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“La
investigación de la comunicación en América Latina: cómo
lo hacemos y hacia donde vamos?”
Pineda
de Alcázar, Migdalia
Universidad
del Zulia. Facultad de Humanidades. Centro Audiovisual.
E-mail: alcazar@iamnet.com
y migdalia.pineda@universia.es
RESUMEN
Se
indaga sobre los modos de investigación sobre la comunicación
que han prevalecido en América Latina con el objetivo
abordar cuáles han sido los problemas, los objetos de
estudio, los enfoques y metodologías utilizadas, las
estrategias más aplicadas y las habilidades desarrolladas.
Asimismo,
se visualizan cuáles serían las perspectivas a futuro para
precisar hacia donde vamos, qué es lo deseable y lo posible
en el campo de la investigación de la comunicación
regional.
Palabras
claves: Investigación de comunicación/ Perspectivas/ América
Latina
INTRODUCCIÓN.
La
formación e investigación en comunicación social en América
Latina ha sido objeto de preocupación de diversos académicos
y estudiosos de la región.
¿Qué se ha hecho? ¿Cómo se ha organizado? y Hacia
donde nos dirigimos?, son preguntas frecuentes para quienes
desean realizar balances que recojan el estado de la cuestión
en dicho campo.
En
la ponencia queremos presentar algunas revisiones
preliminares que forman parte de un proyecto más amplio
sobre evaluación retrospectiva y prospectiva de programas
de pre y postgrado en comunicación social(*), para analizar
cómo hemos investigado en las Facultades y Escuelas de
Comunicación Social, qué debemos hacer para mejorar y qué
podemos consolidar a futuro para ayudar a cambiar la
realidad de la formación académica y de investigación en
nuestros recintos universitarios.
En
primer lugar, se aborda el tema de los objetos de estudio y
los enfoques teóricos y metodológicos dominantes en el
campo de la comunicación. Posteriormente, dentro de las
perspectivas futuras de la investigación latinoamericana, se tocan asuntos como
los objetos de estudio y estrategias emergentes, los
requerimientos y destrezas a potenciar en la formación de
investigadores para favorecer la creatividad e innovación,
la pertinencia de la publicación de los resultados de la
investigación y , por último, se diserta sobre sí es
posible hablar de una especificidad científica en las
denominadas “ciencias de la comunicación.
_________________________________________________________________________
*
Proyecto de Investigación , financiado por el Consejo de
Desarrollo Científico y Social (CONDES),
de la Universidad del Zulia y adscrito al Centro
Audiovisual, bajo la responsabilidad de Villalobos, Fernando
y Pineda, Migdalia.
1.-
Modos de investigación de la Comunicación en América
Latina.
1.1. Sobre los
objetos de estudio de la investigación de la Comunicación:
En la comunicación social, los objetos de estudio
no se han construido de forma autónoma sino desde
otras disciplinas de las Ciencias Sociales, que un una
primera oportunidad fueron básicamente la sicología
conductista, la sociología funcionalista y la
semiología
estructuralista , pero que con los años se han ampliado los
aportes devenidos de otros campos como la sociología crítica,
la pragmática, la semiótica , la etnografía, la
antropología (Pineda, 2000:270), y cuyas últimas
aportaciones podrían devenir de la psicolinguística, la
teleinformática y las ciencias gerenciales.
Las
diversas miradas provenientes de esas disciplinas han tenido
como campo de estudio fundamentalmente a los medios de
comunicación masivos, sus componentes, efectos e
implicaciones (Torrico, 1997) o a las derivaciones
provenientes de la práctica profesional en todas sus
vertientes de la comunicación. Entre los enfoques que han
predominado se encuentran los de la economía política, la
ciencias políticas/ electorales, la sociología de las
organizaciones (Sánchez,2002)
Es
a partir de los abordajes realizados desde la pragmática,
la antropología, las neurociencias y la ciencias informáticas
desde donde comienzan a cambiar los enfoques y puntos de
vistas para ir más allá de lo masivo y abordar el problema
de la significación social de la comunicación humana,
interpersonal, institucional y entre humanos y máquinas, y
sus implicaciones culturales, contextuales, históricas,
filosóficas y neurológicas (Pineda y otros, 2001a:175).
