo de los Prelados en propagarlo y las de éstos con respecto al poco eco que la publicación encuentra entre sus curas párrocos”. (pág. 62)

En el contexto de una España que permanecía al margen de las trasformaciones socioeconómicas desarrolladas con el proceso industrializador de Inglaterra el semanario era una iniciativa ilustrada --“conocer, ilustrar, transformar, dice Diez Rodríguez (1980, pág. 114), son eslabones necesarios de esta ideología reformista y racionalista”-- tanto por los sujetos que lo promovieron y dirigieron cuanto por su contenido.[2] Respecto de esta última característica observa que en muchos de los casi 600 números editados a lo largo de doce años faltó un criterio uniforme para seleccionar el material publicado y el semanario oscilaba entre un extremo divulgador y otro científico, uno más acorde con la idea fundacional y otro al que conducía la voluntad ilustrada de sus directores.

Este autor aclara que, pese a la frecuente falta de un tono divulgador en los artículos, el análisis temático --cuyos resultados señalan la amplitud temática de la publicación y el predominio de los artículos informativos-- permite apreciar que una importante mayoría de las notas parece estar en consonancia con los temas pertinentes al propósito atribuido a la publicación. Asimismo, luego de dicho análisis, reconoce que durante un período el semanario atravesó los restringidos límites de la perspectiva ilustrada para dar cabida en sus páginas a una problemática y a unas ideas críticas y renovadoras. Así, en algunos números del semanario se incluyeron escritos que abordaban directamente problemas estructurales, de tipo económico, institucional-político y social, por ejemplo, la descapitalización del campo como consecuencia de las exacciones feudales, los arrendamientos a corto plazo, la contradicción entre la agricultura subordinada a una ganadería privilegiada, el uso no productivo de la renta por parte de los propietarios de tierras, la falta de cerramientos de los campos, la política de comercio exterior, etc..

Sin  embargo, Diez Rodríguez concluye que el fracaso de la difusión y repercusión efectivas, sobre las cuales se dispone de información insuficiente, de esta publicación editada en Madrid (España) no obedece fundamentalmente a la actitud de rechazo o pasividad de los agentes difusores --prelados y párrocos-- ni a la falta de un uniforme estilo divulgador en el texto del semanario ni tampoco a la incapacidad manifiesta del campesinado para hacer la consiguiente inversión. Afirma que “estaba condenada al fracaso una publicación, como el Semanario, que proyectaba su contenido, en general de interés, sobre un campo enquistado en unas estructuras de propiedad, de distribución del excedente, jurídicas y sociales muy poco propicias a planteamientos renovadores, a inversiones productivas, a experimentaciones agrícolas, a la racionalización del espacio agrario en lo que toca a su explotación agrícola-ganadera, con toda la secuela consiguiente de innovaciones. No era, principalmente, instrucción lo que el campesino necesitaba sino, como se intentará hacer por primera vez en Cádiz, la supresión de los presupuestos que mantenían una economía agraria de corte feudal” (pág. 175).

 

UNA ESTRATEGIA TECNODIVULGADORA DE LA PRENSA AGRARIA

¿Se mantiene la orientación tecnodivulgadora de la prensa agraria? Si la perspectiva observa actualidad, cuáles son los principales componentes de su estrategia actual?. En este trabajo se pretende, como se dijo, iniciar la formulación de una conjetura acerca de que, en un contexto actual de intenso cambio tecnológico en el agro argentino, predomina un sesgo tecnovigulgador en el tratamiento de la información agropecuaria por parte de la publicación especializada de mayor circulación en Argentina.

