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INICIATIVAS
MUNICIPALES VINCULADAS A LA RURBANIDAD
LAS
PARTICULARIDADES DE SU COMUNICACIÓN
Maria Angélica
Carlosena
Departamento de
Ciencias de la Comunicación
Universidad
Nacional de Río Cuarto
Resumen:
El
trabajo aborda, desde un punto de vista conceptual y empírico,
la problemática de las actividades de los recolectores
informales de residuos, la política pública del gobierno de la
ciudad de Río Cuarto que los tiene como protagonista, y los
procesos de comunicación que acompañan las distintas
iniciativas. El desarrollo de estas temáticas se realiza desde
los enfoques teóricos de la rurbanidad, las actividades de
refugio, el desarrollo local, la gestión asociada y el papel de
la comunicación que permita promover cambios en las prácticas
culturales de los distintos actores sociales involucrados en la
gestión del desarrollo.
Palabras
claves: rurbanidad-desarrollo-comunicación.
Introducción:
La
agudización de la crisis social del país trajo aparejado el
incremento de las “actividades de refugio”, esto es, de
actividades informales, transitorias, poco valoradas pero
necesarias para la sobrevivencia, como es el caso de la
recolección informal de residuos y la separación de distintos
materiales para su venta o consumo.
Para
la Municipalidad de la ciudad de Río Cuarto este tipo de prácticas
genera algunos problemas vinculados principalmente a la
presencia de microbasurales, a la salud pública, a las
dificultades en el tránsito y en la seguridad vial por la
circulación de carros en los que se mueven los recolectores, a
la presencia de animales sueltos en la calle, entre otros.
Por
este motivo han surgido diferentes iniciativas que involucran a
distintos actores sociales y organizaciones,
constituyéndose la municipalidad el nodo de una red
desde y hacia donde converjen algunas propuestas relacionadas
con el ambiente y el tratamiento de los residuos.
En
este contexto el objetivo que plantea el presente trabajo será
el de identificar y analizar: 1) los ejes de atención de las políticas públicas de la
municipalidad de Rio Cuarto sobre la problemática ambiental que
tiene a los recolectores informales de residuos como su
principal protagonista. 2) la estrategia comunicacional empleada
en la dinámica del proceso de interacciones en la red
conformada con los distintos actores participantes.
Algunos
conceptos teóricos para interpretar la realidad:
La
discusión inicial del tema requiere analizar, al menos, algunos
conceptos teóricos como los que se exponen a continuación.
En
un sentido amplio Gilberto Freyre establece que rurbano
significa “un proceso de desarrollo socioeconómico que
combina, como formas o contenidos de una sola vivencia regional
y del país como un todo, valores y estilos de vida rurales y
valores y estilos urbanos. De ahí el neologismo: rururbanos”
(Freyre 1982:57). Rurbanidad es “una posición mixta, plural,
dinámica y coyuntural entre los valores urbanos y rurales”
(1982:43). Aquí el concepto cobra sentido toda vez que se
advierte que muchas de las actividades de refugio combinan un
entramado de elementos urbanos y rurales. Por ejemplo, un
escenario urbano cargado de componentes de la ruralidad: carros,
caballos, y actividades típicas de segundo orden.
La
rurbanidad se apoya en la bidireccionalidad del proceso de las
articulaciones que modifican la dinámica y lógica de los
espacios sin que por ello se anulen o extingan alguno de sus
componentes, ya sea urbano o rural. De este modo, vale decir que
en cómo se plantea la penetración de lo urbano sobre lo rural,
también puede reconocerse cierta penetración de lo rural sobre
lo urbano.
Una
manifestación de estas prácticas rurbanas se observa en los
actores sociales que llevan a cabo “actividades de refugio”
tales como los recolectores informales de residuos, cartoneros,
cirujas, carreros, junta basura, o lo que denominados actores
rurbanos. En estos actores la ruralización se manifiesta “en
la emergencia de sus culturas de sobrevivencia en los espacios
urbanos” a decir de Jesús Barbero (1999), dada en el uso de carros tirados por
caballos, la ubicación de sus viviendas y depósitos de basura
en los márgenes de la ciudad, y la separación y reciclaje de
residuos en esos mismos espacios.
