|
|
Para
una sistematización de los Estudios del Discurso y el Análisis
del Discurso en las ciencias de la comunicación
Dr.
Tanius Karam[1]
Academia
de Comunicación y Cultura
Universidad
de la Ciudad de México
tanius@yahoo.com
Tel./Fax.
56 18 83 96
Abstract
El
presente texto tiene como objetivo primordial descubrir los
derroteros que han seguido los estudios sobre discurso y el
análisis del discurso dentro del campo académico de la
comunicación. Se presenta diversas perspectivas desde las
que han sido abordadas tanto la investigación como la enseñanza
de las teorías sobre el discurso y los marcos teóricos de
los que abreva el Análisis del discurso.
Palabras
claves:
Análisis del discurso, Estudios sobre discurso, Ciencias de
la comunicación, Metodologías de comunicación
1.
Entrada
Esta
ponencia presenta el trabajo realizado para analizar la base
electrónica de información de Fuentes Navarro pra conocer
el comportamiento de los Estudios del Discurso (ED) y el Análisis
del Discurso (AD) en el campo académico de la comunicación.
Intentamos una sistematización y reflexión sobre lo que ha
interesado en las convergencias de ED y comunicación
ubicados en la tradición semio-linguistica de los estudios
en comunicación. Queremos responder
a la pregunta sobre los usos,
tendencias, tópicos y orientaciones que congrega en
la perspectiva de comunicación el término “discurso”
(en su doble dimensión teórica, ED y metodológica, AD).
2.
La base de datos de Fuentes Navarro
Para
intentar responder esta pregunta, acudimos a la base de
datos de Raúl Fuentes Navarro (FN). En 1988 FN inició una
serie de publicaciones con La
investigación de Comunicación en México, sistematización
documental 1956-1986 que provenía de sus tesis de
maestría; en este trabajo tenía el objetivo de recopilar,
sistematizar y difundir referencias de estudios sobre la
comunicación dentro del campo académico de la
Comunicación. Para mediados de la década pasada, la
base de datos de CONEICC[2]
alcanzaba los 8000 documentos. Esta base ha tenido como
dispositivo de publicación tres libros (Fuentes Navarro,
1988, 1995, 2003) y una reciente base electrónica de datos.
Existe por otra parte, un Centro de Información del CONEICC
que es distinto y no consideramos para este estudio[3].
En el campo académico de la comunicación son ampliamente
conocidos los libros de FN y sus inusitados esfuerzos por
hacer este agrupamiento que se remonta antes de la saga de
publicaciones que le caracterizan. La base electrónica FN
(para diferenciarla del CONEICC que existe de más tiempo
atrás) fue presentada de manera muy reciente en el en el último
encuentro CONEICC (Guadalajara, octubre 2003) y se encuentra
accesible en la dirección: (http://docu.gdl.iteso.mx/ccdoc/).
Esta base FN recupera el trabajo de sus textos y presenta
además la ventaja de una muy constante actualización y que
hoy día agrupa más entradas que la suma de sus tres libros
sobre sistematización, entre otras razones porque su
actualización es mucho más rápida que la editorial. Al
margen de las críticas de las que esta base (electrónica e
impresa) puede ser objeto, de sus limitaciones o sesgos, nos
parece un esfuerzo muy valioso; la base FN puede ser
criticada y de hecho observamos sesgos, pero tiene el gran mérito
no sólo de ser la primera de este tipo, sino quizá no la
única en México.
Para
esrte trabajo hemos considerado las entradas del campo
“Discurso”, y que ha marcado 209 entradas que llevan
dicho campo en el título de la publicación, titulo del
trabajo y Abstract
(Resumen). Este procedimiento inicial ha significado el
sesgo que atrae trabajos en el que los ED o el AD son
irrelevantes, también margina textos o trabajos que pueden
no tener el campo como tal en los descriptores sin embargo
no ser del todo irrelevante; pero este tipo de detallas los
resolveremos con nuevas pesquisas y comparaciones con otras
bases en un trabajo que para respuesta cabal a las preguntas
pide y demanda nuevas operaciones más complejas a las
realidazadas en este ensayo introductorio.
2.1
Contexto del AD en las bases de datos de Fuentes Navarro
Una
primera entrada para estudiar los datos es conocer el auge,
importancia o contextualización que han tenido los estudios
sobre todo el AD que es más fácil ubicarlo en comparación
con el ED. En la última edición de su publicación Fuentes
Navarro (2003: 28) es posible identificar un corpus de 43
trabajos que apelan explícitamente al AD como metodología
de investigación (poco menos del 3% de la muestra total,
ver Tabla 1); en la edición impresa de 1996, FN
subdivide la perspectiva semiótica del AD
propiamente, lo que nos da una variación casi igual. en la Tabla 1 colocamos los datos disponibles en los estudios
introductorias a los tres trabajos de FN, que nos dan un
primer panorama sobre el contexto más del AD y ED en estas
bases editoriales.
