EL PERIÓDICO EN LA ESCUELA:
UNA PROPUESTA PEDAGÓGICA
Ana
María Roche
y Andrea
Leticia Melo
Introducción
El
siguiente trabajo tiene por objetivo narrar la experiencia del
Diario “El Escolar” que desde hace tres años se lleva a cabo
en la EGB Nº 17 de la ciudad de Chascomús, provincia de Buenos
Aires.
El
mundo de la escuela es un ámbito donde continuamente circulan
distintos tipos de información, por lo tanto la escuela se
convierte en una fuente de información valiosa para la sociedad.
Integrar
los medios de comunicación como objeto de estudio en la escuela
permite formar un ciudadano crítico para la vida en democracia
que según la concepción del Doctor Sergio Sarmiento esto “se
inscribe en una concepción de la educación entendida como un
proceso de autorización... entender la educación como un proceso
de autorización, significa considerar al alumno “autor” y no
actor de sus múltiples procesos de aprendizaje...” como así también
posibilita realizar un análisis de los contextos sociales, la
circulación y el consumo de la información que estos
proporcionan.
A
través de la intervención pedagógica del docente y de la
implementación de diversas estrategias didácticas se intenta la
formación de alumnos que actúen como interlocutores e
interpeladores frente a los medios, y no simples consumidores o
usuarios pasivos o como reflexiona la doctora Roxana Morduchowicz
“la utilización de diferentes diarios enseña al alumno a
descubrir cada uno de ellos, reconocer sus diferencias y aprender
que pueden existir distintas visiones y versiones sobre un mismo
hecho. No existe uno mejor que otro, porque lo que cuenta es la
actitud y los criterios que queremos promover. Se trata de que los
estudiantes aprendan a formular preguntas respecto de cada
información, para contrastarla con otras fuentes”.
En
la provincia de Buenos Aires, con la implementación de la Ley
Federal Nº 24.195, se incorporó a la comunicación como
contenido a enseñar sobre todo desde el tercer ciclo de EGB y
Polimodal en distintas modalidades. De esta manera ha sido
necesaria la incorporación de los medios a los procesos de enseñanza-aprendizaje
desde una doble vertiente:
Desde
lo metodológico, como instrumentos imprescindibles para coadyuvar
a un aprendizaje significativo de otros saberes y disciplinas
curriculares. La incorporación de otros lenguajes y soportes
permitirá un acercamiento de la escuela al mundo cultural y a las
competencias de los jóvenes.
Desde
lo cultural, como objeto de estudio que permita a los educandos no
sólo construir un saber ajustado sobre sus verdaderos alcances y
posibilidades, sino también desarrollar una ajustada competencia
de producción y de recepción crítica. Lo dicho no implica el
reemplazo del lenguaje verbal, como forma primordial de la
comunicación humana, sino, por el contrario, su afianzamiento a
través de la complementariedad con el lenguaje mediático.
Dada
la relevancia que han adquirido los medios de comunicación a
partir de la segunda mitad del Siglo XX y la influencia que han
generado en nuestros niños y jóvenes se ha vuelto imprescindible
abordar la problemática y características de cada uno de éstos,
al respecto María Cristina Mata ha denominado a este período
como “la mediatización de nuestras sociedades... concepto que
alude a la transformación del conjunto de prácticas sociales por
el uso creciente de las tecnologías de información y a la
centralidad que van ganando los medios masivos de comunicación en
relación con otras prácticas” (Mata 1998). Generar la
capacidad en los educandos de reflexionar críticamente acerca de
los contenidos emitidos y capacitarlos como productores de
mensajes constituyen los ejes fundamentales de esta propuesta.
De
esta forma, el Proyecto del Periódico Escolar, es importante ya
que éste es un canal alternativo de expresión de y para la
comunidad en este sentido la profesora Mar de Foncuberta señala
“la prensa puede ser una buena herramienta para establecer
pautas de aprendizaje, aunque su uso parta normalmente de un
impulso inicial originado en un proceso de enseñanza... La
producción de un diario y del discurso periodístico en general
tiene muchísimos puntos de contacto con los mecanismos de
aprendizaje: enfrentarse a un volumen ingente de información,
tener que valorarla, seleccionarla, jerarquizarla, estructurarla y
aplicarla para tomar decisiones”. Es decir, un órgano de difusión,
no sólo de lo que en la escuela se hace, sino también de lo que
en ella se discute, se genera, se debate y se comparte termina
aportando no sólo conocimiento sobre un medio sino que nos ayuda
a conocer “el mundo en que vivimos, saber cómo desenvolvernos
en una determinada sociedad, tener opinión para tomar decisiones
o, incluso, relacionarnos con nuestros semejantes” destaca
Foncuberta.
El Proyecto
En
la actualidad, donde los valores se confunden, se fusionan,
desdibujan y la información juega un papel fundamental para poder
tomar decisiones en el aquí y ahora y definir objetivos para el
futuro, la Escuela no puede ignorar este fenómeno y debe tener
una participación activa.