Desde
el punto de vista de las políticas públicas y más
precisamente de la política social, el Estado juega un
importante papel en este proceso de armonización de los valores
urbanos con la ruralidad, es decir con la rurbanidad. Una
política social rurbana debe llevar valores urbanos en un
proceso complejo de civilización, para ofrecerle a estos
actores sociales seguridad, dignidad y sacarlos de la
indigencia, respetando lo esencial de su identidad con sus
componentes ecológicos y telúricos (Gilberto Freyre, 1982) .
El
Estado al tener una orientación rurbana en sus políticas
atiende a la integración de las necesidades y aspiraciones de
los distintos actores sociales, a la pluralidad existente y a la
diversidad, armonizada con determinados valores culturales
asociados a la ruralidad cuando las condiciones socioeconómicas
de la sociedad los hacen surgir (Freyre,1982).
El
problema del volumen y disposición final de los residuos ha
tenido lugar con la aparición de las ciudades y ha ido en
aumento en la medida que crecían las urbes, el consumo
desmedido, y la utilización de las materias primas de una forma
desordenada. Por el contrario, en el medio rural nunca fue un
verdadero problema, pues los residuos orgánicos seguían el
ciclo de la vida sirviendo de abono o de alimento para los
animales y los vertidos en los ríos eran depurados por las
propias aguas. Por otro lado, el transporte a tracción de
sangre es un componente de las actividades de refugio que puede
ser considerado no contaminante con el medio ambiente.
No
obstante los beneficios señalados que pueden presentar las
actividades de refugio en la armonización con el medio
ambiente, también existen prácticas que se ejercen en
condiciones que vulneran toda norma de higiene y salud
establecida, dado que es una actividad en donde se manipula
y en muchos casos se acopia en las viviendas de los
recolectores, desechos entre los que se encuentran basuras
con potencial infeccioso.
Por
la importancia que adquiere esta actividad de los recolectores
informales de residuos, en sus aspectos positivos y también
negativos, y además por los insumos que generan para una
industria que los reutiliza y recicla,
es de destacar la importancia que adquiere en este
contexto la presencia del Estado municipal que considere esta
actividad y a los sujetos que la ejercen, dentro de los marcos
de una política pública.
Daniel
Arroyo (2001) sostiene que las políticas de desarrollo local
como punto final de las políticas públicas surgen de la
articulación del Estado, la sociedad civil y el sector privado.
La
co-participación de los distintos actores tiene lugar en la búsqueda
y gestión de alternativas de desarrollo que beneficien a todos.
La participación y el consenso de distintos actores sociales en
políticas orientadas al logro del desarrollo y calidad de vida
de todos los ciudadanos, constituirá un proceso de red de
gestión social en donde cada integrante diferenciado
desempeñará roles diferentes según sus capacidades y
especificidades, pero a la vez coparticipará en las
interacciones con los demás actores aportando informaciones,
alternativas e ideas nuevas más enriquecedoras de lo que podrá
hacerlo un solo actor social.
Las
interacciones pueden ser mas o menos formalizadas o hasta
informales, y se basan en intereses, proyectos y acciones
comunes, aquí lo que importa es el cause de transmisión de
información eficaz. La complementariedad, fluidez e
interdependencia entre actores debe estar coordinada por un
centro, como seria en el caso de las políticas públicas, por
la organización gubernamental a nivel local. Para esto hace
falta movilizar recursos, capacidades y voluntades de todos los
miembros de la sociedad, generando dinamismo e innovaciones,
conformando de este modo nuevos métodos de concebir la gestión
pública.
La
comunicación adquiere un rol fundamental en este proceso
de interacciones, y negociaciones que constituye el proceso de
red de gestión asociada. En este sentido, una política de
comunicación hace su contribución a través de promover la
negociación y la integración en los diferentes ámbitos de una
sociedad, tanto en lo político, económico, social y cultural,
a través de llegar a acuerdos de cuales son los valores comunes
en una sociedad, pero respetando los intereses particulares de
cada sector.
Cuando
hablamos de la complementariedad de actores nos referimos a la
que tiene lugar entre distintas organizaciones gubernamentales,
civiles, y privadas, pero también con las personas que son
destinatarias de las políticas, en nuestro caso los actores
rurbanos.
Los
procesos de comunicación e información puestos en marcha entre
los distintos sectores sociales participantes, resultan un
elemento indispensable para el ejercicio de la ciudadanía y
para su participación en la gestión pública.