Tabla 1
|
Sistematización
|
Corpus
total
|
AD
|
Análisis
Semiótico
|
AC
|
|
1956-1986
|
877
|
16
|
No
especificado
|
No
especificado
|
|
1986-1994
|
1019
|
12
|
15
|
62
|
|
1995-2003
|
1661
|
43
|
No
especificado
|
47
|
2.2
Caracterización básica: división de subsistemas AD y ED
Una
operación muy básica para conocer las fronteras de los
subsistemas “Estudios del discurso” (o teoría del
discurso”) y la propiamente metodológica es averiguar si
el autor realiza o intenta el AD como técnica y
procedimiento en los objetivos generales del texto o
trabajo. Dentro
de los problemas técnicos que hemos encontrado al trabajar
la base de datos es no hallar la especificación respectiva
en el abstract, ya
que la mayor parte de las 209 entradas incluidas en la base
de datos no señalan detalladamente la perspectiva,
tratamiento procedimientos en el trabajo. Ésta podría ser
un autor, una corriente, pero también un conjunto o
combinación de orientaciones. La primera distinción básica
que podemos hacer la subdivisión de los trabajos que
realizan AD de aquello que no lo hacen. En la Tabla
2 vemos cómo la tendencia es al uso más ensayístico
del discurso que al estrictamente técnico-metodológico;
esto es algo más que un dato: explica una tendencia, una
característica importante del uso del “discurso” en el
campo académico de la comunicación.
Tabla 2
|
¿Hace
AD?
|
Cantidad
|
|
NO
|
166
|
|
SI
|
43
|
|
TOTAL
|
209
|
Los
ED consisten en un
enjambre de aproximaciones de muy distinto cuño. El
discurso se ha convertido en un término que traspasa
fronteras disciplinarias; no es reducible a un ámbito específico,
y su alusión puede servir para explicar fenómenos
sumamente amplios tanto en la materialidad discursiva en sí
como en el comportamiento de sus usuarios (productores e intérpretes);
esto se debe entre otras razones por el desarrollo mismo de
la historia del discurso; la pluralidad de autoridades y
acepciones que el mismo término tiene; la cada vez mayor
variedad de disciplinas que acuden a las teorías del
discurso para explicar fenómenos. Así, cada especialidad
deja su impronta y su propia tradición en algo que por
economía llamamos “estudios del discurso”.
2
Autores y tratamientos
Los
autores que alguna vez han visitado o recorrido los ED y AD
son amplios en su espectro y configuración, en sus
objetivos y tratamientos (como lo muestra el amplio listado
del “descriptor perspectiva”). Se relaciona con una
característica común en el campo académico, que usa
conceptos sin la adecuada conceptualización o desglose.
“Discurso” como tal es una referencia que se presta al
equivocismo, al uso acomodaticio o bien a hacer de él un
sustantivo común que podría sustituirse por cualquier otro
término.
Para
presentar un análisis que nos ofrezca la posibilidad de
algunas interpretaciones con respecto a la base de datos,
hemos tomados dos categorías más: la de saber si realizan
o no análisis de discurso, en caso contrario podemos
presuponer que solamente tiene un vínculo con los ED. Lo
que llamamos “categoría discurso” se refiere a si el
campo discurso aparece en el “Titulo” (T), “Nombre de
Publicación” (P) o “Resumen” (R) de la ficha. En el
caso de la publicación solamente se refiere a aquellos artículos
que aparecen en la revista Discurso
de la UNAM.
Tabla 3
|
Autor
|
Canti-dad
|
¿Realiza
AD?
|
|
si
|
no
|
|
Reséndiz,
Rafael
|
6
|
1
|
5
|
|
Molina
Silvia
|
6
|
0
|
6
|
|
Haidar,
Julieta
|
5
|
3
|
2
|
|
Galindo
Jesús
|
5
|
1
|
4
|
|
Carbo
Teresa
|
5
|
2
|
3
|
|
Reguillo
Rossana
|
5
|
0
|
5
|
|
De
la Peza María
|
4
|
1
|
3
|
|
De
la Torre
|
4
|
2
|
2
|
|
Mier,
Raymundo
|
4
|
0
|
4
|
|
Zavala
Lauro
|
4
|
0
|
4
|
|
Jitrik
Noe
|
3
|
0
|
3
|
|
Giménez,
Gilberto
|
3
|
1
|
2
|
|
Burckle
Marta
|
3
|
0
|
3
|
|
González
Ochoa Cesar
|
3
|
0
|
3
|
|
Gutiérrez
Silvia
|
3
|
1
|
2
|
|
Robles
Capullo Ana
|
3
|
1
|
2
|
|
Piccini,
Mabel
|
3
|
0
|
3
|
El
primer dato que sobresale, sobre todo al considerar el
conjunto de la base (209) es la dispersión; es decir, casi
el 75% de los autores señalados tienen solamente 1 ó 2
entradas, lo que nos puede señalar la recurrencia de los ED
y AD sin que ello signifique que tenemos autores de mayor
frecuencia que dentro del campo académico hayan trabajado
de manera sistemática el discurso. También podría
hacernos suponer que los ED y AD son herramientas
eventualmente usadas por los investigadores, pero nunca para
el desarrollo de líneas en el campo de la comunicación.