La idea de estrategia, presente en el pensamiento occidental desde hace 25 siglos, se originó también en el pensamiento militar y recién en el siglo XX se incorporó en el pensamiento científico luego del desarrollo de la teoría de los juegos. Una estrategia supone siempre la posibilidad de elegir entre alternativas de acción. Pérez (2001) define a la estrategia como un conjunto de decisiones preparadas de antemano para el logro de un objetivo asignado, teniendo en cuenta todas las posibles reacciones del adversario y/o la naturaleza. Esta definición de la estrategia implica la asignación de un objetivo a cumplir, una situación de juegos con terceros o con la naturaleza, un nivel de incertitumbre, la limitación de recursos propios, la posibilidad de optar entre varias alternativas de actuación de las que dependen distintos resultados, la valoración entre las alternativas de actuación (análisis estratégico), la elección de una de las alternativas y la ejecución de la estrategia elegida.

Para introducir al análisis de la presencia de una estrategia tecnodifusora en la prensa agraria contemporánea se emprendió un análisis de uno de sus vehículos más importantes en Argentina y otros países latinoamericanos: los suplementos agropecuarios semanales de diarios de información general.

En las naciones donde la producción agrícola y/o ganadera resulta clave para la provisión de alimentos, materias primas, puestos de trabajo y divisas habitualmente los diarios de información general y de diferente alcance (nacional, regional y local) traen casi a diario información sobre diversos aspectos de la actividad agraria. Algunas publicaciones presentan cotidianamente secciones de información específica del agro y otros periódicos incluyen semanalmente ediciones de “suplementos rurales”. Estas últimas publicaciones especializadas, que también tienen sus equivalentes en la radio y la televisión, contienen uno de los más amplios flujos de noticias, comentarios, opiniones y publicidades sobre el sector rural que circulan entre distintas audiencias específicas o no de la agricultura. Sus páginas son utilizadas desde la emisión y/o la recepción por distintos actores, grupos e instituciones que los consideran un sitio propicio para la divulgación de, entre otros, ideas, productos, prácticas y servicios para el campo.

La heterogeneidad es una característica que se observa también en una de dichas publicaciones, quizás la más importante, de la prensa agraria: los suplementos rurales semanales de diarios de información general. Su presencia supone un patrón común del periodismo agrario. La noticia sobre hechos o eventos de actualidad se incluye en el cuerpo principal del diario y toda otra forma de noticia menos perecedera se incorpora en las páginas de este semanario. Una publicación que adquiere diferente formato (tabloide, más habitual, y sábana), ámbito de circulación (local, micro-regional, regional, nacional), enfoque temático (difusión de tecnología, problemática agraria, general), estructura editorial (profesionalizada, informal) y utilización por parte de actores y organizaciones del agro (información, publicidad, opinión, etc). En la actualidad, por ejemplo, diarios argentinos de circulación nacional (Clarín y La Nación), provincial (La Voz del Interior de Córdoba y Diario de Cuyo de San Juan) y micro-regional (Puntal de Río Cuarto, Córdoba) incluyen un suplemento semanal especializado (Carniglia, 2001).

Como se dijo, los suplementos agropecuarios de diarios comerciales de información general son uno de los vehículos mediáticos donde se concreta una mediatización de la ruralidad argentina con referencias más o menos explícitas al problema de la tecnología agropecuaria. Por ejemplo, Clarín Rural, suplemento semanal del diario argentino de mayor cantidad de ejemplares editados cotidianamente, trata en cada una de sus ediciones sabatinas distintos aspectos de la ruralidad argentina.

Para concretar un estudio preliminar de dicho periódico se realizó un análisis del contenido y estructura de un corpus constituido por 52 ediciones (una de cada semana,  publicada el sábado) correspondientes al año 2002. El análisis de contenido, una estrategia sistemática de análisis textual con intenso empleo y extendida trayectoria en las ciencias sociales (Roberts, 1997), es la metodología escogida para el estudio de las representaciones de la ruralidad/tecnología agraria de este complejo texto que, dado su volumen de circulación (venta neta paga) y su pertenencia al conglomerado multimedia más poderoso de Argentina[3], constituiría un vehículo significativo de la mediatización de la ruralidad argentina. El análisis aquí propuesto supone que el contenido del periódico puede ser portador de representaciones sobre la tecnología rural en Argentina que adquirirían una funcionalidad tecnodivulgadora.