Para
que la comunicación dinamice cambios de la cultura hacia la
gestión del desarrollo local, es necesario que cumpla un papel
educativo en las relaciones sociales, económicas y
culturales en las que se encuentra inmersa. (Ceballos Guerra,
1999).
Como
cada acción comunicativa tiene lugar en un determinado
escenario social, emisores y receptores están marcados por un
respectivo aprendizaje en la cultura que pondrán en relación símbolos,
códigos verbales y no verbales, medios y canales, conjunto de
percepciones y valores que determinan el comportamiento de cada
individuo.
Toda
comunicación educativa tiene una intencionalidad, que es
aquella que quiere promover cambios en las prácticas culturales
de las personas, en su cosmovisión, en su relación con los
otros, con el entorno natural.
Cuando
se asume un proceso de comunicación con una persona, grupo o
institución, ese proceso es determinado por la percepción que
tienen los actores de esa comunicación sobre sí mismos, sobre
los temas y problemas que les atañen, y sobre los demás
miembros de la sociedad. Estos esquemas de percepción del otro
y de lo nuestro inciden en la eficacia del
proceso de comunicación, en sus efectos, en los acuerdos
a los que se puede llegar entre los actores, en los proyectos
que de allí surjan para ser ejecutados en común.
Esta
concepción de la comunicación, como proceso educativo
enmarcado en la cultura, implica que la misma no se agota en el
acto de una campaña en los medios de comunicación masiva o
comunitaria, y por lo tanto no se le debe
pedir resultados inmediatos.
Otros
procesos que son de comunicación pero que a simple vista no
aparecen de manera tan evidente, son aquellas prácticas que
adquieren significado en el territorio donde tienen
lugar, en el “escenario” donde las personas se reconocen y
se dan a conocer, donde hacen público su estilo de vida, su
visión del mundo, sus gustos estéticos, su jerga. Se codifica
el territorio, se le ponen reglas para que entre unos y otros
sepan a quién pertenece. También sirve para excluir a otras
personas y grupos que no conocen esos códigos de comunicación.
Esos códigos necesitan ser conocidos por emisores y
perceptores. Son gramáticas de lenguajes verbales, y no
verbales, gestuales, espaciales, visuales, icónicos, etc., que
permiten leer prácticas y comportamientos individuales y
colectivos.
También
se deben considerar los códigos linguísticos que tienen que
ver con la estructura de los lenguajes orales y escritos y que
son los que se ponen en juego en procesos de comunicación entre
organizaciones externas y distintos sectores de la población.
Son determinantes para poner en marcha procesos de participación
comunitaria, muestran las distintas cosmovisiones, percepciones,
criterios estéticos de cada uno de los actores del proceso de
comunicación. Por lo tanto, el reconocimiento de los códigos
de un grupo social y de una cultura son la clave que permitirá
establecer qué tipo de comunicación se dará.
Según
Ceballos Guerra (1999), la comunicación desempeña una función
muy importante en los procesos de desarrollo social cuando tiene
la intencionalidad de informar para cualificar la toma de
decisiones de los grupos sociales, sobre todo de aquellos que no
tienen acceso a esa información por otros medios. Cuando la
comunicación tiene esta intencionalidad, es posible que haya un
cambio de actitudes, que se transformen comportamientos apáticos.
En
este sentido es conveniente que las acciones de comunicación no
solo estén dirigidas desde un polo emisor, sino que también
tenga lugar la generación de espacios de interacción públicos
de comunicación en los que pueda darse la retroalimentación
entre emisores y perceptores sobre asuntos de interés común
para la población.
Iniciativas
de la Municipalidad de Río Cuarto vinculadas a las prácticas
urbanas:
Río
Cuarto es la segunda ciudad de la Pcia. de Córdoba, tiene una
población aproximada de 165.000 habitantes y genera por día
alrededor de 160 toneladas de basura. Estos residuos son
recogidos por la empresa de economía mixta Gamsur con una flota
de 11 camiones que los depositan en el enterramiento municipal.
Hoy en día se entierra el 80% de la basura, de la cual el 50%
es reciclabe. A su vez, también participan en la recolección y
aprovechamiento de los residuos entre 400 y 500 recolectores
informales que realizan la separación de
lo que puede ser de utilidad para su consumo o venta, y
lo que no sirve lo dejan en lo que se constituyen en basurales.
En la ciudad se encuentran 17 microbasurales que requieren de
atención permanente por parte del municipio y la empresa
Gamsur.