Existen autores en la base como Carbó, Haidar, Gutiérrez o
Giménez cuya obra, en su mayor parte se ha centrado a los
ED y AD, sin embargo, al provenir todos ellos de áreas
distintas a la comunicación, podemos señalar que esta línea
no se ha trabajado prioritariamente en nuestra disciplina y
hemos en cambio importado o usado el trabajo de otros
especialistas.
3.
Títulos y descriptor “Discurso”
De
la misma forma, usamos en nuestra investigación el sesgo de
abrir el campo “discurso”, a sabiendas de que incluiríamos
autores, así como aspectos en los que el recurso no es un
elemento central. Para ello utilizamos el criterio de su
inserción, como hemos dicho en “T”, “P” o “R”.
Este criterio pide reservas, pero nos ofrece una información
inicial sobre tres espacios de caracterización para los
trabajos y establecer algunas diferencias entre ellos: los
que el ‘discurso’ en tanto campo conceptual
clasificatorio puede ser central o periférico. El término
como tal no siempre se usa con fines de ser
operacionalizado, como en aquellos autores que aparecen
arrinconados en el resumen sin ninguna referencia o
consonancia con el sentido mismo del término; la palabra
‘discurso’ también designa una especie de sinónimo cómodo
sin referencia empírica o teórica a un cuerpo de fenómenos.
El “T” lo hemos conceptuado como un caracterizador
fundamental que adviene parte del contenido y ofrece una
instrucción sobre lo que el lector va encontrar en la
publicación; la inserción del campo “T” es al menos un
indicador de mayor relevancia que la sola inscripción en el
“R”; el “T” nos advierte de una importancia en lo
que adjetiva el sustantivo discurso.
Por
complemento el uso del campo ‘discurso’ aparece más
recurrentemente (44%) lo que interpretamos como uso no
restringido a la esencia misma del documento; en este
porcentaje se incluyen lo mismo textos para lo cual D o AD
es pertinentes, como para lo que es más periférico. Con el
40% ubicamos las entradas que tienen el descriptor en el
“T” y “R”; su ubicación en éstos no es una
diferencia menor, porque los hemos usado para caracterizar
la centralidad-periferia
de la categoría y descriptor. Por otra parte 14 entradas
(6%) incluyen el descriptor en “T”, “P” y el
“R”. Ya dijimos que al incluir solamente la revista Discurso. Teoría y Análisis de la UNAM, esto es un sesgo que margina de la muestra a otras
revistas (muy importante) que aun cuando no son centradas a
la comunicación o ciencias sociales se encuentran en sus índices
puede encontrarse trabajos interesantes.
Tabla 4
|
Código
‘Discurso’
|
Cantidad
|
|
R
(Resumen)
|
93
|
|
TR
(Título/Resumen)
|
84
|
|
TPR
(Título/Publicación/Resumen)
|
14
|
|
P
(Publicación)
|
11
|
|
PR
(Publicación/Resumen)
|
5
|
|
TP
(Título/Publicación)
|
2
|
|
TOTAL
|
209
|
4
El mundo editorial y hemerográfico
La
difusión que una obra, concepto o teoría no se desentiende
de las condiciones de producción-distribución-consumo, lo
que tiene el poder de afectar y orientar la producción y
sobre todo lo que dentro de ésta se conoce y se usa. Su
mayor o menor conocimiento, obedece a inserción en redes
sociales, editoriales, universidades y grupos que legitiman
(deslegitiman); y el que una obra sea incluida o no, no
siempre se vincula a lo estrictamente apropiado o
conveniente, pasa por estas redes que explican que un libro
sea usado y no otro; que un autor sea reconocido, invitado y
otro no. Las casas editoras, universidades, son
instituciones que funcionan como dispositivos que agltinan
de hecho un potencial simbólico, que se forma por su
capacidad distributiva en uno o varios países; aparte las
editoriales atraen (sea como línea editorial prioritaria o
marginal) un conjuntote tópicos aglutinables o de interés
para el AD y ED tal es el caso de GEDISA que posee
sucursales en varios países de América Latina, a
diferencia por ejemplo de CATEDRA, sólo con sede en la casa
matriz de la capital española.
Los
ED y AD siguen siendo una experiencia básicamente académica,
acotada por sus circuitos y sistemas de lectores. Esta base
de datos “mexicana” incluye varios países de Iberoamérica:
Argentina, Chile, México, España, Perú y Venezuela, que
han sido insertas, pero como presentamos en la Tabla
5 el porcentaje es mínimo. Hay referencias a otros países
como Francia, EE.UU. y Canadá que se incluyen porque
autores mexicanos han escrito en ellas y bajo ese principio
han entrado en la sistematización. Encontramos un pequeño
ramillete de editoriales comerciales (0.04%) que entran en
la muestra sobre todo en el tema de libros (las revistas, su
imperio es totalmente académico en su doble vertiene de
divulgación o cientítico).