En
suma , los objetos de estudio de la comunicación se han
construidos desde miradas múltiples pero en sus primeras
aproximaciones se mantuvieron parcelas y es en los últimos
años, especialmente desde lo ochenta en adelante,
que se busca integrar en una visión más
interdisciplinaria con un sentido de mayor totalidad, para
poder avanzar en la construcción de un pensamiento
comunicacional transdisciplinario todavía no consolidado.
1.2.
Sobre la necesaria
relación entre los objetos de estudio y los enfoques
metodológicos:
Los
abordajes metodológicos no se construyen aisladamente ni de
forma independiente. Ellos derivan de unos enfoques teóricos,
son influidos por éstos y al mismo tiempo producen
implicaciones sobre las teorías y podrían incluso influir
en su reconsideración o recomposición. Asimismo, las
metodologías están relacionadas de forma estrecha con la
naturaleza de los observables , de manera que un determinado
problema de investigación requiere una estrategia metodológica
específica de forma más contundente y no otra. Pero, también
las metodologías se relacionan directamente con quien
observa, el investigador, ya que si es él quien realiza la
mirada sobre los objetos de estudio, lo hace no solamente
armado de una herramientas metodológicas, sino de unos
puntos de vistas, de sus mapas conceptuales, de su forma de
ver el mundo y como sujeto cognoscente productor de
conocimiento aporta elementos subjetivos en sus enfoques, lo
cual hace que sus teorías, sus metodologías y sus
resultados sean el producto de una actividad humana no
neutra sino con profundas implicaciones ideológicas y
sociales.
Todo
esto presupone que no hay “metodologías” genéricas
aplicables a cualquier problema, válidas para cualquier
teoría y disponibles para cualquier investigador. En virtud
de que la actividad investigativa es un proceso dinámico,
dialéctico, se necesita que tanto las teorías como las
metodologías y quienes las aplican se sometan a un proceso
de renovación, de revisión, de cuestionamiento permanente
y de
relación estrecha en cada acto de investigación.
Por
ello, las estrategias de investigación dependen no sólo
del objeto de estudio y la naturaleza del problema a
investigar sino de las teorías a utilizar para apoyar
nuestros argumentos o premisas teóricas, de nuestras
concepciones sobre lo investigado, del contexto histórico
en el cual investigamos con
su espacio y tiempo e, incluso, de lo que ya está
legitimado en el campo del conocimiento en el cual nos
desarrollamos.(Ortiz, 1999) Pero una cosa es cierta, no hay
“recetas predeterminadas” al respecto, la investigación
que realmente aporta innovación en su área es aquélla que
trasciende los paradigmas establecidos, que los renueva, que
los cuestiona y que es capaz de traspasar los límites
disciplinarios dominantes en nuestro campo
para ubicar la mirada desde otra área del
conocimiento (Ramírez, 1999).
En las Ciencias de la Comunicación han existido
estrategias dominantes, porque han sido legitimadas por las
academias, los centros de investigación y los sectores de
poder de la sociedad (Fuentes, 1999). En el caso de América
Latina, por ejemplo, las estrategias privilegiadas han sido
las relacionadas con las metodologías cuantitativas
(encuestas por muestro, estudios de audiencia y de opinión,
análisis de contenido de medios) en detrimento de las
metodologías no cuantitativas (entrevistas de profundidad,
observación participante, análisis cualitativos)
Las
razones de este predominio se deben fundamentalmente , por
un lado, a los intereses económicos, financieros y
administrativo que han estado por detrás de algunas de esas
investigaciones y , por el otro, a la dependencia que ha
existido en las academias universitarias que investigan
sobre la comunicación, de las teorías, modelos y metodologías
importadas de países desarrollados, especialmente de los
Estados Unidos.