Cinco
son las iniciativas desarrolladas en el
año 2003 por la Secretaría de Desarrollo Urbano, Obras
y Servicios Públicos y la
Subsecretaría de Desarrollo Ambiental vinculadas a las
actividades de refugio.
1) un Programa denominado “Río
Cuarto, ciudad limpia e integrada socialmente” que incluye
el proyecto “Separación de residuos en origen:
Mejoramiento de las condiciones sociales de los recolectores
informales de residuos” .
Este
proyecto tiene entre sus objetivos el “Facilitar la tarea a
los recolectores informales y brindarles mejores condiciones de
vida”. Esto se logra con la separación en los domicilios de
los residuos orgánicos e inorgánicos en bolsas separadas y
diferenciadas, que serían aportadas por los supermercados. De
este modo el recolector informal solo se lleva la bolsa con
papeles, cartones y vidrio.
Los
actores que participan de esta propuesta son: a) sectores
empresarios, comerciales y sindicales,
b) los vecinos y comerciantes cuya participación da sentido a
la campaña al separar los residuos, c) las instituciones
educativas de nivel primario y medio, que contribuirán a la
concientización de la ciudadanía a través de actividades didácticas
especiales realizadas por los maestros quienes explicarán a los
alumnos cómo separar los residuos, d) los recolectores
informales, quienes retirarán solo las bolsas verdes/amarillas,
sin la necesidad de abrir el resto de las bolsas, e) el
Gobierno, que funciona como articulador de todos los actores a
través de
convenios y actas de compromiso; como difusor del proyecto y
como promotor de la separación de residuos.
El
Subsecretario de Desarrollo Ambiental manifestó que al inicio
había dos ideas fuerza para instalar el tema en la sociedad:
hacer una fuerte campaña publicitaria como en Buenos Aires, o
realizar una campaña educativa
con los niños en las escuelas. Apostaron a la segunda ya
que se apunta a
“un cambio de hábitos por parte de los recolectores
informales dado que estos estaban acostumbrados a llevarse todos
los residuos a su casa para hacer la separación y ahí vivían
con ratas y todo tipo de suciedad, y después tenían que ir
desde la municipalidad a levantar todo”.
En
la práctica los supermercados no aportaron las bolsas de
colores para la identificación de los residuos y la población,
como también otros miembros partícipes,
escasamente se sumaron a la propuesta.
2)
Vinculado al anterior se propuso el
“Reacondicionamiento y cambio de los carros de los
recolectores informales de residuos”. Esta propuesta se
les hizo a los recolectores a cambio que colaboraran con el
levantamiento de las bolsas que sólo contuvieran papel.
En
este marco se realizó un censo que arrojó la existencia de 350
cirujas, pero se estima que son alrededor de 500. En el corralón
municipal se llevan a cabo tareas de reparación (soldadura,
pintura y colocación de cintas reflectoras para su mejor
identificación nocturna) y patentamiento de los carros. Según
lo manifestado por un integrante de la Subsecretaría de
Desarrollo Ambiental, el reciclado
del carro se realizó porque “tenían los carros muy
desarmados, y eso producía pérdida de basura en la vía pública
y ensuciaba la ciudad y también por el tema de la seguridad
vial. El patentamiento permitió saber qué carro tiraba basura
en tal lugar, y cuando era identificado se procedía a hablarles
para que no lo volvieran a hacer y de ese modo se recuperaron
algunos microbasurales que eran históricos”.
Por
otra parte el objetivo del municipio es reemplazar los
carros traccionados por caballos, por otros de 1.20 1.50 metros
con ruedas de bicicleta, destinados a los que recolectan cartón
y papel. El nuevo modelo de carro sería entregado
gratuitamente. Se apelaría a la colaboración de las
chacaritas, y al personal del corralón municipal para su
implementación.
El
objetivo es ayudar a los cartoneros a cumplir con la ordenanza
que prohibe el ingreso de carros tirados por caballos en el
microcentro.
En
el proyecto piloto con los cartoneros se corroboró que pocos
están convencidos de dejar los caballos. Según el
Subsecretario “no tuvieron muchos resultados debido a una
cuestión cultural, y
a que en los carros a caballo hace fuerza el animal y en el
manual tienen que hacer fuerza los cartoneros”.