Tabla 5
|
Institución
|
Cantidad
|
|
UNAM
(sola y coediciones)
|
58
|
|
UAM
(sola y coediciones)
|
35
|
|
UIA
/ ITESO (solas y coediciones)
|
25
|
|
Editoriales
comerciales (varias)
|
10
|
|
U
de G, sola y coediciones
|
9
|
|
Varias
editoriales extranjeras (hispanoamericanas)
|
8
|
|
Fundación
Manuel Buendía
|
8
|
|
Universidad
de Colima
|
7
|
|
Universidades
Extranjeras (otros)
|
6
|
|
AMIC
|
6
|
|
Otros
(varios)
|
5
|
|
CONEICC
|
5
|
|
FELAFACS
(sola y coediciones)
|
4
|
|
Comunicología
aplicada
|
4
|
|
CIESAS
|
3
|
|
CONACULTA,
SEP
|
3
|
|
Colegios
en los Estados
|
3
|
|
Otras
Universidades Privadas
|
2
|
En
el recuento se confirma que la UNAM es por mucho la
universidad que más produce en el país y no es la excepción
en este recuento; entre las razones, se explica que en la
UNAM la producción se concentra en tres redes
institucionales que bien pueden ser consideradas como los
principales centros de producción sobre ED y AD en el campo
de la comunicación y confirma la dimensión académica del
discurso, aun cuando haya inserciones a otras áreas y
tengamos de hecho un 5% de nuestro material en editoriales
comerciales.
Tabla 6
|
Revista
|
Institución
|
Cantidad
|
|
Discurso,
Teoría y Análisis
|
UNAM
|
33
|
|
Versión,
estudios de comunicación y política
|
UAM
X
|
9
|
|
Revistas
Mexicanas
|
Varias
Instituciones
|
9
|
|
Cuadernos
del TICOM
|
UAM-X
|
8
|
|
Revistas
extranjeras Hispanoamericanas
|
Varias
|
7
|
|
Estudios
sobre las culturas contemporáneas
|
U
de Colima
|
5
|
|
Revista
Mexicana de ciencias Políticas y Sociedades
|
UNAM
|
5
|
|
Revista
Mexicana de Comunicación
|
Fundación
Manuel Buendía
|
5
|
|
Comunicación
y Cultura
|
UAM-X
|
5
|
|
Anuario
CONEICC
|
CONEICC
|
4
|
|
Cuadernos
de Comunicación
|
Comunicología
Aplicada
|
4
|
|
Diálogos
Comunicación
|
FELAFACS
|
3
|
|
Espacios
de Comunicación
|
UIA
|
3
|
|
Renglones
|
ITESO
|
3
|
|
Argumentos,
estudios críticos de la sociedad
|
UAM-X
|
3
|
|
Comunicación
y sociedad
|
U
de G
|
3
|
|
Connotaciones
(AMIC)
|
AMIC
|
2
|
|
Cuadernos
de Comunicación
|
ITESO
|
2
|
|
Espiral
|
U
de G
|
2
|
Este
cuadro nos permite desglosar el anterior y explicar una de
las razones de la proliferación de ciertas instituciones:
las publicaciones destinadas al tema. Nuevamente tenemos el
sistema UNAM, UAM y UIA-ITESO, al que se une la U de G.
Llama la atención la ausencia de otras ciudades como Puebla
donde la BUAP tiene amplia experiencia en el tema de
“discurso”; pero éstas son las consecuencias del sesgo
de la base FN, ya que la mayoría de la producción en la
BUAP proviene de filosofía, filología, lingüística y tal
vez por esta razón no ha sido inserta en una base de datos
que pretende ser básicamente en comunicación (o comunicológica).
El
dispositivo enunciativo más común lo definimos en la Tabla
7. Vemos como claramente el artículo en revista sigue
siendo el vehículo principal en la difusión de los ED y AD
en el campo académico de la comunicación (¿podremos hacer
esta afirmación extensiva a otras disciplinas, áreas o
ciencia?); y más allá de los libros (comparativamente
menores), la inclusión de antologías, readers. Llama la atención en el caso de la tesis que las de maestría
dupliquen a las doctorales; lo entendemos como una
especialización necesaria en los ámbitos y grados.
Tabla
7
|
Perspectiva
|
Cantidad
|
|
Articulo
en general (de divulgación y científico)
|
111
|
|
Capítulo
de libro
|
42
|
|
Tesis
maestría
|
21
|
|
Libro
|
17
|
|
Tesis
doctoral
|
10
|
|
Cuaderno
|
8
|
6 Tres descriptores
epistémicos: “Macro objeto”, “Perspectivas” y
“Objetos específicos”
Esta
división tripartita (macro-objeto,
perspectiva y objeto específico) la
hemos considerado más detallada y con mayores
posibilidades heurísticas y epistémicas.
En principio entendemos por macro-objeto la ciencia de
donde emana el trabajo. Por “perspectiva”
queremos decir la orientación, la teoría, el método usado
o el cuerpo teórico a través del cual se acerca al objeto
de estudio. Finalmente el objeto específico es sobre qué aplica, el centro de estudio y la
preocupación inmediata del trabajo.