 

El contenido analizado. En lo que respecta al análisis de contenido, metodología escogida para identificar las representaciones del suplemento acerca de la ruralidad, se decidió aplicar la técnica al conjunto de artículos de la sección denominada en el periódico como “nota de tapa”, por ser ésta la más destacada en Clarín Rural, al menos en cuanto a posición en el suplemento (ocupa la tapa y la doble página central) y proporción del espacio periodístico que se le asigna (3 de 8 páginas). Con ese cometido se decidió analizar en cada nota el tema (sobre qué se escribe) y el rema (qué se dice) de cada una de las 52 notas publicadas cada sábado a lo largo de 2002. En el Cuadro 1 (ver Anexo) se presenta un detalle de ambos aspectos de cada artículo publicado discriminados según la fecha de publicación.

¿Qué representaciones de la ruralidad argentina y su tecnología agropecuaria presenta el suplemento rural analizado?. En este sentido, una mirada a los temas y remas de la “nota de tapa” sería propicia para reconocer las imágenes al respecto que construye la prensa rural. En el Cuadro 1 (ver Anexo) se puede apreciar que dos temas son centrales en la mayor parte de los artículos publicados en dicha sección: por un lado, la tecnología (con 25 de 52 notas editadas) y, por otro, la producción de granos (12 artículos publicados). Dentro de la categoría con mayor frecuencia relativa predominan las referencias temáticas puntuales, es decir en cada una de las notas, a tecnologías relacionadas con los costosos paquetes tecnológicos que supone una nueva fase del proceso de intensificación tecnológica del campo, identificado como una de las transformaciones contemporáneas del paisaje rural. Así, la siembra directa (la subcategoría más frecuente), los cultivos transgénicos, la maquinaria agrícola de precisión, los fertilizantes y el riego aparecen como tema principal en varias de las notas publicadas e incluso algunos de los artículos aluden al paquete tecnológico completo de un determinado cultivo, por caso la soja. En el caso de la producción de granos, la segunda categoría temática de relevancia, cada una de las publicaciones tiende a referirse a uno o dos (doble cultivo, otra de las manifestaciones de la intensificación agrícola) de los tres cultivos ahora predominantes en área cultivada y volumen de producción del agro argentino (soja, maíz y trigo).

Por otra parte, aquello que se dice en cada una de las notas (es decir, lo aquí mencionado como rema) de ambas categorías temáticas más significativas permitiría también identificar con más detalle la representación principal sobre las transformaciones rurales más recientes. En este aspecto se destaca la apelación reiterada a la productividad (el rinde o rendimiento efectivo y potencial de los cultivos) tanto de la tecnología cuanto de la producción de granos: al menos trece de los 37 artículos de ambas categorías remiten a ese contenido específico y, cuando se expone la tecnología, se escribe sobre su rendimiento potencial aun no alcanzado mientras que, cuando se habla sobre la producción, se resaltan nuevos máximos en los rendimientos efectivos. Asimismo, otro rema redundante, aunque de menor frecuencia, se relaciona con la disponibilidad en cantidad y calidad de suficiente tecnología que es mostrada y analizada en distintos eventos (muestras agropecuarias, congresos, simposios, etc.).[4]

 

COMPONENTES DE LA ESTRATEGIA TECNODIFUSORA

Hasta aquí se ha sostenido que la temática tecnológica sobresale en el contenido del semanario agropecuario de mayor circulación en Argentina. La referencia a la cuestión tecnológica en esta publicación predomina sobre otras temáticas características incluso en un período en el cual el tratamiento de la cuestión agraria, esto es el avance del capitalismo en el agro y a partir del agro, habría demandado más atención dado el cambio de algunas de las condiciones de la producción agraria y sus relaciones con el resto de la sociedad. Recuérdese, por ejemplo, que en el año 2002 la devaluación de la moneda local alteró el papel del agro en la sociedad en lo que respecta a la provisión de alimentos básicos (carne, leche, farinaceos), cuyos precios se incrementaron significativamente, y aporte de divisas, al retornar el cobro del impuesto a las exportaciones de cereales y oleaginosas (ahora revalorizadas vía la devaluación de la moneda local) conocido como “retenciones”. Es decir, que este cambio de la coyuntura, tematizado también en las páginas de dicha publicación agropecuaria, no impidió que ésta desempeñara su rol en la difusión de tecnología agropecuaria.