3)
“Jugá
limpio por una ciudad limpia”
y la “Ecoescuela” se refieren a la educación
ambiental en las escuelas primarias mediante charlas/talleres,
realizadas por el Subsecretario y un colaborador externo. La
intención es que cada alumno lleve la “noticia” a su casa y
sus padres adopten el nuevo sistema para los residuos. Muchos de
los alumnos son hijos de cartoneros que a su vez realizan tareas
de recolección de residuos.
El
objetivo es proveer
a docentes y alumnos de aspectos básicos del ambientalismo,
como educación formal y como elemento superador de su condición
social actual, a través de herramientas
como el reciclado de residuos, la revalorización del
entorno y su capacidad de agente de cambio. Se sostiene la idea
de que la educación para la higiene y las actividades relativas
a la participación y compromiso ambiental, ayudan a reducir la
contaminación ambiental urbana, facilitando el funcionamiento y
mantenimiento de la ciudad.
4) Los Ecogrupos y
la Recuperación de Espacios Verdes son proyectos que
intentan erradicar microbasurales. La recuperación consiste en
forestar y conformar plazoletas, o lugares de esparcimiento.
Participan en cada grupo alrededor de 10 vecinas mujeres
beneficiarias del plan social Jefas de Hogar, que dedican su
jornada laboral a la limpieza de su propio barrio. Se denominan Eco
Grupo adicionándole el nombre del barrio al que pertenecen.
Son cinco los grupos formados hasta el momento, aportándole a
sus participantes el beneficio de recoger residuos que luego los
venden para su reciclaje. La municipalidad provee de
contenedores de personas que compran distintos materiales.
Desde
el municipio no sólo se valora el ahorro de $800 diarios por la
limpieza de cada microbasural, sino también “lo dócil y
trabajadoras que son las mujeres; el hecho de que no están
entregando bolsones, sino que les están dando herramientas para
que el día de mañana no tengan que depender de un plan Jefas
de Hogar y puedan armar sus propios microemprendimientos,
de modo que se reduzcan las brechas sociales
existentes”. En este sentido “se aspira a la formación de
agentes multiplicadores ambientales y formar cooperativas
recicladoras para no generar mas pobres sino darles armas de
estudio y aprendizaje para que ellos mismos manejen sus propias
empresas”.
El
Subsecretario sostiene que “los ecogrupos van más allá de la
limpieza del lugar, porque una vez que limpian tienen que pasar
a otra etapa que es el de la educación y el cambio de algunos hábitos
de higiene, de cuidado de la salud. Para ello las mujeres de los
Ecogrupos van casa por casa
a hablar con los recolectores y le piden que tiren la
basura en el contenedor. Pero no se logra buenos resultados en
todos los barrios”.
A
veces se encuentran con algunos problemas que los identifican
como culturales, como por ejemplo el que cita una de las
coordinadoras municipales de estos grupos al referirse que
“tienen problemas con los recolectores informales
porque le tiran la basura al lado de los contenedores y le dicen
que ellas tienen que limpiar porque les pagan”. Ante esta
relación conflictiva surge
el reclamo de las participantes de los grupos y de otros vecinos
de cómo hacer para que cambien de actitud los que no colaboran.
La respuesta que se intenta desde la municipalidad es la formación
de grupos de teatro con la participación de gente del lugar.
Otra
iniciativa que se implementa es que se invita a las mujeres a ir
a otros barrios a dar charlas y transmitir la experiencia de sus
prácticas. Esto es valorado como positivo.
5)
Grupo de Control Ambiental de la Ciudad de Río Cuarto. Ante
el continuo depósito de residuos por los recolectores
informales en cualquier baldío de la ciudad, surgen problemas
cuando se les advierte desde el municipio que no continúen con
esas prácticas. Estas situaciones han provocado algunos casos
de violencia y agresiones físicas, sufridas por personal
municipal, por lo que se formó
lo que cotidianamente llaman Patrulla Ambiental.
Tiene
como objetivos: a) Educar a los ciudadanos en el cumplimiento de
las leyes y ordenanzas vigentes en la provincia y ciudad. b)
Aplicar las leyes y ordenanzas vigentes.
c) Sancionar por el no cumplimiento de las leyes y
ordenanzas vigentes a quienes las infrinjan. Entre los delitos
ambientales que definen se encuentra el
relacionado a la eliminación de residuos y deposición
final.
Participan
la Municipalidad, Policía Provincial, y Policía Federal
delegación Río Cuarto, con roles y responsabilidades acotadas.