Con
relación al macro-objeto
tenemos algunas observaciones: por encima de la antropología
donde el AD tiene un mayor estatuto metodológico, esté por
debajo de la sociología o la ciencia política; podemos
entender este hecho por la dimensión argumentativa que la línea
principal de acercamiento de la socio-política a los ED y
AD; la argumentación ha sido la macro-operación
privilegiada y de amplio uso en los estudios en comunicación,
con el objetivo de desmontar sistemas ideológicos de
significación. El que otras disciplinas aparezcan (por
ejemplo medicina, ciencias de la educación…) es una
noticia sobre áreas que pueden explorarse como líneas de
investigación o líneas de trabajo inter-disciplinarias con
la comunicación, anudadas o articuladas a través del AD y
ED.
Tabla 8
|
Macro
objeto
|
Cantidad
|
|
Comunicación
|
114
|
|
Lingüística
|
40
|
|
Sociología
|
15
|
|
Ciencia
política
|
14
|
|
Antropología
|
12
|
|
Filosofía
|
8
|
|
Ciencias
de la Educación
|
3
|
|
Historia
|
1
|
|
Psicología
|
1
|
|
Medicina
|
1
|
Sobre
el descriptor “Perspectiva” éste ha sido el más de agrupar; ello supone hacer algunos mapas y
trazar líneas básicas que nos permitan identificar usos
recurrentes.
Gimate Welsh (1988: 5 y ss.) analiza en un trabajo
realizado sobre la enseñanza de la semiótica / semiología
en las escuelas de comunicación que en la UNAM la orientación
dominante del AD giraba en torno a las lecturas de Foucault,
Hjemslev, Guiraud, Gilberto Jiménez; prevalecían entonces
dos tendencias en la UNAM, la de los analistas del discurso
inscritos en la perspectiva estructuralista y algunos que
incorporan categorías provenientes del marxismo; y por otra
parte los semióticos greimasianos del grupo de París. La
experiencia docente y la información de los programas de
estudio que tenemos nos lleva a suponer que ésta persiste
como tendencias dominante.
De
cualquier forma este primer vistazo (ver Tabla 9) nos arroja un abanico de términos y nociones (unos más
precisos que otros; unos más lingüísticos que otros),
pero que permiten afirmar la imposibilidad de uniformizar
tendencias y orientaciones en el campo de la comunicación
(que incluiría presuponer el imperio de la argumentación
como método dominante), esto se debe, entre otras causas,
al uso equivocista del cual goza el término o las formas
poco rigurosas con el que se le emplea (lo cual no es
privativo de la comunicación y sucede en otras ciencias
sociales. Muchos de los abstracts
consultados no tienen la información precisa eso hace que
80 entradas (38% de la base) no la hayamos catalogado todavía.
Tabla 9
|
Perspectiva
|
Cantidad
|
|
No
clasificado o sin especificación en la ficha
(categorías vacías)
|
80
|
|
Semiótica
|
24
|
|
Argumentativa
(y variantes, tanto retórico, semántico-lógico,
|
18
|
|
Enfoque
Cultural y Estudios Culturales
|
18
|
|
Perspectiva
Crítica
|
13
|
|
Perspectivas
varias en ciencias del lenguaje (lingüística
textual, (greimasiano, métodos sintácticos o semánticos,
socio-lingüística)
|
10
|
|
Recepción
(variantes, preocupaciones sobre…)
|
9
|
|
Varios
autores combinados sin especificar orientación o
tendencia
|
9
|
|
Pragmática
|
8
|
|
Narrativa
|
7
|
|
Histórico
|
6
|
|
Filosófico
|
2
|
|
Comparativa
|
5
|
|
Total
|
209
|
La
“perspectiva
semiótica” se refiere a un micro-conglomerado donde se
hayan alusiones lo mismo a Veron, Luhmann que Blanchot que
autores más vinculados con la tradición discursiva o semiótica
en comunicación como Barthes, Eco o Greimas; también hay
aproximaciones que dialogan con las ciencias de la cognición
o se mantienen en la línea narratológica que ha sido también
de notable influencia. De las perspectivas
más lingüísticas vemos que la dominante es la tendencia argumentativa,
esto la preocupación por los discursos persuasivos o retóricos
(que pueden abordarse lo mismo desde la filosofía que de la
semántica argumental), así mismo en torno a esta
macro-operación se agrupan distintas enfoques y tendencias.
Agrupamos una categoría “cultura”
donde por síntesis hemos insertado quienes se autonombran
en la dinámica de los estudios culturales y de aquellos que
no especifican pero hacen su trabajo desde una impronta
cultural; en su conjunto “la perspectiva cultural”
agrupa trabajos que tiene por preocupación los modos en que
los actores construyen la vida social y simbólica;
muchos de estos documentos tienen por interés conocer esos
mecanismo y explicar el “discurso” de sus grupos
productores o destinatarios.