Por
ello resulta deseable, la creatividad e innovación no sólo
teórica sino también metodológica, especialmente si se
tiene presente que las metodologías no son recetas acabadas
y que el investigador las puede renovar, mejorar o refutar
al tener que adaptarlas a sus temas de investigación. De
manera que las metodologías por su carácter operativo y de
aplicación pueden ser ampliadas, modificadas y
transformadas, porque ellas son guías de acción que deben
estar estrechamente vinculadas al problema concreto de
investigación. Un enfoque metodológico creativo e
innovador es realmente aquel que a partir de una opción
metodológica aceptada es capaz de adaptarla a su
investigación para rebasar sus límites y poner en
evidencia sus ventajas para abordar unos determinados
problemas, pero también sus limitaciones.
En
virtud de que la metodología es “aplicativa” se hace
necesario aportarle elementos innovadores para que pueda ser
realmente capaz como propuesta de abordaje de la realidad,
de estar a tono con el carácter cambiante y dialéctico de
ésta.
2.-
Perspectivas de la investigación de la comunicación en América
Latina.
2.1.
Objetos de
estudio y estrategias emergentes:
No
cabe duda que
los enfoques, los objetos de estudio y las estrategias
dominantes en la investigación de la comunicación
necesitan ser revisados a modo de poder avanzar en las múltiples
miradas del fenómeno comunicacional, sobre todo para tener
en cuenta los retos, las nuevas interrogantes que plantean
problemas como: la globalización y el papel de los medios
como instancias socializadoras; la sociedad de la información
y los cambios introducidos por las tecnologías de la
información y la comunicación en los procesos de
comunicación y en los mismos medios; la
globalización, las tecnologías
y el papel de la comunicación organizacional
en el reordenamiento de los sistemas industriales de comunicación; los aportes de las neurociencias y ciencias
cognitivas en el desarrollo de la inteligencia artificial y
las nanotecnologías (tecnologías muy pequeñas, que se
basan en millonésimas de milímetros y son posibles de
implantar dentro del cuerpo humano)
y sus impactos en el campo de la comunicación a
partir de las nuevas modalidades que ellas crean.( Pineda y
otros, 2001a).
Estas
temas abren el campo de estudio más allá de los medios
para abordar incluso espacios globales, no reales, virtuales
desde distintas perspectivas o enfoques donde tienden a
confluir disciplinas científicas antes alejadas de la
investigación comunicacional tradicional, como la historia,
la filosofía, las ciencias informáticas y la ingeniería
de sistemas, la psicolinguística, la antropología, e
incluso alejadas entre ellas mismas por pertenecer a áreas
diferentes de las ciencias en general (sociales y
naturales).
En
esa convergencia, también se evidencia una apertura metodológica
que tiende a combinar metodologías y estrategias diversas
(empíricas, cuantitativas, cualitativas y teóricas) para
permitir un acercamiento comprensivo y explicativo más
adecuado, contextual y global de los problemas contemporáneos
de la comunicación social.
Si
bien la preocupación de la investigación de la comunicación
se había movido entre la tensión en torno al objeto
dominante (los medios), abordado por los estudios
tradicionales, y el proceso que se planteaba como
alternativo (las mediaciones),objeto de atención de las
escuelas de recepción crítica; ante problemas como los
planteados anteriormente se necesita una mirada que los
incluya a ambos (Alba y Gómez,2003:105), pero que al mismo
tiempo vaya más allá para poder abordar nuevas dimensiones
no abarcadas por las teorías clásicas sobre los medios ,
ni por la teoría de las mediaciones. Lo interesante sería
poder dar cuenta de los cambios y transformaciones actuales
desde una visión de totalidad donde puedan ser abordados no
solo los medios y los procesos de recepción sino el
conjunto de elementos que intervienen hoy en los complejos
procesos de la comunicación a través de los tecnologías
telemáticas.