La municipalidad hará cumplir las ordenanzas municipales
vigentes, la Policía de la Provincia las leyes provinciales y
la Policía Federal las leyes ambientales de alcance nacional y
de realizar cursos de educación ambiental.
Valoración
del Subsecretario de Desarrollo Ambiental de
las iniciativas que desarrolla: Sostiene que en general los resultados “han sido
regulares, ni buenos ni malos”. Han logrado “cambiar la
mentalidad en algunos barrios, pero no han logrado instalarlos
en toda la sociedad”. Valora las prácticas rurbanas como
“una complicación muy grande debido, básicamente, a una
cuestión cultural del sector, porque son muy susceptibles y
porque han sido manoseados siempre”. Considera que los cambios
de hábitos se logran en un largo plazo y por ello ponen el
acento en la tarea educativa, tanto en los colegios como el ir
casa por casa a hablar con la gente, tarea que, según él,
desarrollan bien las participantes de los Ecogrupos. Por este
motivo y porque no contaban con suficientes recursos económicos
es que no desarrollaron una fuerte campaña publicitaria en los
medios de comunicación.
La
evaluación que realiza de las formas de comunicación
desarrolladas es regular, manifestando que deberían “ser mas
agresivos en las campañas, tener más gente trabajando, mas
recursos económicos”. Se encuentran analizando estos temas
para modificar las formas de trabajo. Reconoce que “los medios
comunicacionales no son del todo los más adecuados, que la política
comunicacional debe ser orientada, básicamente hacia el tema
educativo, cultural y de sostenimiento de otros valores, y no
solo apuntar a los beneficios de la recolección de residuos”.
El
origen de las iniciativas que impulsan en su mayoría no surge
de este municipio sino que son copiadas de los proyectos
existentes en Buenos Aires o de alguna ciudad de España, con
características similares a nuestra localidad.
La
convocatoria de otros actores tiene un carácter consultivo o de
ejecución, hacen “lo que la gente les dice”. También
valoran el asesoramiento que tienen sobre temas ambientales de
una ONG´s local, denominada la Cuarta Ola. Expresa que por lo
general “la participación de la gente es a corto plazo, pero
los cambios de hábitos se dan en el largo plazo”.
El
principal impulsor de todas las iniciativas es la municipalidad,
pero también reconoce que colaboran en otros proyectos que se
originan básicamente en algunas escuelas de la ciudad. El propósito
de trabajar con otras organizaciones se vincula al hecho que
“el gobierno actual tiene programas de participación
ciudadana porque considera que si la gente no participa no se
pueden consensuar y cambiar los hábitos”. Manifiesta que en
general las relaciones con otros actores sociales es más de
cooperación que de conflicto. Pero algunas organizaciones
privadas, como los supermercados, no colaboran aportando los
materiales necesarios para desarrollar las propuestas.
La
propuesta a desarrollar a futuro es poner en funcionamiento una
planta de separación de residuos y reciclado en el lugar donde
se encuentra el enterramiento sanitario, conjuntamente con la
empresa mixta de recolección de residuos y con una Cooperativa
de Trabajo que se formaría con los recolectores informales. La
idea es “sacarlos de la calle y para eso hay que generarles
una fuente estable de trabajo y pienso que con la planta se
puede lograr”. El costo del proyecto es de 2 millones de peso
y ya ha sido aprobado. Se ha hablado con los recolectores
informales y estos estarían de acuerdo con la propuesta ya que,
según el Subsecretario, “ lo que menos quieren es estar en
la calle con caballos”.
Análisis
comunicacional
En
todas las iniciativas analizadas el tipo de
comunicación que se prioriza es la interpersonal,
tanto en lo que concierne al convencimiento y la inclusión de
los distintos actores participantes, como a los destinatarios
principales (recolectores informales) y a los niños en las
escuelas.
La
modalidad implementada fue mediante charlas o talleres en las
que se destaca la importancia de mejorar el tratamiento de los
residuos. La principal intencionalidad de estos procesos
comunicacionales, según lo manifestado por los funcionarios
municipales, es la educación que procure un cambio en
las prácticas desearrolladas. Pero además se puede observar
una intencionalidad de persuadir al resto de los actores
sociales para que participen, colaboren o adhieran en
las iniciativas gubernamentales.