Algunas
conclusiones preliminares que sacamos de esta gráfica es el
multi-uso que tienen los ED que son usados tanto en
perspectivas más duras como en modos muy flexibles y
directos. En cuanto al objeto específico (Tablas
10) o sobre lo que aplica, ha sido menos complicado, en
tanto ésta información se incluye más frecuentemente en
las fichas que han sido la fuente para extraer la información
que sintetizamos en estas Tablas.
Tabla 10
|
Objeto
específico
|
Cantidad
|
|
Cuestiones
sobre Teoría y metodología
|
33
|
|
Discurso
Político
|
33
|
|
Prensa
|
22
|
|
Televisión
|
15
|
|
Discursos
específicos (académico, amoroso, educativo, histórico, oficial)
|
14
|
|
Discurso
Científico
|
13
|
|
Otro
tipo de medios (v.g.
comic, revistas, prácticas comunicativas como
publicidad, informática)
|
12
|
|
Cine
|
10
|
|
Comunicación
alternativa (Chiapas, movimientos sociales…)
|
10
|
|
Cultura
|
9
|
|
Género
|
7
|
|
Discurso
Literario
|
6
|
|
Discurso
Indigenista
|
5
|
|
Discurso
Religioso
|
5
|
|
Radio
|
5
|
|
Ciudad
|
3
|
|
Conversación
|
2
|
Como
se observa la mayor tendencia a discurrir teórica o metodológicamente
sobre distintos aspectos del discurso y la comunicación
bajo la égida de la semiótica. De los objetos más
concretos privilegiados se dan las cuestiones políticas; y
la prensa es el medio de información colectiva que goza de
mayor aplicación en los AD y ED. En nuestra pesquisa hemos
visto un enjambre de objetos que agrupamos en “discursos
específicos”; los discursos que sobrepasan las cinco
unidades igualmente los hemos dejado para que el lector
pueda conocer otros objetos de estudio que observan una
presencia en la base como el discurso ‘literario’,
‘indigenista’ o ‘religioso’. Nos llama la atención
la presencia de trabajos que abordan distintas modalidades
del discurso científico en el que se agrupan lo mismo
reflexiones sobre las ciencias en general, el discurso matemático
o la argumentación en la ciencia.
7.
Dimensión comunicológica
La
“dimensión comunicológica” (DC) es un intento por dar
una definición más formal. Hablar de DC es también una
hipótesis y una posibilidad como el mismo Jesús Galindo
(2003) lo asume y de quien hemos tomado la propuesta de
división de los objetos tradicionales;
la Comunicología no parte del estudio de los medios, sino
del fenómeno más amplio de la comunicación, de los
trasvases en los sistemas de interacción que pueden agrupar
seres vivos o no; sus implicaciones epistemológicas son
grandes y sugerentes, también pide una construcción teórica
muy distinta a la insuficiente división tripartida de las
teorías sociales de comunicación (funcionalismo, marxismo,
estructuralismo). De acuerdo a la hipótesis comunicológica
de Galindo AD y ED cabrían dentro de la “fuente histórica”
semio-lingüística.
Dentro de los objetos los AD y ED entran la dimensión Expresiva,
aunque nos ha parecido que no es la única aunque sí la
dominante, como lo observamos en la Tabla
11. Dentro de los estudios de discurso y AD vemos una
gran tendencia a organizaciones teórico-conceptuales que
delimitan una porción de la teoría del discurso. En esta
Tabla observamos que la tendencia fuerte sea el estudio de
medios; no priva la tendencia —como en otros objetos— de
absolutizar los medios; casi diríamos que las suma teóricas,
las revisiones conceptuales, la confrontación de
orientaciones es una tendencia de mayor peso que la
propiamente mediática, lo que confirma la mayor
consistencia del subsistema ED sobre el AD en la base de
datos. Hay en su conjunto una tendencia a ver los medios
como instrumentos de la ideología, como portadores de símbolos,
vehículos, reproductores de la ideología que en su dimensión
estrictamente Expresiva.
Tabla 11
|
Dimensión
comunicológica
|
Cantidad
|
|
No
clasificadas
|
91
|
|
Expresión
(en general, actor social, medios)
|
45
|
|
Estructuración
|
41
|
|
Difusión
|
29
|
|
Interacción
|
2
|
8.
Notas para el debate
Estas
conclusiones más que preliminares nos pueden llevar a
algunas afirmaciones con las que justamente queremos
formular algunas hipótesis que precisaremos en trabajos
ulteriores. Los profesores e investigadores tenemos también
una idea, un imaginario de lo que son el campo académico,
sus objetos de estudios, sus acontecimientos y actores. Con
frecuencia se estudia el campo académico de la comunicación
desde sus componentes externos (maestros, profesionales,
alumnos, campo laboral-profesional, etc.). Más
recientemente algunos trabajos en México abordan las
dimensiones psico-sociales, representacionales ;
pero falta, para completar el triángulo el estudio de sus
objetos; más que un debate teórico epistemológico
—siempre necesario pero insuficiente en sí mismo— una
metodología que explore los objetos, las fuentes históricas
y las dimensiones comunicológicas como un medio para
conocer mejor este inaprensible campo in
crescendo exponencial.