Lo
que parece evidente, según
Alba y Gómez ,es que la denominada “comunicología” no
agota todos los temas de investigación, todavía hay
dificultad para entender lo masivo y su impacto en la
sociedad actual. Por lo que se necesita hacer una redefinición
epistemológica que involucre a los receptores, a la relación
mensaje-receptor, pero en un contexto más amplio que tenga
en cuenta las condiciones actuales ya que las formas de
mediación han cambiado radicalmente (Alba y Gómez,2003:110)
2.2. Requerimientos de formación para la investigación
en las escuelas de comunicación social latinoamericanas:
Si
bien las habilidades para la investigación se pueden
aprender, no en
un proceso de un día para otro, porque requiere una
maduración que debe sufrir el investigador-aprendiz. Sin
embargo, existen unas estrategias básicas para ir adquiriéndolas
como:
1)
La consulta
y lectura de las investigaciones que otros realizan
(investigación bibliográfica y documental) para poder
observar cosas elementales como las formas de organizar las
partes del trabajo, de hacer las citas y referencias
bibliográficas, de presentar los resultados, de hacer las
conclusiones, de aplicar las metodologías.
2)
La aplicación de las formas metodológicas exigidas
en la investigación, en los trabajos de las cátedras
aunque no tengan que ver con metodología , investigación o
tesis, porque así se van adquiriendo destrezas
3)
La participación como colaborador en los trabajos de
investigación de los docentes e investigadores de mayor
experiencia porque las destrezas superiores se aprenden al
hacer investigación
4)
El rastreo permanente de lo último que se publica en
el campo y la ubicación del lugar donde se podría acceder
a él.
Todas
estas acciones podrían finalmente ayudar a desarrollar en
el investigador novel las siguientes habilidades: capacidad
de análisis y de reflexión,
de lectura, redacción y estudio permanente,
capacidad de comparar y contrastar argumentos, capacidad
explicativa, capacidad inventiva y predictiva, sentido de
aceptación de la crítica, espíritu de sacrificio,
habilidades para el manejo teórico y práctico de la
realidad.
Además
resulta indispensable que nuestros centro de formación académica
desarrollen políticas para mejorar la investigación en su
interior procurando articular a todos los actores
institucionales (autoridades, profesores y estudiantes) con
el sector privado externo, y potenciando el uso de los
avances telemáticos para la investigación y para promover
alianzas interuniversitarias (locales, nacionales,
globales).(López,2003)
Para
que ello sea factible, las Facultades y Escuelas de
Comunicación deberían reorientar gran parte de sus
investigaciones para abordar problemas concretos de la
realidad local, nacional y regional, a modo de proponer
soluciones. Además de dar respuesta a la situación de la
formación universitaria, lo cual implica que la investigación
se asuma como una labor permanente y no esporádica de los
docentes.(Solano, 2003)
También
es estratégico desarrollar un plan de alternativas
financieras fundamentado en las fortaleza de poseer recursos
humanos de alto nivel que pueden integrarse en proyectos
conjuntos con las empresas privadas, mediante convenios para
facilitar la adquisición de equipos, tecnologías, creación
de centros de I+D y contratación de expertos
internacionales.(Ortega, 2003)
2.3. Necesidad
de comunicar la investigación
y la importancia de la metodología en las
publicaciones.
Es
indispensable publicar los resultados de las investigaciones
ya que ello permite divulgar los hallazgos más importantes
que podrían servir a otros investigadores para
contrastarlos son los suyos, con sus teorías y propuestas
metodológicas. Si una investigación es muy rica en aportes
y resultados pero no se comunican a los “pares”, no es
posible comprobar si sus conclusiones pueden ser refutadas o
no por el campo científico respectivo.