Se
destaca como principal ámbito para el proceso educativo
a los terceros grados de las escuelas primarias en donde se
realizan charlas y la entrega de folletos con información
pertinente. En los otros casos, el ámbito de comunicación son
las mismas organizaciones que agrupan a los miembros
participantes: comercios, sindicatos, consorcios, entidades
barriales. Es decir, la estrategia seguida es salir del ámbito
municipal para ir hacia los que se decide que son partícipes en
el tema. El Subsecretario y el Coordinador de Desarrollo
Ambiental son los principales difusores en todos los casos a
exepción de los ámbitos barriales en donde participan otros
empleados municipales y también algunas beneficiarias de planes
sociales. En cuanto a la duración en el tiempo, se observa que
son mas duraderas las actividades en los colegios y en los
barrios, y reducidas sólo a la firma de convenios con las
entidades intervinientes.
Con
respecto a las actividades barriales, desde el área de Promoción
Social se organizan charlas en los distintos puntos de la ciudad
donde conocen que hay recolectores informales para hacerles
saber lo que la municipalidad quiere: que lleven chalecos flúor
para que ser mejor identificados, que entren al microcentro con
carros manuales, que no circulen más con caballos, que no
desparramen basura por la proliferación de roedores, que un
veterinario les controlará la salud de los caballos, la
implementación de la separación de los residuos en bolsas
diferenciadas para llevar solo las que contienen papel, y de la
reparación y colocación de patentes en los carros. Según lo
manifestó el Subsecretario, “lo que se quiere es cambiarles
el método para recolectar residuos”. También estos momentos
de encuentro son utilizados para realizar un relevamiento y
obtener algunos datos como nombre, ocupación, si tienen o no
planes sociales. Asimismo, algunas ideas que proponen los
recolectores informales son tenidas en cuenta como el uso de
barbijos, guantes y vacunación.
En
este punto, es posible observar que lo educativo tiene lugar básicamente
a través de la información de la puesta en marcha de
una propuesta
elaborada o pensada exclusivamente desde el ámbito municipal
que intenta cambiar las modalidades de esas prácticas, sin la
participación en su diseño de su principal protagonista, salvo
en cuestiones menores que hacen a una mejor instrumentación de
la propuesta.
En
el caso de los Ecogrupos, las actividades de comunicación
desarrolladas van un poco más lejos. Realizan
cursos de capacitación y de participación ciudadana,
vinculadas a las áreas temáticas de: comunicación; educación
y ciudadanía; salud y prevención, a los fines de motivar a los
vecinos a mejorar la calidad de vida. En este caso promueven
modalidades innovativas como el realizar una obra de teatro
sobre ecología.
Otro
proceso de comunicación diferente a los anteriores es el que se
implementa en el Grupo de Control Ambiental. Aquí la comunicación
adquiere el carácter de denuncia y funciona de la
siguiente manera: cuando
un vecino denuncie un delito ambiental automáticamente se tendrán
que comunicar en forma interna las instituciones involucradas.
Las denuncias pueden hacerse al área de Control ambiental de la
municipalidad, al área de Patrulla Ambiental de la Policía
Provincial, o a la Policía Federal.
Los
medios masivos de comunicación en todas las iniciativas
municipales se utilizaron escasamente para informar a toda la
sociedad y en períodos de tiempo reducido debido, según lo
manifestado, a la falta de presupuesto. De este modo no
constituyeron un complemento para el fortalecimiento de las
anteriores propuestas comunicacionales.
Consideraciones
finales:
A
través de la información recogida es posible reconocer la
existencia de prácticas
rurbanas en la ciudad como una presencia simultánea de estilos
de vidas y valores urbanos y rurales.
Por
un lado las “actividades de refugio” se asocian a lo rural
en lo vinculado al reciclaje de residuos que para los valores de
la vida urbana son solamente eso, residuos, algo descartable,
sin utilidad. Por otro lado, la rurbanidad se manifiesta en la
utilización de transportes a tracción a sangre
que circulan conflictivamente entre automóviles en el
centro urbano y, además,
por el tipo de relacionamiento que se tiene tanto con los
animales usados y con su entorno natural en el cual
pueden convivir con sus caballos como con los residuos en
sus viviendas sin que esto signifique problemas para ellos, pero
sí lo constituye para el resto de los integrantes de la
sociedad que sostienen otros valores y estilos de vida.
Como
lo manifestaron los entrevistados, el mayor problema para
desarrollar los distintos proyectos municipales se debe a las
formas culturales que presentan los recolectores informales.