Por
lo tanto, la realización de este Proyecto permitió enfatizar un
aspecto sumamente enriquecedor para la tarea del aula, por su
funcionalidad crítica: el análisis de la información en tanto
constructo social. La búsqueda de indicadores permitió detectar
las intenciones del autor, analizar la disposición de las
noticias en un medio gráfico; como así también brindaron a
docentes y alumnos herramientas conceptuales para posicionarse
como sujetos críticos frente a las estrategias comunicacionales
de los medios.
A
través de la producción del periódico escolar los protagonistas
de la comunidad educativa pudieron desmitificar el “poder” que
socialmente tienen los medios de comunicación. La intención no
ha sido copiar o competir con estos medios masivos, sino
transformar a la escuela en un órgano productor de información y
conocimiento tanto o más valioso que el sistema mediático que
nos rodea.
Por
otro lado, con la producción de un medio gráfico escolar se logró
traspasar las paredes de la institución. Al vincularla
directamente con la comunidad que la contiene pudo cumplir un
papel más activo y por lo tanto, más comprometido con la
realidad social.
La experiencia del Periódico
“El Escolar”
La
experiencia del Diario El Escolar en la Escuela Nº 17 Comandante
Jacinto Machado, ubicada en la ciudad de Chascomús, provincia de
Buenos Aires se desarrolló, en un comienzo, en dos etapas: la
primera consistió en la capacitación de los docentes de la
institución acerca de cómo trabajar en el aula con el diario y
una segunda etapa que se desarrolló en el espacio áulico con los
distintos grupos de alumnos que participan del Proyecto.
Este
proyecto que se puso en marcha hace tres años aún sigue en
vigencia pero hoy se trabaja sólo con los alumnos y maestros en
el aula, coordinando las actividades y encauzando el mismo con el
fin de seguir alcanzando los objetivos planteados previamente.
El
Escolar, cumple tres años y en él se pueden observar: análisis
de los diarios como objeto de estudio, el uso de sus contenidos
como fuente de información y técnicas discursivas periodísticas
para la producción de mensajes. Todas estas herramientas de
trabajo son empleadas por sus editores que son alumnos de los
niveles EGB 1, 2 y 3 de la Escuela Nº 17 de Chascomús y que
demuestran con esta experiencia no sólo la capacidad de los niños
y jóvenes de producir un medio gráfico sino también la
posibilidad que brinda el medio de vincular la institución con la
comunidad a partir de la articulación del trabajo del aula con
las problemáticas y necesidades del medio en el que se lleva a
cabo el proyecto.
Con los docentes
Con
la implementación del Proyecto se hizo hincapié en la
participación de los equipos docentes para reflexionar acerca de
la inserción de los medios de comunicación social en el ámbito
escolar. Luego, con los contenidos teóricos pertinentes, se
analizaron las características específicas de cada medio para
pensar en una propuesta pedagógico-didáctica que permitiese
introducir estas nuevas herramientas, como soporte, en el abordaje
de las temáticas curriculares que el docente deseara desarrollar.
Pero
ese "saber hacer" como conocimiento previo, no implicaba
una toma de conciencia ni una objetivación problemática de los
medios masivos. Entonces partimos del principio de integrar a los
medios pero como objeto de estudio, abordarlos desde la
complejidad que implica analizar, además de los procesos de
producción, los contextos, la circulación y el consumo de los
discursos de los mismos.
Pero
para poder trabajar con los medios desde esta perspectiva fue
fundamental capacitar a los educadores
a fin de convertirlos en mediadores entre los saberes mediáticos
y los escolares. Para ello ha sido necesario que tengan una
capacidad crítica y reflexiva para poder argumentar por qué y
para qué emplear el diario en el aula.
Hoy
no se trata de utilizar al diario como herramienta para trabajar
la lengua, la historia, ni la matemática, la idea pasa por otro
lado, pasa por el análisis y la producción y, para llevar
adelante un proyecto educativo que integre a los medios se
requiere de la formación de los docentes en el campo de la
educación para los medios.
Destacamos
la relevancia de la capacitación a los educadores para que éstos
acompañen a sus educandos en el proceso necesario para que logren
tener acceso a la multiplicidad de escrituras, de lenguajes y
discursos en los que se producen las decisiones que lo atraviesan
en su vida cotidiana.
Nuestro
principio ha sido partir de prácticas reales y concretas, para
que los docentes puedan volcarlas en sus aulas. Además de
brindarles herramientas específicas que les posibiliten utilizar
todos los elementos que estén a su alcance para ser aprovechados
e interesar y motivar a sus alumnos en este proceso de enseñanza-aprendizaje
con los medios en el aula.