De
lo que observamos, algunas ideas podemos dejar sobre la mesa
para el debate:
(a)
La dimensión básicamente conceptual y teórica de
su configuración y el poco desarrollo (en comparación con
el todo de la producción) de la metodología y los usos más
formales y técnicos (ver Tabla
2).
(b)
Uno de los rasgos generales de la base es la dipersión a nivel de
autores (como lo muestra la enorme cantidad de autores: 125
autores distintos de 209 entradas). La dispersión en los
autores y pocos ejemplos que dentro del campo académico
hayan abordado de manera más sistemática el AD y ED; en su
mayoría, con algunas excepciones, los autores más
consistentes (en numero de entradas) provienen fuera del
campo e incluso
(c)
La dispersión con respecto del descriptor “T”,
“R”, “P” (ver Tabla
4) en el que prevalence el uso en el “R” más que en
ningún otro (44%)
(d)
El uso dominante del AD y ED es la perspectiva semiótica-semiológica
con una tendencia a subrayar las macro-operaciones retórico-argumentativas.
(e)
La tendencia comunicológica principales son la
Expresión y la Estructuración. El estudio de los medios
como tal queda relegado por otras preocupaciones en
principio más teórica sobre los fenómenos vinculados a la
teoría y organización conceptual.
Como
señalamos en un momento; estas afirmaciones —y las otras
que hemos vertido— son preliminares y debe completarse con
el estudio de otras bases de datos, los planes de estudio de
materias correspondientes y si esto fuera posible con bases
y planes complementarios en otros países. En la siguiente
fase de nuestro trabajo haremos la misma operación con el
Centro de Documentación CONEICC para iniciar algunos cruces
que permitan dar más consistencia o disprobar estas
afirmaciones.
Fuentes
documentales citadas en el trabajo
Buxo,
José Pascual (2000) “Una ojeada a los estudios semióticos
en México” en Ensayos semióticos. Dominios, modelos y
miradas desde el cruce de la naturaleza y la cultura, Adrian
Gimate-Welsh (comp.), México, Universidad Autónoma de
Puebla, Asociación Mexicana de Estudios Semióticos, Porrúa,
pp. 933-940
Fuentes
Navarro, Raúl
(1988)
La investigación de Comunicación en México.
Sistematización documental 1956-1986, México, EdiCom.
(1995)
La investigación de
la comunicación en México. Sistematización documental
1986-1994, México, U de G / ITESO
(2003)
La investigación académica
sobre comunicación en México. Sistematización documental
1995- 2001, México, ITESO.
Galindo,
Jesús (2003) Apuntes de historia de una Comunicología
posible. Hipótesis de configuración y trayectoria,
disponible en http://www.geocities.com/arewara/galindo119.htm
Gimate
Welsh, Adrian (1988) “Semiótica y comunicación social en
América Latina. El caso de México” en Diálogos de la
Comunicación, México, FELFACS. También disponible en http://www.felafacs.org/dialogos/pdf22/dialogos22.asp
Haidar,
Julieta
(1998)
“Análisis del Discurso” en Galindo, Jesús (coord.)
(1998) Técnicas de investigación en sociedad, cultura y
comunicación, CONACULTA-Addison Wesley Logman, México, pp.117-164
(2000)
“El poder y la magia de la palabra. El campo del análisis
del discurso” en Del Río Lugo, Norma (coord.) La producción
textual del discurso científico, México, UAM-X, pp. 33-66
(2000b)
“La argumentación: problemáticas, modelos operativos”
en Del Río, Norma (coord.) Op Cit. 67-98
Jitrik,
Noe
(comp.)
(1990) Irrupción del discurso. Discurso e interdisciplina,
UNAM, México (Serie Discurso y Sociedad Nº 2)
(comp.)(1993)
Las variables y el continuo. El discurso político en México,
UNAM, México (Serie Discurso y sociedad Nº 3)
Pascual
Buxó, José (2000) “Una ojeada a los estudios semióticos
en México” en Gimate Welsh, Adrián (comp.) Ensayos semióticos.
Dominios, modelos y miradas desde el cruce de la naturaleza
y la cultura. BUAP/ Asociación Mexicana de Estudios Semióticos/
M.A. Porrúa, México.
[1]
Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad
Complutense, Madrid. Profesor e investigador en el área
de Comunicación y Cultura de la Universidad de la
Ciudad de México (campus Centro Histórico);
coordinario del seminario sobre toerías y métodos en
comunicación educativa en el programa de postrada en
Educación de la Universidad Marista. Colabora en varias
suplementos y revistas, como la Sección de Cultura”
de la Revista Siempre (ciudad de México), artículos
sobre literatura y periodismo mexicano. Colaborador en
las Revistas Vida Nueva
de Madrid, artículos, reportajes y entrevistas en torno
a Religión, Cultura
y Sociedad en México.
Su linea de investigación es justamente análisis
del discurso, teoría del discurso y comunicación, así
como discurso periodístico y las intersecciones entre
literatura y periodismo.