En este sentido, parece plausible profundizar la hipótesis acerca de que la prensa agraria propone una estrategia de vanguardia tecnológica en el tratamiento de la información agropecuaria. Desde esta perspectiva, cabe sostener que ello acontece a través de artículos que expresan en su texto al menos cuatro componentes de dicha estrategia:

a) Eventos tecnológicos: En las páginas del periódico se presentan coberturas de exposiciones, congresos y otros acontecimientos en los cuales la exhibición estática y dinámica de tecnologías agropecuarias asume un papel central. Incluso el periódico en cuestión comenzó en el año 2003 a compartir la organización de una de dichas muestras agropecuarias. Feriagro, de la cual ya se promovió una segunda edición (2004) desde las páginas del suplemento agropecuario, es definida como un emprendimiento conjunto del periódico, el Grupo Clarín y otra empresa;

b) tecnólogos de avanzada: profesionales y técnicos relacionados con distintas tecnologías muestran en las páginas del suplemento las características de cada tecnología al tiempo que se analizan sus efectos beneficiosos en la producción de granos, carne, leche, frutas, hortalizas y otros rubros de la agricultura y la ganadería argentina;

c) tecnologías modernas: equipos, insumos y procesos son presentados con especial énfasis en aquellos aspectos relacionados con la producción del agro pampeano argentino y, como se dijo, la siembra directa aparece como la tecnología más compleja al tiempo que también se proponen tecnologías poco difundidas, por ejemplo la fertilización y el riego; y

d) productores agropecuarios “de punta”: a partir del año 2003 el semanario especializado dedica varias de sus notas de tapa a empresarios agropecuarios, en general de gran envergadura (es decir, trabajan miles de hectáreas), que incorporan en sus empresas las tecnologías modernas y muestran sus resultados favorables al conjunto de colegas, profesionales del agro y demás categorías de lectores del suplemento agropecuario.

 

CONSIDERACIONES FINALES

El tratamiento de la información agropecuaria muestra, hasta donde se conoce en este estudio preliminar, un predominio de la función divulgadora de tecnología de la prensa agraria. De este modo, algunos aspectos del mundo rural, por ejemplo los sociales y ambientales, son omitidos o apenas mencionados en el discurso predominante que se dirige al interior y exterior del espacio agrario. El modelo tecnodivulgador se presenta apelando a una estrategia según la cual algunas ideas, prácticas, instrumentos y actores del medio rural parecen adelantarse a su época. Así, la estrategia de “vanguardía tecnológica” del suplemento agropecuario supone el riesgo de ficcionalizar el desarrollo rural anteponiendo los medios a los fines.

Río Cuarto (Argentina), 30 de junio de 2004

 

BIBLIOGRAFIA

AGUILAR, G.; Vanguardias, en ALTAMIRANO, C. (Dir.); Términos críticos de sociología de la cultura, Buenos Aires, Paidós, 2002, Págs. 231-235

ANDERSON, P.; Los orígenes de la posmodernidad, Barcelona, Anagrama, 2000

BELTRAN. Luis; Premisas, objetos y métodos foráneos en la investigación sobre comunicación en América Latina, en MORAGAS, M. de.; Sociología de la comunicación de masas, Barcelona, G. Gili., 1982, 2da. Edic., Págs. 94-119

CARNIGLIA, E.; Campos de papel sin agricultores: la investigaciòn de la prensa agraria en Iberoamérica, Comunicação & Sociedade, Nº 35, 2001, págs. 43-82