Con los alumnos
Los
medios fueron utilizados para que los alumnos los analicen, los
comprendan y luego produzcan sus propios mensajes. Para esto
debimos plantearnos dos niveles de abordaje distintos pero no
incompatibles, por un lado, darles las herramientas necesarias (teórico-práctico)
para el análisis de los medios: qué publican, cómo lo hacen, qué
espacios dan a la noticia, qué suplementos tiene el medio, desde
qué lugar informa, quiénes opinan y cómo lo hacen. Estas son sólo
algunas pautas para analizar un diario. También se hizo necesario
descubrir, por parte de los alumnos, cómo se estructura una
noticia, qué es una noticia, qué una nota de opinión, qué
importancia o no tiene la imagen en el medio, etc.
Luego
se encuentra el otro nivel de abordaje que tuvo que ver con la
producción en sí de mensajes. Los alumnos, a partir de su propia
realidad social, cultural, económica hicieron la selección y
construcción de la información que consideraron necesaria para
dar a conocer.
Es
de suma importancia promover en la escuela, a través del discurso
docente, la lectura crítica como una competencia fundamental para
que el alumno desarrolle una interpretación de los hechos de la
realidad. Formar un lector crítico a partir del trabajo con
medios de comunicación implica conocer los alcances de este
concepto y poner en marcha estrategias para generar criticidad en
el espacio del aula.
Para
el especialista británico Robert Ferguson, "el desarrollo
del pensamiento crítico es un proceso que necesita años. El
lector crítico es el que desarrolla diferentes formas de leer.
Hay que plantear permanentemente preguntas, porque ser crítico
implica análisis y reflexión".
Por
lo tanto debimos generar en el alumno confianza en sí mismo y
madurez crítica como para que sea capaz de plantear juicios críticos
sobre los mensajes mediáticos en situaciones de la vida
cotidiana, aún en ausencia de su educador.
Los
alumnos al tener un espacio para manifestarse como lectores y
productores de mensajes adquieren instrumentos para comprender su
sociedad y situarse en ella desde una perspectiva crítica,
participativa y comprometida. Es decir, el manejo de los
contenidos mediáticos les aporta el conocimiento necesario para
conocer el mundo en que viven, saber cómo desenvolverse en una
determinada sociedad, tener opinión para tomar decisiones o
relacionarse con sus semejantes.
De
esta manera el diario “El Escolar” se convirtió en una
herramienta pedagógica que pudo contribuir a la formación de un
lector crítico, abierto al futuro y a la vida, activo,
cooperativo y solidario. A través del trabajo con el diario los
alumnos desarrollaron actitudes en el marco de situaciones de
comunicación en las que aprendieron y se enriquecieron en el
intercambio de ideas y percepciones.
A modo de conclusión
La
mayoría de los países han incorporado el estudio de los medios
en su sistema de educación. Particularmente en Argentina a través
de la Ley Federal de Educación se introduce a la comunicación y
los medios como contenidos a trabajar especialmente a partir del
tercer ciclo de EGB y Polimodal. Esto implica que los medios
comenzaron a tener un papel protagónico dentro de las currículas
escolares.
De
esta forma, educar para los medios se funda en una posición que
se contrapone a la mirada apocalíptica de los medios donde se los
acusa de influir negativamente sobre los valores y comportamiento
de los niños y jóvenes. Este modelo se caracteriza por el
“paternalismo” que ejerce sobre los educandos con el fin de
“protegerlos” contra los efectos de los medios.
La
perspectiva pedagógica desde la que trabajamos se basa
fundamentalmente en comprender la influencia que ejercen los
medios en los niños y jóvenes. Posteriormente se torna
imprescindible idear estrategias pedagógicas que nos permitan
abordar la problemática de los medios masivos a partir de una
mirada crítica y analítica de sus contenidos.
Como
hemos mencionado anteriormente, el abordaje de los medios y la
comunicación en la escuela forman parte de los contenidos
curriculares. Pero la experiencia del periódico El Escolar, en la
EGB Nº 17 “Comandante Jacinto Machado”, de la ciudad de
Chascomús, es un proyecto transversal a todos los niveles
incluido en el PEI (Proyecto Educativo Institucional). Es decir,
este producto educativo ha cobrado identidad propia dentro de la
escuela y al mismo tiempo ha sido utilizado por ésta para
traspasar los límites institucionales vinculándose con la
comunidad.
De
esta manera, la institución escolar incorporó a su quehacer
formativo parte de la realidad extra escolar de los educandos y
pudo incidir sobre ella. Estrechando las distancias que
tradicionalmente ha generado la escuela, centrada en un saber
basado en la escritura y la cultura libresca, con los consumos
culturales de los alumnos.
A
través de la intervención pedagógica del docente y de la
implementación de diversas estrategias didácticas se logró la
formación de alumnos que actúen como interlocutores e
interpeladores frente a los medios. De esta forma, con los
resultados alcanzados luego de dos años de trabajo, quedó
evidenciada la necesidad de una verdadera formación para los
medios, con el conjunto de los actores, dentro de las
instituciones educativas.
DATOS
DE LAS AUTORAS
Ana
María Roche, barandiaran@infovia.com.ar
Leticia
Melo, leticia_melo@hotmail.com
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