Pero,
como la ciencias y especialmente la de carácter social
tiene necesariamente implicaciones de carácter social y político,
se necesita que sus resultados incidan en la sociedad a la
que sirven y por eso se deben comunicar públicamente. Una
ciencia pura encerrada en un laboratorio sin que de a
conocer sus resultados
sería totalmente inútil. La ciencia debe vincularse
con la vida social y adquirir un compromiso a favor
del cambio y el desarrollo social.
La
metodología debe ocupar un lugar muy importante en las
publicaciones, porque es básico explicarle a los otros cuáles
fueron los caminos metodológicos que se recorrieron para
llegar a unos determinados resultados. Eso permite a otros
investigadores validar sus metodologías con las utilizada
en investigaciones similares, conocer cómo fueron aplicadas
y hasta dónde se llegó en la investigación con esos
enfoques metodológicos. La publicación de los puros
resultados sin la explicación metodológica no ayuda a la
etapa de comprobación y refutación de teorías y metodologías.
2.4- ¿Es posible
hablar de una especificidad científica
de las investigaciones en comunicación?
Aunque
se ha desarrollado una interesante discusión sobre el
estatuto de autonomía de las ciencias de la comunicación
como tales, donde teóricos como Sodrè (2000), señalan
“que la comunicación no es una disciplina sino una forma
de ver la perspectiva social en un contexto determinado”,
y en consecuencia, no es una ciencia sino un campo de
estudio como práctica de socialización, de relación y de
acción social. Y como Sánchez (2002), quien afirma que la
comunicación no es una ciencia, ni una disciplina sino un
objeto de estudio de varias disciplinas sociales, que se ha
constituido como campo al tener un objeto de estudio
dominante (los medios) y una comunidad de investigadores;
existe coincidencia en que este campo no tiene un cuerpo sólido
de teorías y metodologías, ya que la mayoría de sus
investigaciones han sido el resultado de una multiplicidad
de enfoques teórico-metodológicos devenidos de otras
disciplinas, que han hecho de la comunicación un cruce
inter, múltiple y transdisciplinario.
Sin
embargo, el campo de estudio de
la comunicación (Pineda, 2001b:218) si tienen una
especificidad relacionada con el análisis de la práctica
de sentido que tiene lugar cuando los dos polos del proceso
de la comunicación entran en interacción al poner en común
discursos de la vida diaria, textos o significaciones.
Pero,
para avanzar en la consolidación de esa especificidad deberíamos
comenzar a desarrollar una “teoría de los medios y las
mediaciones” que vincule en una visión integradora: el
lenguaje, las tecnologías, los medios y la sociedad, y
desarrolle un campo para pensar otros objetos (la historia,
la cultura, la ciencia misma).
Hasta
ahora lo que se observa es que no hay una base epistemológica
consolidada (Otero,1998:222)
que permita avanzar hacia un salto de las fronteras
disciplinares, porque aunque los enfoques actuales se han
renovado y son más críticos, nos seguimos moviendo dentro
de los campos de estudios disciplinarios establecidos.
La
teoría de la comunicación no ha superado del todo el
estudio de los “efectos”, “las audiencias”, los
“medios, las “masas”, no ha habido un análisis teórico
de fondo y estos conceptos se han abordado de forma
atomizada y parcelada.
El
problema es que la teoría de la comunicación se ha
entendido como un área de trabajo que se ha
profesionalizado (Otero, 1992;
Fuentes, 99) pero no como una actividad de reflexión
teórica sobre sí misma, que interrogue y de cuenta de su
objeto de estudio y relacione
esa reflexión con el desarrollo teórico de otras
ciencias sociales.