Quizás debido a esto y, para lograr los cambios de hábitos con
respecto al cuidado del medio ambiente que desean alcanzar, es
que el acento de todas las iniciativas esté puesto en la
educación. En este sentido cabría preguntarse ¿cuánto de los
valores que sostienen estos procesos educativos contemplan los
valores sostenidos por estos actores sociales que presentan
diferencias culturales?.
De
este modo, la armonización de formas culturales diversas no
parece ser el objetivo central de las iniciativas promovidas
desde el ámbito municipal, y quizás por esto es que se han
alcanzado hasta el momento resultados regulares en el cuidado
del medio ambiente.
No
obstante los inconvenientes señalados, es preciso reconocer
también que desde la gestión municipal se intenta mejorar la
actividad de los recolectores informales de residuos al atender
su salud, al facilitar su tarea aportando herramientas, y al
cuidar de la salud de los animales. Además, está la intención
de velar por la mejora de la calidad de vida del resto de los
vecinos a través de la eliminación de microbasurales, al
mejorar la condición de los carros para una mayor seguridad
vial, y al hacerlos partícipes en la campaña de separación de
residuos que beneficiaria a todos los sectores.
La
participación de otros actores institucionales y de la sociedad
civil en la gestión gubernamental, también es un aspecto
positivo que se enmarca en las formas de participación
ciudadanas propuestas por el gobierno local. No obstante ello,
se observa que de la teoría a la implementación de estas
formas participativas/asociadas de gestión, faltan desarrollar
los mecanismos de un método adecuado que permita instalarlas en
forma permanente, sostenida y con fuerza en toda la sociedad
para su efectivo funcionamiento. De esta forma se evitaría la
adhesión de actores en un primer momento y luego, a corto
plazo, el alejamiento o la indiferencia a las propuestas.
Asimismo,
se observa que en todas las iniciativas promovidas por la
municipalidad, la participación de los recolectores informales
se reduce a ser receptores pasivos, debiéndose adaptar a las
propuestas, existiendo, además, mecanismos de control y
sanciones para su cumplimento, lo que ocaciona, a veces,
enfrentamientos y agresiones entre ambos sectores cuando hay
resistencia a cambiar los hábitos de sus prácticas.
En
todo este proceso la comunicación implementada desde la
municipalidad tiene un intencionalidad educativa que es valedera
en un principio pero, al no contemplar los valores culturales de
los otros, no alcanza para juegar un papel central en el
acercamiento y entendimiento de las distintas partes
involucradas en estos procesos sociales, económicos, políticos
y culturales, en las que se encuentra inmersa.
Para
ello y para un efectivo proceso de comunicación es necesario el
reconocimiento de los códigos, de las formas de percepción,
los medios mas adecuados, los valores y la cosmovisión de unos
y otros actores participantes en estos procesos. Esto influirá
en los efectos, en los acuerdos a los que se puede llegar entre
los actores, en los proyectos que de allí surjan para ser
ejecutados en común.
Para
esto sería necesario no crear solamente instancias de información
desde un emisor con propuestas tendiendo a la pasiva adhesión
de los receptores, sino crear espacios de encuentro, de
comunicación, de negociación, de consenso,
de mutuo aprendizaje. Este camino conduce a la armonización
de costumbres, valores, facilita el desarrollo de las
actividades de refugio en mejores condiciones, evita
rivalidades, y apunta al logro de cambios de hábitos que se
decidan en conjunto como necesarios.
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As. Nº 190. 2002.
Los
supermercados se comprometen a entregar bolsas amarillas o
verdes junto con las compras de los vecinos. Los consorcios
comunican la iniciativa a las administradoras y el sindicato
de encargados de edificio colaborará para que cada
encargado coloque las bolsas verdes que ya separaron los
vecinos en bolsas más grandes que también serán verdes.
La empresa Gamsur se lleva solo las bolsas dejadas por los
recolectores informales.
El municipio les provee de herramientas, barbijos, guantes,
plantas para reforestar, pincha papeles, escobas,
rastrillos, etc.Además se les hace un seguimiento
sanitario, se los vacuna y les dan charlas sobre salud y
prevención. Por erradicar basurales la municipalidad les
otorga, por intermedio de las vecinales, un incentivo de
$600 para el grupo, y además reciben $150 del Plan Jefas de
Hogar.
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