[2]
Cabe distinguir es un poco diferente a la encontraba por
Fuentes Navarro en su base hoy informatizada. Estas
bases son cercanas, porque ambas se encuentran en la
misma institución (ITESO de Guadalajara).
[3]
Que de hecho es el siguiente paso en este trabajo;
estudiar por separado la base electrónica del CONIECC y
comenzar hacer algunos cruces, para verificar si se
comprueban o disprueban las hipótesis preliminares que
presentamos en este trabajo. De acuerdo a un primer
ejercicio de comparación 75 entradas (35% de la
muestra) de las 209 entradas del campo Discurso en la
base de Fuentes Navarro aparecen en la de CONEICC
[4]
Cierto es que la ambigüedad y ligereza con la que se
usa el término o la metodología no es privativo de la
comunicación, pero consideramos que es algo más que
ayudar o no al campo, que permite aquilatar y ponderar
un uso que dé una visión más compleja de las
realidades sobre las que se pregunta.
[5]
Nos referimos a revistas como algunas de las revistas
para los cuales el tema del discurso es rector, como Textuales
(UAM Iztapalapa), Versión (UAM Xochimilco), Semiósis
(Universidad Veracruzana, Xalapa), Escritos
(BUAP), Morphé (UAP)
y la revista iberoamericana tal vez más difundida que
es Discurso y Sociedad (Gedisa, España). Ninguna de éstas
ha tenido como centro de salida un departamento de
comunicación, aun cuando en todas ellas existen artículos
y trabajos que son muy pertinentes y de claridad para
las ciencias de la comunicación. ). Cabe hacer
una mención importante, el CENTRO CONEICC, que guarda
relación pero es distinto a las bases de Fuentes
Navarro, sí incluye en sus bases de datos algunas de
estas revistas. Esta es una diferencia importante, toda
vez que observamos en su conjunto la importancia que
tienen estas revistas en la configuración de mapas y
recorridos sobre los ED y AD en la comunicación.
[6]
La perspectiva es una categoría sobre la que tenemos
que trabajar más, ya que nuestra agrupación sigue
teniendo aspectos muy discutibles. Reconocemos que es
unas categorías que tenemos que precisar. Si bien hemos
intentado un listado preliminar a partir de Haidar
(1998, 2000, 2000b) sobre las tendencias y perspectivas
más comunes en AD y ED a la hora de aterrizar sobre los
estudio de comunicación estas no reobservan con
claridad o precisión.
[7]
Al respecto puede verse Haidar Julieta (2000) “La
argumentación: problemáticas, modelos operativos”
en Del Río Lugo, Norma (coord.) La producción
textual del discurso científico, México, UAM-X, pp.
33-66, donde se presenta un enfoque amplio de los
modelos argumentativos. No es tan fácilmente agrupable
ya que la argumentación se trata desde vertientes retóricas,
lógicas, sintácticas, semánticas, etc.
[8]
No tenemos espacio para discurrir sobre el tema de los
estudios culturales. Éstos en realidad tienen muchos
objetos, todo les llama la atención. Casi cualquier
asunto relacionado con la vida urbana en la segunda
parte del siglo veinte; su vocación es de generalización
sobre las condiciones de construcción de la vida social
y simbólica de los actores.
[9]
Este aspecto nos parece sugerente y nos parece abre
posibilidades para pensar una semiótica en ciencia de
la comunicación; no conocemos un trabajo hasta el
momento que aborde no ya la discusión del estatuto
científico de la ciencias (en sus variadas
modalidades), sino ese propio discurso en tanto vehículo
para organizar los significados que la comunidad científica
atribuye al debate.
[10]
Estas cuatro dimensiones son la Difusión donde podría ocupar el sitio central la propuesta de
Mediología; aquí estarán todos los fenómenos
asociados a la reproducción y expansión de los
sistemas de información socio-cultural a través de
diversos medios. La segunda dimensión es la Expresión
donde se estudian elementos estéticos, elementos de
configuración formal semio-lingüística; aquí estarían
todos los fenómenos de producción, creación
discursiva y semiótica, incluyendo los medios. La
tercera dimensión es la Interacción,
cuto centro estará ocupado por una perspectiva que
combine elementos de la psicología social, de las
relaciones interpersonales, grupales y colectivas, con
elementos de sociología de los vínculos, contactos,
asociaciones, redes; aquí estarían todos los fenómenos
de acción simultánea de afectación humana intencional
o no, lo que se ha llamado “comunicación
interpersonal”. Finalmente la Estructuración la combinación entre elementos de Economía política
y sociología de los sistemas socio-culturales; aquí se
incluirían los elementos de configuración de
estructuras socio-económicas desde una perspectiva de
comunicación e información. (Galindo, 2003: 12)
[11]
Pensamos por ejemplo en lo trabajos de Claudia Benassini
o el que recientemente publicó Silvia Gutiérrez en el
ANUARIO X del CONEICC sobre representaciones sociales en
el campo de la comunicación.
|