DIEZ RODRIGUEZ, Fernando; Prensa agraria en la España de la Ilustración. El Semanario de Agricultura y Artes dirigido a los Párrocos (1797-1808), Madrid, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, 1980

EAGER, G.; Vanguardia, en PAYNE, M. (Comp.), Diccionario de teoría crítica y estudios culturales, Buenos Aires, Paidós, 2002, Págs. 641-643

HOLDEN, D.; Some unrecognized assumptions in research of the diffusion of innovations and adoption of practices, Rural Sociology, 37 (3), 1973, Págs. 463-469

PEREZ, R.; Estrategias de comunicación, Barcelona, Ariel, 2001

ROBERTS, C.; Text analysis for the social sciences, New Jersey, Lawrence Erlbaum, 1997

SESTO, C.; El refinamiento del vacuno y la vanguardia terrateniente bonaerense, 1856-1900, Anuario del IEHS, UNC-IEHS, Tandil, 1999, Págs. 405-433

 

Cuadro 1. Clarín Rural (2002). Tema y rema

de la “nota de tapa” según categoría temática

 

Fecha

Public.

TEMA

(Sobre qué se escribe)

REMA

(Qué se dice)

 

TECNOLOGIA

5/1/02

Atraso tecnológico

Posible, ante nuevas medidas

9/2

Genérica

La pesificación del crédito desabastecería al campo

9/3

Nuevos cultivos

De mayor rendimiento y diferenciación de producto

16/3

Agricultura de precisión

Se revaloriza con la devaluación

30/3

En general

Aumenta el rendimiento de cultivos

6/4

Cultivo de soja

Programa de mejoramiento cumple 25 años

20/4

Agricultura conservacionista mixta

Será mostrada en España

27/4

Exposición dinámica

Novedades en varios rubros

18/5

Paquete tecnológico campaña triguera

Como evitar caídas en la producción

25/5

Siembra directa

Con transferencia de tecnología y gestión empresaria

8/6

Fertilización del trigo

Jornada de actualización profesional

22/6

Maquinaria agrícola

Vanguardia local en varios rubros

29/6

Doble cultivo anual

Experiencia exitosa con siembra directa

6/7

Sistema agrícola-ganadero

Experiencia exitosa con siembra directa

13/7

Siembra directa

Balance favorable de diez años

10/8

Siembra directa

Con fertilización y uso de sensores y monitores

17/8

Siembra directa

Congreso multitudinario con foco en la gestión empresaria

14/9

Maíz transgénico

Sembrado en un 40% del área

21/9

Fertilización en trigo

Estrategia de productores y técnicos

28/9

Siembra directa

Muestran el sistema a 2000 productores españoles

12/10

Alimentación ganadera

Crean sistema para cría de tambo

23/11

Cosechadoras

Baja incorporación provoca pérdidas

7/12

Silo con arrolladora

Alternativa para conservar forraje

14/12

Agricultura bajo riego

Con alta seguridad y rentabilidad

28/12

Equipamiento de precisión

Los desarrollos nacionales son suficientes

 

PRODUCCION DE GRANOS

12/1

Cosecha de trigo

Nuevos rendimientos máximos

26/1

Maíz en secano

Nuevos rendimientos máximos

16/2

Enfermedades de la soja

Provocarían importantes pérdidas

13/4

Campaña de trigo

Pueden faltar insumos

4/5

Legumbres

Situación en Argentina

11/5

Asociatividad agrícola

Promovida por proveedores de insumos

1/6

Cosecha de soja

Nuevo récord

15/6

Producción de maíz

Congreso de empresarios y profesionales

20/7

Intensificación agrícola

Posible por la siembra directa

31/8

Cultivo de girasol

Simposio con más de 500 asistentes

16/11

Maíz de segunda

Crece el interés por la siembra

30/11

Doble cosecha

Con importantes márgenes brutos

 