CONCLUSIONES:
Realizar
un balance del estado de la investigación en comunicación
en América Latina resulta una tarea de amplias dimensiones,
en consecuencia sólo queremos realizar algunas
consideraciones para la reflexión y el debate:
1)
Si bien es cierto que los objetos de estudio en el
campo de la comunicación no se han constituido de forma autónoma
sino desde otras disciplinas de las Ciencias Sociales, sobre
todo aquellas con un estatuto teórico-metodológico
dominante como la sociología, la sicología, las ciencias
políticas, la economía y la semiología; ha habido en los
últimos años enfoques renovadores provenientes de la pragmática,
la semiótica, la antropología y la etnografía que han
ampliado las miradas y las metodologías.
Sin
embargo, todavía quedan múltiples campos inexplorados o
que nos dejan amplias interrogantes y que desde los años 90
comienza a abordar a las comunicaciones como parte de su
preocupaciones de investigación, con enfoques provenientes
de la psicolinguísta y las neurociencias ,
las ciencias informáticas e ingeniería de sistemas
y las ciencias gerenciales.
2)
Esas nuevas posibilidades comienzan a desplazar su
campo de atención desde los medios masivos y sus
derivaciones en la práctica profesional de las comunicación
social y el periodismo, hacia procesos de significación
social de la comunicación humana, interpersonal,
institucional o hacia las nuevas modalidades de interacción
máquina-hombre y máquina-máquina, con sus implicaciones
filosóficas, políticas, tecnológicas y sociales. Con lo
cual se comienza a abordar el problema de la comunicación más
allá de lo masivo y mediático.
3)
En virtud de que las metodologías devienen de unas
teorías y a su vez influyen sobre éstas, y de que ellas
también dependen de la naturaleza de los problemas a
investigar y de la visión del investigador, los cambios de
perspectivas en la investigación de la comunicación
obligan a una reflexión metodológica que conduzca a una
creatividad en los abordajes, donde la teoría opere como
norte, como marco contextual, como
lugar de ubicación especio-temporal del investigador
y de la investigación, y las estrategias metodológicas
como opciones para un acercamiento al problema que nos
permitan producir un conocimiento comprensivo y explicativo
de la realidad social.
4)
Los campos emergentes en la comunicación social que
tendrían que ver , entre otros, con temas como el proceso
de globalización y el papel de los medios como
instituciones de socialización; la sociedad de la información,
las nuevas tecnologías y los cambios en los procesos de
comunicación y en los medios masivos; la reorientación de
los sistemas de medios como industrias globalizadas y la
influencia de la inteligencia artificial y las nanotecnologías
en la conformación de nuevos modos de comunicación entre
el hombre y las máquinas; nos obligan a la experimentación
metodológica como vía para poder combinar creativamente
enfoques cuantitativos, cualitativos, teóricos, empíricos
de manera que sea posible un conocimiento más integral de
lo que es la comunicación hoy y a futuro.
5)
Para que sea posible la formación de investigadores
en términos de lo deseable en
América Latina, se deben desarrollar muchos
esfuerzos institucionales en el interior de las academias
para involucrar a diversos actores (profesores, estudiantes,
autoridades, gobiernos, sector privado) a modo de reorientar
la investigación de la comunicación hacia problemas del
entorno social y lograr articular alianzas estratégicas
para la definición de planes de financiamiento a la
investigación.
6)
Como la investigación que no se divulga no sirve
para resolver problemas concretos de la realidad, hace falta
una política de publicaciones de lo investigado en nuestras
Facultades y Escuelas donde podamos proponer alternativas de
solución no sólo práctica sino teóricas.
7)
Todo ello entendiendo que la comunicología no agota
todos los campos y que la investigación de la comunicación
no es una disciplina, tampoco una ciencia, pero como campo
de estudio abierto puede favorecer el enriquecimiento teórico
y metodológico de la comunicación social y humana.
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Reconstrucción disciplinar de la comunicación, del X
Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación
Social, Sao Paulo, 23 al 26 de Octubre. Brasil
SOLANO,
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universidades: tema de la realidad nacional, fuentes y
recursos financieros”. Memorias de I Encuentro de docentes
de comunicación social. Ob. cit.
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