GANADERIA

19/1

Bovina extensiva

Mejora performance con siembra directa

2/2

Engorde a corral (feedlot)

Creció con inversión y tecnología y afronta la crisis

26/10

Forraje invernal

Mejora la recría vacuna

 

SOLIDARIDAD ALIMENTARIA

23/2

Iniciativas solidarias del campo

Para resolver problemas de nutrición

2/3

Plan alimentario solidario

Trabajo conjunto en base a soja

23/3

Asistencia alimentaria

Para sectores afectados por la crisis

27/7

Huertas solidarias

Brindan asistencia y trabajo

 

EXPOSICIONES Y CONGRESOS

3/8

Exposición de Palermo

Inauguraron la muestra

 

COMERCIO AGRARIO

19/10

Exportaciones de hortalizas

Aumento importante de volumen  e ingreso

2/11

Exportación de miel

Crecimiento en volumen y valor

 

SECTOR AGROINDUSTRIAL

24/8

Servicios ambientales

Tendencia a darle valor agregado

7/9

Ocupación del sector

Emplea el 43% de la PEA nacional

5/10

Empresarios argentinos

Evalúan producir en Bolivia y Brasil

9/11

Evolución sectorial

Es el único en crecimiento

21/12

Producción porcina

Apunta a la demanda interna y la exportación

Fuente: Elaboración del autor en base a datos propios

 

Datos del Autor: CARNIGLIA, Edgardo

Docente-Investigador

Departamento de Ciencias de la Comunicación

Universidad Nacional de Río Cuarto (Argentina)

ecarniglia@hum.unrc.edu.ar

 

[1] La característica de “primitiva” supone al menos dos sentidos. Por un lado, alude a la relación entre la prensa agraria  y el nivel y tipo de desarrollo del agro en un determinado contexto. En este sentido, se suelen formular hipótesis sobre la evolución de este tipo de periodismo especializado que sostienen su vinculación con una determinada fase del desarrollo agrario. Por otra parte, refiere también a las experiencias primeras, iniciales o primigénias de esta forma de la prensa.

[2] A partir de la segunda mitad del siglo XX  sería objeto de un observación crítica similar la teoría de la difusión de innovaciones en general y su aplicación en el medio rural latinoamericano. Tanto desde su lugar de origen, la sociología rural norteamericana (Holden, 1973), cuanto desde América Latina (Beltrán, 1982), en algunos de cuyos países con economía campesina (Brasil, Colombia, Costa Rica, México) generó un significativo cúmulo de investigaciones y prácticas comunicacionales, se cuestionó su énfasis excesivo y/o excluyente en el papel del conocimiento y su comunicación, entre otros aspectos, como generador de desarrollo y cambio social independientemente de las condiciones sociales, económicas, culturales y políticas del medio rural y del conjunto de las sociedades del Tercer Mundo.

[3] En el 2001 el llamado “Grupo Clarín” controlaba o tenía participación en 21 empresas a cargo de medios gráficos (diarios, revistas, etc.), audiovisuales (televisión y radios) e interactivos (via internet), sistemas de distribución de televisión (por cable y satelital), telecomunicaciones y rubros afines.

[4] Un subconjunto de cuatro notas, agrupadas en el Cuadro 1 bajo la rúbrica temática “solidaridad alimentaria”, cambia la orientación temática principal y se refiere a una de las funciones claves del campo argentino, la provisión de alimentos. Dichos artículos proponen y muestran iniciativas del sector agrario para contrarrestar la severa crisis alimentaria, agudizada luego de la fuerte devaluación del peso y el muy significativo aumento del precio de los alimentos básicos (carne, pan, leche, etc.) producido desde enero de 2002. Desde esta perspectiva, la situación argentina aparece cada vez más como la paradoja de un país con una amplia producción relativa de alimentos per capita (por ejemplo, alrededor de dos toneladas/año de granos por habitante) y crecientes dificultades para proporcionar una alimentación satisfactoria para la población.

 



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